Siguen creciendo las consultas de empresas por concursos preventivos

Bajo el título “La crisis financiera, el management societario y la responsabilidad del directorio”, el Instituto de Ciencias de la Administración de la Universidad Católica de Córdoba (ICDA) organizó un nuevo Desayuno Ejecutivo, que tendrá lugar mañana con la presencia del jurista Carlos Molina Sandoval.
El evento, que auspicia Comercio y Justicia, forma parte de un espacio de intercambio, gratuito y abierto a todo público que, en esta oportunidad, tendrá a Molina Sandoval como su referente en un tema tan sensible como la figura de los procesos concursales en un contexto de crisis internacional.
Antes del desayuno, el abogado y profesor del ICDA dialogó con con este medio.

– ¿En este contexto de crisis, han recibido más consultas de empresas que requieren el concurso preventivo?
– Sí, tuvimos algunos movimientos cíclicos. Con el conflicto hipotecario mundial y la crisis del campo hubo muchas consultas. En general, de la gente del agro, esto ocurrió allá por el mes de octubre. Después, hubo un período de tranquilidad y ya a fin de año y principios de éste hubo consultas vinculadas con el sector industrial. Ello ocurrió, fundamentalmente, por el encarecimiento de las tasas de interés, la poca perspectiva del mercado y la retracción del consumo. A modo de ejemplo, podría decir que hace dos años en mi estudio trabajabamos con proyección de negocios o con fideicomisos y casi no teníamos consultas de insolvencia. Al comenzar este año, en Córdoba se incrementaron los concursos de empresas medianas, grandes y también chicas.

– ¿Tienen estimado el porcentaje en que crecieron los procesos concursales?
– Sí, nosotros estimamos que las consultas aumentaron arriba del 40% y de cada cinco que tenemos generalmente derivan en un proceso concursal un 20%, el otro porcentaje se trata, por ejemplo, vía extrajudicial con los acreedores. Ello por supuesto depende del margen de financiación que tenga la empresa; sino tiene margen para pagar, es obvio que no puede reestructurar nada. El concurso preventivo tiene una gran ventaja y es la de convertirse en una especie de paraguas para la empresa, porque frena intereses, ejecuciones, suspende hipotecas y permite obtener ciertas quitas.

– Pero el empresario siempre busca el acuerdo extrajudicial. ¿Es así?
– Sí, porque existe muchas veces la idea del concurso preventivo asociada al concursado ergo el defraudador. Si bien existen muchos casos patológicos de concursos, creo que la herramienta concursal es necesaria y hay que desmistificarla.

– ¿Estiman que podría profundizarse esta tendencia con el paso del tiempo?
– Yo creo que sí. Desgraciadamente, el escenario no está claro y tampoco lo estará después de las elecciones. El empresariado local pone condicionamientos, después de fin de año, después de Navidad; hoy la clave es esperar a lo que ocurrirá después de las elecciones, pero creo que aun después de las elecciones legislativas el panorama va a a estar poco claro.

Curriculum (abreviado)

Abogado. Master en Derecho Empresario. Diplomado en Derecho Procesal. Doctor en Derecho y Ciencias Sociales.
Profesor titular de derecho so

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