Destinan $ 1.800 millones a ciencia y tecnología en 2009

La ciencia y la tecnología contarán con un presupuesto de casi 1.800 millones de pesos en 2009, confirmó ayer el ministro de la cartera científica nacional, Lino Barañao, al cumplirse un año de la creación del ministerio. A esa suma se agregan 150 millones de dólares asignados por organismos internacionales de crédito para el período 2009-2012.
“Estamos conformes con el presupuesto, que se ajusta a pedir aquello que se puede ejecutar y es razonable para este período”, afirmó Barañao durante una conferencia de prensa en el ministerio.
El presupuesto pautado, que representa 0,45% del Producto Interno Bruto (PIB), asigna unos 390 millones de pesos a gastos del ministerio, otro tanto para la Agencia de Promoción Científico-Tecnológica y unos 980 millones de pesos para el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet).

En 2008, el presupuesto significó 0,34% del PIB. Si bien ha crecido, está aún lejos de alcanzar el objetivo de 1% del PIB?para 2010, uno de los objetivos del Ejecutivo para el Bicentenario.
El ministro anunció que “se aprobaron los planos y pliegos de licitación para el comienzo de la obra del Polo Científico Tecnológico en el edificio Giol y se prevé iniciar las obras en abril, para inaugurar la primera etapa en 2010”, al conmemorarse el Bicentenario de la Revolución de Mayo.

Balance

En el balance de gestión 2008 el ministro destacó como caso emblemático el probiótico láctico incluido en un yogur de alto valor proteico e inmunológico, desarrollado por el Centro de Referencia para Lactobacilos, del Conicet. Barañao dijo que el ministerio tiene pendiente “el incremento de estrategias para dar respuesta a problemas productivos y sociales prioritarios para el país”.
Este año aumentó el ingreso a la carrera de investigador del Conicet, que “otorgó 1.500 becas en 2008 y alcanzó el máximo histórico del monto de estipendio, cercano a los mil dólares promedio, con la formalización de beneficios sociales como vacaciones y cobertura” médica.

PENDIENTE
Respecto de la menor demanda que se verifica en la inscripción para las carreras científicas universitarias, Barañao opinó que “si no cambia el arquetipo de científico que tiene la población, no vamos a poder incentivar la vocación científica”.

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