«La desintegración fue el crímen de nuestras patrias durante el siglo XX»

Convocado por la Región Centro para disertar sobre “La Integración Latinoamericana: Asignatura Pendiente. Los Retos del Siglo XXI y el rol de los Gobiernos Intermedios”, el profesor Luis Guastavino Córdova, director de la Escuela Latinoamericana y del Caribe de Gestión Pública y de la Organización Latinoamericana de Gobiernos Intermedios (Olagi), realizó un recorrido histórico sobre las causas de los desencuentros de los países americanos en materia de integración regional.
En ese marco, Guastavino Córdova disparó la idea de que “la desintegración fue el crimen de nuestras patrias durante el siglo XX”.
“Es que somos eurocéntricos de cultura. Un cordón umbilical nos abrochó al Viejo Continente y eso nos impidió desarrollar el conocimiento y la integración de nuestra América Latina”, sentenció.

“A comienzos del siglo pasado, miles de europeos llegaron a hacerse la América, trayendo con ellos nuevas costumbres y también un nuevo modo de organización social y económica. Luego, entre las décadas del ‘60 y ‘70, Estados Unidos centró su atención en las riquezas naturales de los países latinoamericanos y, en vista de que no poseía en ese entonces fuerzas estratégicas ubicadas en dichos territorios, impulsó el establecimiento de dictaduras militares que, entre otras consecuencias, cerraron las posibilidades de integración entre nuestros países”, explicó.
“Sin embargo, llevamos más de 25 años de democracia y aún el desafío sigue siendo el mismo”. Y en ese sentido, destacó factores posibilitadores para que eso acontezca, como la reciente reunión de UNASUR y la apertura del actual sistema de gobierno norteamericano, en manos de Barack Obama.

Asimismo, Guastavino Córdova señaló que si bien aún falta mucho camino por recorrer, existen organismos que ya están trabajando para su consecución, como la Olagi, creada en 2004 por su propia iniciativa y la de gobernadores, intendentes y presidentes de territorios subnacionales de América Latina y el Caribe, de la Organización Mundial de Regiones y de la Asociación Regional para la Educación de las Naciones Unidas (Arpenud).
Esta organización cuenta con una escuela -que también dirige Guastavino Córdova-, cuyo principal objetivo es capacitar a quienes deseen ocupar puestos de responsabilidad pública. Esta escuela comienza con su curso en octubre próximo.

Según consideró el disertante, si bien los organismos citados representan un primer peldaño hacia la integración, ésta es “una escalera larga que hay que avanzar con paciencia histórica pero con una decisión insobornable”, explicó.
A esa escalera -explicó a Comercio Justicia-, “que tiene muchos peldaños, hay que irle abriendo pasos”. En ese sentido, remarcó la necesidad de discutir “cómo pretendemos armar nuestros gobiernos intermedios. Porque ¿qué es la verdadera democracia, sino la autonomía de nuestros municipios?”, cuestionó.
Para la apertura de discusiones al respecto, el especialista consideró esencial rever la idea de la descentralización (por entender que todo tipo de organización social requiere de un centro organizador que contribuya al desarrollo integral, sin que esto signifique la presencia de un centro omnipotente), repensar el concepto de desconcentración, establecer estrategias internacionales de desarrollo, reestablecer las relac

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