Para que haya empresas inteligentes

El crecimiento vertiginoso de los volúmenes de información en las empresas provoca nuevos retos. Uno consiste en la dificultad de trabajar con “silos” o islas de datos dentro de las organizaciones. Business Intelligence (BI) -o Inteligencia de Negocios- es un concepto que lleva algunos años en el mercado, pero que aún no ha tenido una adopción en masa por parte de las empresas. ¿En qué consiste?: en pensar soluciones para aprovechar al máximo toda la información disponible en los sistemas corporativos, para que tome ventaja toda la organización, según explicó Miguel Falabella, director de la empresa Process Technologies.

– ¿Cómo se aplica esta herramienta?
– Son soluciones basadas en algún software que dan un marco para analizar toda la información que está dando vueltas por los sistemas corporativos, y así lograr resultados tendientes a mejorar las ventas, afinar las relaciones con los clientes, u ofrecer un mejor producto o servicio. Así, se puede estudiar el rendimiento de determinadas ofertas o promociones, optimizar costos, buscar patrones de compras de sus clientes, o predecir si nos abandona como proveedores (Datamining).
A modo de ejemplo, si uno se detiene a pensar en el volumen de datos que ingresa por día a cada empresa, se puede entender mejor el uso de este concepto: el sistema de gestión, ya sea un ERP de nivel internacional o una aplicación que permite facturar, o tener una lista de precios y chequear el stock, se encarga de registrar cada una de las transacciones comerciales que realiza su organización. La página web, seguramente, tiene un formulario en el cual los visitantes pueden dejar inquietudes, consultas y quejas.
Cada uno de los ejecutivos de la compañía recibe en su computadora cientos de mails.

También una cantidad de reportes Excel con informes adquiridos a proveedores de información y no sistematizados. A estos datos debe sumarle todo lo que tiene disponible desde la web y que puede serle de utilidad, ya que los “puntos de acceso” son también externos. Estos son sólo algunos ejemplos de la cantidad de datos que una empresa tiene almacenados en sus sistemas de información y que, salvo para listados básicos y asuntos fiscales, no suelen ser muy explotados para lograr más y mejores negocios. Es que todo ese material habla del comportamiento y las necesidades de sus clientes, y de cómo su empresa puede satisfacerlas. También habla de dónde y cómo su empresa está gastando dinero.

– ¿Cómo se puede perder la información en el proceso de recepción?
– Diez mensajes de correo electrónico solicitando un determinado producto hablan de una tendencia de consumo que podría aprovecharse y transformarse en ventas concretas. Pero si esos diez mensajes los reciben cinco ejecutivos diferentes que atienden distintas áreas, la información se diluye hasta convertirse, en el peor de los casos, en diez personas molestas que no tenían nada mejor que hacer que poner a escribirles mails a ejecutivos de su compañía.
Que todos los clientes de la sucursal “x” adquieran productos económicos y que todos los de la sucursal “y” hagan lo propio con los más caros, es un dato clave para hacer una distribución óptima de la mercadería disponible. Pero si cada sucursal tiene su sistema de stock independiente, tal vez haya muchos productos baratos que sigan ocupando espacio (y costos), durmiendo sobre los estantes de la sucursal “y”, sin nadie interesado en ellos, y viceversa.

<font face="Ar

Artículos destacados