«El sobrestock que tenemos nos lleva a perder nuestro poder negociador»

El panorama internacional incierto que derivó en la crisis financiera mundial encontró al sector lechero sin rumbo y en medio de inexactas decisiones en materia de permisos de exportaciones, lo que determinó que las empresas estén sobrestockeadas y que, ante ello, pierdan su poder de negociación. Así lo indicó a Comercio y Justicia Pablo Giovanoni, coordinador en Córdoba de la Asociación de Pymes Lácteas (Apymel).

– ¿De qué nivel de sobrestock hablamos?
– No podemos magnificarlo. Sin duda es muy grande para esta época del año (se estima en no menos de un mes de leche). Usualmente llegamos a septiembre con las cámaras vacías para poder hacer el stock a vender el año siguiente. Como la financiación en nuestro sector es escasa, stockearse es una condición indispensable. Pero ahora la situación es la inversa, por lo que optamos por vender mercadería, especialmente quesos blandos. Esto nos lleva a perder todo poder negociador; así los precios cayeron no menos del 30% de junio a hoy, con expectativas de mayores bajas de no darse un alivio exportador.

– ¿Qué motivó esta situación?
– Hay varias aristas: la caída del mercado internacional, la falta de facilidades para exportar en el momento justo, la especulación de parte de los industriales (en julio trascendió un cambio en el precio de corte. Esto llevó a que las empresas esperaran el cambio y, no sólo que el cambio no llegó, sino que se cayó el mercado mundial), y la especulación que realizó el sector productivo transmitiendo que iba a faltar leche, cuando se sabía que los litros aumentaban día a día, lo que creemos que ayudó a que el Gobierno maneje mal las exportaciones.

– ¿Cómo está el sector después de la 125?
– La resolución 125 fue un punto de inflexión para la lechería: creó expectativas de una corrección del mercado, que consideramos necesaria por la regulación que sufría la lechería, al estar en continua desventaja con la agricultura por tener un sistema de retención muy similar a la propuesta con la 125. Con el agravante de que, en aquel momento el agricultor podía especular con la venta de su producto, mientras que la lechería no, quedando expuesta constantemente a la oferta y demanda y perdiendo capacidad negociadora ante cualquier situación del mercado.

– ¿Qué posibilidades hay de que los tamberos pymes se agrupen para poder exportar?
– Para que los tamberos se unan deberían transformarse en industriales. Así como se plantea, parece sólo un cambio de figuritas. Ojalá en ese cambio aparezcan interlocutores válidos que sepan librarse de mezquindades sectoriales y ayuden a la lechería a mantener su crecimiento; caso contrario, será más de lo mismo.

– ¿Qué productos podrían exportarse?
– Los principales productos a exportarse son quesos duros y leche en polvo.

– ¿En qué cambió la situación tras la visita del secretario de Comercio Guillermo Moreno a Villa María?
– Se crearon expectativas diferentes al ver que el Gobierno iba a hacer algo por el sector. La comercialización está en sus comienzos. Debimos adaptarnos a las condiciones que exigen los supermercados, sistemas de paletizados, altas, mucha papelería de por medio, sistemas de entregas boca por boca. E

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