Pasos para dar un «salto» en la empresa

Ser dueño o empleado, ésa es la cuestión. “Muchas veces se considera que ser empresario tiene riesgos muchos más altos, pero permanecer como empleado tiene todavía más”, aseguró Diego Bañuelos, director general de grupo BFX, una firma especializada en comercialización a través de Internet. “Ser empresario no es un trabajo sencillo y mucho menos en estos días. Vivimos en un mundo cada vez más globalizado, en donde las cosas están cambiando a tal velocidad que es difícil seguirles el paso. Las formas tradicionales de hacer negocio se están redefiniendo, los mercados están evolucionando, industrias enteras desaparecen y aparecen otras nuevas. Sin embargo, aunadas al cambio, vienen nuevas y grandes oportunidades de negocio; oportunidades que traerán consigo grandes retos y que requerirán de líderes capaces”, agregó el especialista.

En este marco, Bañuelos expuso cinco acciones que un empleado puede llevar a cabo para sobresalir en su trabajo y subir algunos escalones en la pirámide empresarial.
– Llamar la atención. En lugar de preguntarse, ¿qué es lo que “debo” hacer por la empresa?, hay que preguntarse, ¿qué es lo que “puedo” hacer por la empresa? Realizar las tareas asignadas a tiempo y a conciencia está muy bien, pero el resultado en estos casos es que uno realiza las cosas tan bien que es preferible que uno las siga haciendo de manera permanente. Esta no es la forma de llegar a la cima. Aquel que esté dispuesto a triunfar deberá hacer algo más que realizar correctamente sus tareas. Deberá hacer algo “excepcional”, inclusive más allá del alcance de su puesto o departamento.
-Romper las reglas. En toda la historia no ha habido nunca un gran personaje que no haya roto las reglas o las regulaciones de rutina, en pos de hacer las cosas mejor. Sin aspiraciones en la vida sólo se siguen las reglas al pie de la letra. De lo contrario, no hay que dudar en romperlas, siempre y cuando se esté seguro de que los intereses de la empresa se verán altamente beneficiados y se esté dispuesto a asumir la responsabilidad total de las acciones. Nunca se podrá estar en un nivel alto de la compañía hasta no conocer y dominar el negocio más profundamente.
-Marcar errores. Cuando la empresa esté en un profundo error, no hay que perder la oportunidad de exponer su propia opinión y demostrarle las equivocaciones. Es importante exponer las ideas propias y demostrar con fundamentos qué es lo correcto. No hay nada que le cause mejor impresión si es el tipo de jefe adecuado; de lo contrario, no es la persona con la que conviene permanecer.
-Actitud, determinación y cerebro. Algunas personas se quejan de que sus fracasos son el resultado de circunstancias extraordinarias o que nunca han tenido una buena oportunidad. Eso no tiene sentido. No hay persona en este mundo que no haya tenido una buena oportunidad, inclusive una gran oportunidad. Con el solo hecho de ser empleado, una persona ha estado en la mente de su superior desde el día uno y después de un tiempo, por méritos propios, posiblemente en la mente del dueño del negocio. No hay razón para no llegar a la cima.
-Gastar menos de lo que se gana. Hay un indicador inequívoco de aquel que será dueño de su destino y futuro millonario: sus ingresos siempre excederán a sus gastos. Por eso, la clave es comenzar a ahorrar a temprana edad. No importa si se gana poco, de cualquier forma se debe ahorrar lo que se pueda. Para ello hay que invertirlo en cual

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