La mayoría de los argentinos no espera cambios en el año del Bicentenario

“La encuesta de fin de año muestra que los argentinos aguardan el 2010 con bastante cautela”, sintetizó Ricardo Hermelo, director de Opinión Pública de TNS Gallup, la consultora que desde 1982 realiza sistemáticamente el sondeo nacional de expectativas para los doce meses siguientes.
“La mayor parte de la población espera un año similar al que pasó”, explicó Hermelo. “Existe cierto pesimismo en materia de conflictividad social y lo mismo ocurre en cuanto al desempleo. En términos generales, el año del Bicentenario es percibido como un año en que no habrá cambios significativos”.
En efecto, de acuerdo con el sondeo, 43% de los argentinos cree que 2010 será igual al año que se va. Mientras, 23% dice que va a ser mejor, y 25% opina que será peor.

El dato cobra mayor relevancia si se tiene en cuenta que en la edición actual de la consulta, la cantidad de argentinos que creen que el año entrante será mejor es la menor de las 28 precedentes. “Esta última medición muestra que el porcentaje de optimistas es el más bajo de toda la serie histórica. Sin embargo, hay que destacar que no ha crecido el número de pesimistas, sino que ha aumentado la cantidad de gente que no espera cambios”, indicó Constanza Cilley, gerente general de la consultora.
Si se tienen en cuenta los distintos segmentos socio-demográficos de los encuestados, se observa que en todos los grupos estudiados predomina la idea de que el próximo año será igual al que termina.

La proporción de optimistas es mayor entre los sectores educativos y socioeconómicos más bajos (tres de cada 10, contra dos de cada 10 en los más altos). Respecto del pesimismo, en concordancia con lo anterior, las respuestas son más frecuentes entre los individuos con educación secundaria y superior, y en las clases media y media alta (tres de cada 10, contra dos de cada 10 entre los de menor educación y poder adquisitivo).
A la hora de hacer un poco de historia, desde la consultora aseguran que el optimismo fue “ampliamente mayoritario (83%) en diciembre de 1983, al asumir la presidencia el radical Raúl Alfonsín”.
Aunque bastante más lejos, el segundo porcentaje más alto desde 1982 (66%) se dio tras la caída de la convertibilidad, en diciembre de 2003, coincidiendo con el inicio de la presidencia de Néstor Kirchner. Mientras, este año el porcentaje de los que creen que 2010 será mejor apenas alcanza 23%.

En materia económica
Respecto de las expectativas sobre la evolución de la economía, casi la mitad de los entrevistados considera que el próximo año se mantendrá igual (47%) mientras que tres de cada 10 pronostican problemas económicos (30%) y 15% espera mejorías.
La proporción de entrevistados que opinan que 2010 será un año de problemas económicos aumenta cuanto mayor es el nivel educativo (37% en el más alto contra 28% en el más bajo) y socioeconómico (47% en la clase más alta versus 29% en la más baja), así como en el Gran Buenos Aires (35% en comparación con 27% en Capital y 29% en el interior).
Asimismo, analizando los resultados obtenidos en mediciones anteriores, se observa que el pesimismo de los argentinos respecto del plano económico creció significativamente en 2008

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