Qué hacer para revertir la franja “ni ni” de Córdoba

La mayor parte de la población juvenil desocupada es mujer. El 43% no terminó el secundario. Los números preocupan y especialistas advierten la necesidad de políticas público-privadas que mejoren la transición entre la escuela y el trabajo.

El desempleo juvenil es preocupante en el mundo, en el país y en la provincia, donde la tasa se ubica alrededor de 16%. Se estima que en todo el territorio provincial, los chicos de entre 15 y 24 años que no estudian ni trabajan (“ni-ni”) son 111.000 y, de este universo, 75% tampoco está buscando trabajo.

La radiografía fue presentada en el marco de una jornada sobre transición escuela, trabajo y desempleo juvenil, organizada por el Consejo para la Planificación Estratégica de la Provincia (Copec), que busca sentar lineamientos para formular una política de Estado sobre el tema. Al encuentro asistieron referentes educativos, empresariales, gubernamentales y organizaciones de la sociedad civil quienes compartieron los resultados del informe “Situación de los jóvenes en el mundo del trabajo. Sus causas y consecuencias”, elaborado por el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa) y presentado por Bianca Andreini.

“La tasa de desempleo de los jóvenes en Córdoba es en promedio tres veces superior a la de los adultos. Actualmente se ubica en 16%. El desempleo afecta desproporcionadamente a los jóvenes con menor nivel de educación”, detalló la licenciada en economía, quien agregó que “la desocupación está altamente ligada al déficit en educación”.

En este sentido señaló que 43% de los jóvenes desocupados no tiene secundario completo. “Setenta y dos por ciento de los jóvenes que no estudian no trabajan ni buscan trabajo son mujeres y la mayoría de estas mujeres (60%) son amas de casa”, precisó.

“Lo que resulta altamente preocupante es que dos de cada tres jóvenes que no trabajan ni estudian ni buscan trabajo no finalizó el secundario. Estos jóvenes no alcanzaron a completar la formación básica obligatoria lo cual tiene una repercusión directa en sus posibilidades de inserción laboral. Actualmente, la educación secundaria completa es un requisito esencial en la mayoría de los puestos de trabajo ofrecidos”, agregó la investigadora de Idesa, quien alertó sobre los riesgos de esa población de caer en la exclusión y con ello en la delincuencia, drogadicción u otros riesgos sociales.

Otro dato del informe fue el de la concentración del desempleo juvenil en los grupos de menores ingresos. Al respecto, se indicó que 50% de los jóvenes “ni-ni” pertenece al 20% más pobre de la población.

Hacia un decálogo

A su turno, el vicepresidente de Copec, Manuel San Pedro, explicó que el objetivo de esta jornada de trabajo es formular un decálogo de recomendaciones que tanto el sector público como el privado puedan tener en cuenta al momento de contribuir a la inserción laboral de los jóvenes.

“La voluntades individuales suman pero no son suficientes para resolver un problema de fondo. Los programas de inserción laboral deben insertarse dentro de un proyecto de desarrollo local. Todos los actores: sector público, privado, organizaciones productivas, del tercer sector, etcétera deben comprometerse por igual, con un trabajo en conjunto, para darle una solución integral a la problemática”, destacó.

En este sentido, Andreini, instó por políticas activas para la transición escuela-mercado de trabajo, como las prácticas en empresas en los últimos años del secundario, en las cuales los jóvenes “visualicen que van a contar con herramientas que les van a permitir una inserción laboral mejor y no empiecen a desvalorizar la educación”. “Hoy la educación para los jóvenes no aparece como sinónimo de movilidad social ni de oportunidades laborales”, dijo.

Asimismo, se mostró sorprendida por la falta de valoración que tienen por su educación y por tener un futuro más promisorio por medio de ella, más aún en un país con educación gratuita en todos los niveles.

Finalmente, San Pedro instó a la articulación entre actores y sugirió como ejemplo la posibilidad de concretar la ampliación de la jornada escolar (prevista por el sistema educativo), con prácticas en contraturno en las empresas, solucionando el actual problema de disponibilidad de aulas con los que hoy se encuentran las escuelas y mirando las posibilidades de ver aulas en las organizaciones productivas.

“Me preocupa la correlación que existe entre pérdida de pertenencia al sistema educativo y condiciones socio-económicas bajas correlacionado con la pérdida de proyecto de inserción laboral. Me preocupa porque esto rompe el paradigma cultural aspiracional que ha tenido Argentina durante todo el siglo pasado”, concluyó.

Oportunidad
Para empresas interesadas en incorporar jóvenes

Durante la jornada se presentaron experiencias de inclusión laboral de jóvenes con el Foro Productivo de la Zona Norte, Fundación Volkswagen y el Programa Entra 21 de la Agencia para el Desarrollo Económico de Córdoba (ADEC) cuyo objetivo es mejorar las condiciones de empleabilidad de jóvenes desocupados de bajos ingresos . Sobre este último, Adec informó que las empresas interesadas en incorporar a sus equipos de trabajo a los jóvenes de Entra21podrán hacerlo bajo la modalidad de Entrenamiento Laboral, por la cual el gobierno provincial brinda un monto mensual de 550 pesos por joven incorporado, en carácter de subsidio. Por consultas e informes, comunicarse con la Lic. Vanesa Contreras Funes, del Servicio de Empleo Fundación Banco de la Provincia de Córdoba a los teléfonos 4217222 / 3 /4 o al e-mail empleos@fbco.com.ar

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