El desempleo sólo bajaría a 8,2% en 2010 pese al repunte sostenido

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) aseguró que, como consecuencia de la crisis financiera internacional, el número de desempleados en América Latina aumentó 13,8% y alcanzó a 18,1 millones de personas de la región, cifra que representa 8,4% de la población económicamente activa (PEA).

El organismo dependiente de las Naciones Unidas sostuvo, además, que si bien la recuperación económica ya comenzó y de acuerdo con las proyecciones se afianzaría este año, la tasa de desempleo “apenas bajará a 8,2% en 2010”, es decir que registrará un descenso de 2,3%.

En su informe, titulado Panorama Laboral de América Latina y el Caribe 2009, la OIT señaló que la crisis puso fin a un ciclo positivo de cinco años que había permitido bajar el desempleo urbano de 11,4%, en 2002, a 7,5% en 2008. El año pasado, unas 2,2 millones de personas se incorporaron al grupo de quienes buscan trabajo y no lo consiguen.

Si se cumplen las previsiones de un crecimiento económico regional de 4,1%, estimado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el desempleo urbano latinoamericano descendería a 8,2% y abarcaría a unas 18 millones de personas, según la organización.

Nuevas Medidas de Aislamiento/Noviembre

Sin embargo, destacó que “en la medida en que no se adopten acciones específicas para reactivar el empleo, su recuperación será más lenta, con cierta dilación frente al impulso reactivador con que puede avanzar el crecimiento económico”.

Y se explayó aún más en cuanto al proceso de reactivación: “Como indica la experiencia de crisis anteriores, en primer lugar se observará un incremento en la cantidad de horas trabajadas, porque las empresas estarán renuentes a hacer nuevas contrataciones hasta que la recuperación de sus ventas y servicios hayan agotado los márgenes que les brinda su capacidad ociosa. Seguidamente habrá alguna recuperación del empleo, probablemente con mayores rasgos de precariedad que en el pasado, mientras que también se observará una expansión de la oferta laboral desalentada durante el período de crisis, lo que puede inhibir la baja en la tasa de desempleo en el corto plazo. Sólo después de haber atravesado estas etapas, el mercado de trabajo tenderá hacia una mayor normalidad, con un aumento del empleo formal y, posteriormente, cuando las tasas de desempleo se hayan reducido de modo significativo, será factible volver a observar importantes aumentos salariales. Es decir, esta crisis probablemente resentirá el empleo y su calidad en los próximos años, en mayor medida mientras más lenta sea la reactivación económica y más insuficiente la generación de nuevos puestos de trabajo”.

Por otra parte, el informe resalta que la coyuntura económica desfavorable generó en la región un aumento de 3,1% de la ocupación en el sector informal. Según los datos de la OIT, 57,1% de las mujeres y 51% de los hombres sólo encuentran empleos en condiciones de informalidad.

La organización laboral detectó, a su vez, una disminución en la oferta de fuerza de trabajo, hecho que es atribuido al fenómeno de “desaliento” por parte de quienes no consiguen trabajo, en especial los jóvenes, que habrían optado por mantenerse fuera del mercado laboral.

Sin embargo, los costos de la crisis en términos de trabajo decente fueron menores que los esperados, según se destacó. “No se evidenciaron signos de precarización generalizada del trabajo

Artículos destacados