Fomentan profesionalización en las empresas familiares para poder crecer

Una encuesta realizada entre cien empresas familiares de la Región Centro (Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos) arrojó que en el 84% de los casos la última transmisión de mando se hizo de un familiar a otro; en el 91% de ellos, el segundo candidato a la sucesión fue también un familiar, mientras que sólo el 22% de las firmas han incorporado profesionales externos a su plantel directivo y al 26% las dirige algún familiar político.
Estos datos demuestran que en la mayoría de los casos, la conducción es patrimonio exclusivo de las relaciones sanguíneas. Así lo confirma Silvia Aisa, economista y coordinadora técnica del “Proyecto supervivencia y competitividad de las empresas familiares de la Región Centro de Argentina” de la Universidad Siglo 21 (UES 21).
“La decisión sobre quién debe ser el sucesor en empresas de este tipo en muy pocas ocasiones resulta de un proceso de planificación donde se haga partícipe a todos los integrantes de la familia o del consejo directivo de la empresa; incluso de acuerdo con una investigación realizada por la universidad, en el 59% de los casos la elección fue realizada por el predecesor”, indicó Aisa.
Según la economista, el tema de la sucesión en la empresa familiar sigue siendo una arista compleja y distante de la realidad diaria de la organización.
La planificación estratégica tradicional no toma en cuenta este aspecto, ya que considera que debe ser abordado desde una perspectiva muy íntima. “Sin embargo, las empresas que pueden hacer una planificación en tiempo y forma logran transiciones ordenadas y productivas que repercuten en su supervivencia a lo largo de las distintas generaciones”, detalló.

Panorama

La muestra que consideró este estudio contempla un centenar de firmas con una antigüedad de 30 años, siendo representados casi en el 60% de los casos por la segunda generación de familiares. Los sectores más representativos a los que pertenece la muestra son el industrial (33%), seguido por las comerciales (19%) y las agropecuarias (16%).
Si observamos el tamaño según la facturación, se revela que predominan las menores, cuyas ventas anuales no superan los tres millones de pesos (48% de la muestra), incluyendo también una interesante cantidad de aquellas cuya facturación anual excede los 15 millones (19%). Del total de la muestra, sólo el 27% exportan y, entre ellas, el 67% exporta menos del 20% de su facturación.

Consultorías

Otro de los aspectos reveladores del muestreo es que sólo el 35 % de estas empresas han desarrollado normas destinadas a regular algunos aspectos de la relación entre la familia y la empresa, tales como mantenimiento del buen clima familiar, la resolución de conflictos, la distribución de dividendos y el acceso y permanencia en puestos de alta dirección.
En el 78% de esos casos, las normas no se encuentran en un documento formal, como podría ser un protocolo familiar; es decir, un acuerdo marco que permite definir la estructura de relación entre la familia propietaria y la empresa que controla, regulando las relaciones profesionales y económicas de sus integrantes y de la empresa misma. “Una empresa ‘protocolizada’ generará hacia terceros contratantes, proveedores y empleados, una imagen de previsibilidad, sustentabilidad y solvencia, lo que le agregará valor y le permitirá, por ende, diferenciarse de su competencia”, agregó Aisa.
Con el objetivo de profesionalizar l

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