Estrés laboral: hijos de padres «quemados» reflejan el mismo síndrome en la escuela

Las vacaciones son un buen momento para desacelerar el vertiginoso ritmo del año, alimentar el encuentro entre padres e hijos tantas veces postergado por las obligaciones laborales y escolares y reflexionar sobre el modo de vida que lleva la familia. Más ahora que una investigación de la Suomen Akatemia de Finlandia acaba de asegurar que los adolescentes cuyos padres sufren estrés y desgaste por culpa de su trabajo -conocido como el síndrome del burn out o del quemado-, son más propensos a padecer estos mismos problemas en su entorno escolar.

Los expertos concluyeron el primer estudio científico sobre las asociaciones entre el comportamiento de los adolescentes y el agotamiento de sus padres, como parte del proyecto FinEdu, en el que participaron un total de 515 jóvenes de 15 años que estudian en noveno grado. Para comparar el grado de agotamiento, consultaron a 595 padres de estos alumnos y observaron que era similar en ambos miembros de la familia.

El síndrome de desgaste profesional se caracteriza por la presencia de altos niveles de agotamiento emocional, despersonalización y una reducida realización personal.

Los investigadores comprobaron, además, que las experiencias de desgaste eran compartidas en sus familias, "muy especialmente entre padres e hijos del mismo sexo (hijas y madres/padres e hijos varones), lo que parece servir como modelo para traspasar el síndrome del quemado de unos a otros", explicó la directora del estudio, la profesora Katariina Salmela-Aro.

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Para la experta, el agotamiento de los padres puede reflejar carencias a la hora de educar a sus hijos o interpretarse como un menor interés por conocer la vida de sus hijos. También puede guardar relación con su situación económica, ya que "cuanto más preocupaciones económicas hay, más es el nivel de desgaste".

Por otra parte, el estudio comprobó que el paso de la escuela primaria a la secundaria es la etapa más difícil para la mayoría de los adolescentes, quienes aseguran que es cuando experimentan más cambios de motivación y bienestar.

Caja de resonancia
Desde el Colegio de Psicopedagogos de Córdoba señalaron a Comercio y Justicia que la escuela funciona como una caja de resonancia de lo que ocurre en el seno familiar y que los padres deben estar más atentos a las manifestaciones que reflejan sus hijos, que no siempre logran verbalizar. Si bien los docentes han incrementado su capacidad de detección de distintos tipos de anomalías en el comportamiento de sus alumnos, desde el colegio profesional advierten que también maestros y profesores sufren burn out.

En foco
Escuchar, observar, contener
“Todo lo que sucede en el seno familiar termina afectando a los niños y los síntomas aparecen en el ámbito escolar”, explicó Lidia Martínez, presidenta del Colegio de Psicopedagogos de Córdoba, al conocer el resultado de la investigación de Suomen Akatemia de Finlandia.

La profesional advirtió que los padres deben estar atentos al comportamiento de sus hijos y que éstos pueden manifestarse de distinta manera. “Los chicos hacen síntoma, siempre dicen lo que les pasa, aunque no siempre lo expresen con palabras pero sí lo manifiestan de algún modo”, sostuvo.

“Mientras un adulto dice

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