«El sistema financiero debe concebirse como un servicio público»

La crisis financiera internacional colocó a los bancos en el centro de la escena y recordó la importancia que tienen en la economía en general, pero particularmente hizo presente su relevancia para fortalecer o debilitar modelos productivos, a punto tal que podría decirse que no existe la posibilidad de desarrollo industrial o agrícola sin un sistema bancario que lo impulse, sostenga y auxilie. En diálogo con Comercio y Justicia, Miguel Ángel Santandreu, gerente zonal del Banco Credicoop, subrayó la necesidad de modificar la actual Ley de Entidades Financieras del país –una iniciativa que estudia el Gobierno nacional-, porque la vigente desde 1977 “obtura un proyecto de país orientado hacia el mercado interno”. Asimismo reconoció que, tras el freno que produjo la debacle global a finales de 2008, a partir de junio comenzó a recuperarse la demanda crediticia de las empresas para bienes de capital.

– ¿Cómo evalúa la actividad del banco en el marco de la crisis internacional?
– Desde la crisis profunda de 2001-2002 los niveles de participación del banco en Argentina se han más que duplicado y esto significa que hemos crecido mucho en el mercado y que el sector pyme del país pudo leer, en aquel momento de crisis, que un banco nacional de estas características estaba en condiciones de apoyarlo. Este crecimiento está medido a partir de la participación en el total de depósitos. Hoy somos el octavo banco del país y la segunda entidad privada de capitales totalmente nacionales. Actualmente estamos receptando 5,4% de los depósitos del total del sistema financiero privado.

– ¿Y eso se ha logrado en medio de la crisis?
– Mire: en los últimos meses, a partir de la situación interna que se desató con el conflicto con el campo y más tarde con la crisis internacional, el banco no detuvo su crecimiento. Obviamente los niveles de incremento fueron menores, pero siempre por encima del sistema financiero, tanto en depósitos como en préstamos. Nuevamente, en otra situación de crisis, el banco se volvió a destacar: no hubo recorte de líneas, estuvimos muy activos y no restamos apoyo al capital de trabajo. Sí se produjo un freno a finales de 2008 de los créditos de inversión por parte de las empresas.

Nuevas Medidas de Aislamiento/Noviembre

– ¿Ese freno comenzó a revertirse o aún se mantiene?
– Advertimos que esa situación comenzó a revertirse muy fuertemente a partir de junio, tras las elecciones. Desde esa fecha se retomó la demanda crediticia con expectativa de mediano y largo plazo. Se dan muchos préstamos para maquinaria o bienes de capital vinculados a la tecnología y a la mejora de la producción, y también créditos para inmuebles.
Para ello armamos una línea con fabricantes de maquinaria agrícola, que llamamos “tasa cero”, porque hasta los 12 meses no prevé interés, en 24 meses tiene una tasa de 7,5% y a 36 meses una tasa de 11% anual. Fue destinada, en principio, sólo para maquinaria agrícola, pero la fuimos ampliando luego a bienes de capital, sin importar el monto, ya que se financia hasta 80% de la inversión neto de IVA.

Y también creamos líneas para el comercio exterior, una actividad muy importante en Córdoba. Tenemos la tasa más baja de mercado en financiación y prefinanciación de exportaciones: 4,75% anual. Esto nos permitió ubicarnos como el primer banco del país en cantidad de operaciones de comercio exterior, no en volumen porque nosotros no tenemos dentro de nuestra cartera a las multinacionales.

Un debate en ciernes<br /

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