«Nadie está exento de la violencia familiar»

Desde hace 15 días comenzaron a funcionar en la ciudad de Córdoba dos nuevos juzgados de Familia con competencia exclusiva en violencia familiar, en lo que significó un importante avance tras la sanción de la ley provincial en la materia, que fue aprobada en el año 2006.
La puesta en marcha de estos tribunales, que quedaron a cargo de las juezas Mónica Parrello y Gabriela Eslava, se produjo a dos años de que la Legislatura Unicameral aprobara su creación, allá por diciembre de 2007. A partir de este momento sólo quedan interrogantes respecto de la respuesta que la justicia podrá darle a un flagelo que crece exponencialmente en el país. Una primera evaluación la ofreció a Comercio y Justicia la jueza Gabriela Eslava.

– ¿Qué flujo de trabajo han recibido en estas primeras semanas de trabajo del juzgado?
– El flujo lo podríamos dividir en dos partes. Por un lado tenemos las causas que recibimos de los juzgados de Familia y, por el otro, las denuncias que receptamos en estas dos semanas de trabajo. Nosotros iniciamos la actividad con atención al público y la semana pasada recibimos unas 220 denuncias. En cuanto a las causas de trámite, tenemos unas 6 mil causas en este juzgado y calculo que una cifra similar habrá en el juzgado a cargo de Mónica Parrello.

– A simple vista pareciera un número demasiado alto para sólo dos juzgados.
– El volumen de trabajo es mucho, tenemos un promedio importante de causas. El año pasado ingresaron en los cuatro juzgados de Familia unas 10 mil denuncias. Si bien es mucho volumen para un recurso humano un poco acotado, estamos trabajando. Lo importante para decir es que estos juzgados especializados se crearon para mejorar la prestación del servicio, pero también hay que destacar el trabajo que han venido realizando los cuatros juzgados de Familia de la ciudad de Córdoba en materia de violencia. Además, yo pienso que a medida que se vaya agilizando el archivo de causas tiene que bajar un poco el volumen de expedientes.

-¿ Cuál es la proyección que hacen para este año? ¿Estiman que la gente denunciará más?
– No lo sé. Sí puedo decir que en enero, por ejemplo, fue un desbande. Otro dato es que cuando se lanzó la campaña publicitaria contra la violencia familiar, las denuncias crecieron un 3%. Es posible que la creación de los juzgados especializados traiga aparejado un incremento de denuncias, pero es sólo una estimación.

– ¿Se puede definir un perfil del agresor cuando se habla de violencia doméstica?
– Es difícil establecer un patrón. En muchos casos, la agresión está vinculada con el consumo de alcohol, pero hay que tener mucho cuidado con este dato, porque muchas veces está relacionado con un justificativo de la violencia. Tampoco se puede definir edades, porque son variables. Tenemos casos de parejas con muchos años de convivencia, casos de novios, de ex parejas. Además hay que destacar que la violencia doméstica suele estar atada a otros problemas sociales. Las cuestiones habitacionales, por ejemplo: padres que conviven en una misma casa con sus hijos, la pareja de sus hijos, los tíos, etc. Yo siempre digo que nadie está exento de la violencia familiar.

El flagelo en números<

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