«El notariado joven quiere colaborar para resolver problemas sociales»

Tener el título de propiedad de una casa es, sin dudas, el certificado de tranquilidad para una familia, amén de la seguridad jurídica que conlleva. Acceder a esa regularización tiene un costo. Para el caso de las viviendas sociales, el Colegio de Escribanos de la Provincia colabora para que las familias de clase media enmarcadas en el programa provincial de vivienda “De Inquilino a Propietario” puedan acceder a las escrituras de Reglamento de Copropiedad y Administración.

Ayer la entidad realizó el sorteo de cuatro notarios, en una nómina de 73 profesionales, que se encargarán de realizar ese trabajo a costos más bajos que los de mercado. Estas escrituraciones sociales alcanzarán a 200 unidades habitacionales que corresponden a los complejos Terrazas de la Cañada, Portal de Pueyrredón, Condominio Los Gigantes y Complejo Cerrado Los Boulevares.

Cabe destacar que este paso es un requisito previo e insoslayable exigido por la ley nacional 13512, para que posteriormente los adjudicatarios puedan poseer sus respectivas escrituras de dominio. Dado el carácter social que los proyectos habitacionales implican, para el cálculo de honorarios se tomará el 1,10% sobre la Valuación Especial dada por Catastro provincial y habrá una reducción del 60% en los aportes jubilatorios.
Entre los profesionales que resultaron sorteados para realizar este trabajo social, figura María Pía Bertilotti, una escribana de 33 años y seis de ejercicio, que decidió postularse por vocación solidaria y no sólo por oportunidad laboral.

– ¿Hay una nueva impronta solidaria en esta profesión, que muchas veces es considerada elitista?
– Sí, la hay. Yo estoy ejerciendo desde hace seis años y está en uno querer colaborar y participar o no. No sé si esa imagen (de élite) está cambiando, pero sí la mentalidad del escribano. Ahora hay mucho notariado joven, es otra la mentalidad y el deseo de colaborar; lo hacemos por vocación y porque nos gusta. En estos listados se anota el escribano que está dispuesto a resignar un poco de su tiempo y de su trabajo habitual en su propia escribanía, para dedicarse a este tipo de escrituras que son sociales, con honorarios muy bajos, a los fines de colaborar con la tarea que emprendió el Colegio de acercarse a la comunidad. El notariado joven quiere colaborar para poder resolver problemas sociales y llevar soluciones a la gente. No todos los escribanos participan porque no todos tienen el tiempo o el interés de hacerlo, pero se está colaborando con diferentes tipos de programas con la Dirección de Vivienda.

– ¿Es mucha la diferencia en el honorario para una escrituración social?
– Sí, es abismal. Por ejemplo, una escritura por un valor “x”, que si fuese de un particular estarías cobrando entre 1.800 y 2.000 pesos, nosotros estamos cobrando 400 pesos con todos los gastos incluidos; de honorarios quedarían unos 250 pesos. Hay que aclarar que este convenio que ha firmado el Colegio con la Dirección de Vivienda es a los fines de protocolizar el plano y otorgar los reglamentos de copropiedad del Plan de Inquilino a Propietario, es como para darle un marco general (previo a la escritura).

– ¿Hubo muchos jóvenes escribanos inscriptos?
– Están mezclados, pero de hecho no son las grandes escribanías (las que se postularon), son escribanías más pequeñas o individuales o quienes estamos en los primeros años del ejercicio.

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