«No habrá cuasimonedas en 2009»

La eclosión de la crisis económica internacional agravó la situación coyuntural de las cuentas provinciales, pero también sacó a relucir problemas estructurales que permanecían agazapados. Ambas dimensiones de análisis resultan importantes para comprender el estado fiscal actual y prever las situaciones que pueden esperarse hasta fin de año. En diálogo con Comercio y Justicia, el economista Rogelio Frigerio, de la consultora Economía y Regiones (especialista en cuentas públicas), consideró que la situación fiscal de las provincias desmejorará en los próximos meses y que, en algunos casos, es posible esperar dificultades en el pago de los sueldos. De todas maneras descartó la emisión de cuasimonedas durante 2009 y reclamó una urgente solución para los problemas de “federalismo fiscal”.

– ¿Qué puede esperarse en el frente fiscal de las provincias hasta fin de año?
– Está muy complicado. Algunas ya están teniendo dificultades para pagar salarios. Esto es de una importancia y de una sensibilidad muy alta para la sociedad, porque las provincias son las responsables de brindar servicios públicos esenciales como la salud, la educación, la seguridad y la Justicia. En la medida en que se profundicen las dificultades salariales, todos estos bienes públicos se verán afectados en calidad y cantidad. Esta situación no es nueva, pero se ha venido deteriorando con mayor rapidez desde el año pasado. Desde 2005 percibimos un deterioro en el frente fiscal de las provincias, que se convirtió el año pasado en déficit, y este año va a más que duplicar el déficit de 2008. En ese sentido, puede afirmarse que diciembre de 2009 será peor que enero de 2009.

– ¿Y a qué se debe esta situación, a la caída de los ingresos o a la suba del gasto?
– Mucho más a la caída de los ingresos que al aumento del gasto público. Los ingresos crecieron el primer semestre 15%, frente al ritmo de 28,5% con que subían el año pasado. El gasto también creció en ese período, pero sólo 23%, frente a 30% con que lo hizo en igual período de 2008. Sin embargo, mucho más importante para las cuentas públicas provinciales y municipales es el problema de la caída de la coparticipación, que siempre es mayor que la recaudación propia. La coparticipación creció en los primeros seis meses de 2009 a una tasa interanual de 8,5%, frente a 28% con que lo hizo el año pasado.
De todas maneras, hay que reconocer también que el déficit fiscal es un problema estructural de las provincias, no sólo de ahora. Esto se debe a su participación en la torta de los recursos generales, que no supera 30%, y a su participación en las responsabilidades del gasto primario consolidado, que supera 50%. Esta diferencia las condena estructuralmente al déficit fiscal.

– Ante esta situación, ¿qué opciones de financiamiento tienen las provincias?
– En la medida en que el gobierno nacional no tenga acceso al mercado voluntario de deuda, las provincias, salvo algunas excepciones, tampoco lo tendrán. Y cuando me refiero a excepciones estoy planteando algunos casos en los cuales se pueden generar bonos estructurados que limiten al máximo el riesgo país, por ejemplo, con regalías de hidrocarburos. Queda sí la posibilidad de emitir deuda local -como hizo Córdoba-, ampliar la deuda con proveedores y contratistas y esperar a que el gobierno comience a dar solución al p

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