Crisis por reparto de la rentabilidad

“El país tiene hoy algunas turbulencias y no estamos ante un problema que sea producto de una dificultad económica. Acá tenemos una economía que todavía aguanta las crisis políticas. En rigor estamos ante una situación propagada y mantenida por problemas políticos, nada más”. El diagnóstico corresponde a Dante Sica, titular de la consultora Abeceb. com, convertida hoy en uno de los estudios al que recurren con preferencia tanto los órganos de prensa como las entidades empresarias y los propios organismos oficiales. De Sica asistió ayer al seminario de AFAC -la asociación que reúne a los autopartistas del país- que se celebró en el hotel Sheraton. En un aparte con Comercio y Justicia, el economista recalcó que “no estamos en el cambio de un ciclo, pero si esto continúa, puede generar incertidumbre y empezar a pesar en las decisiones de inversión”. A su juicio, la discusión es por el reparto de la rentabilidad, algo inédito en la historia económica del país.

– ¿Es posible esperar de este conflicto efectos mayores en el futuro?
– Yo comparo esto con la evolución que ha tomado el sector automotor. Es como un paquebote: una vez que empieza a doblar no hay forma de detenerlo y no se lo puede hacer volver rápidamente atrás. Una vez que se toman las decisiones, son por lo menos de mediano plazo y son para aprovechar oportunidades. Los agentes económicos son personas de carne y hueso, empresarios, consumidores, trabajadores que cuando ven que la situación empieza a enturbiarse, toman decisiones de acuerdo con sus expectativas. Si son empresarios frenan las inversiones hasta que aclare. Los consumidores que iban a cambiar el televisor, esperan un poco porque se les genera mucha inquietud. El de ahora no es el caso.

– ¿Qué diferencia hay con otras crisis?
– La diferencia fundamental con ocasiones anteriores es que ahora no tenemos crisis bancaria, déficit fiscal, de las cuentas externas o falta de financiamiento. Nada de eso está ocurriendo. El sistema bancario, que es el principal transmisor de las crisis, está rentable, está líquido y calzado en el tiempo, en plazos y monedas. La actividad económica todavía tiene una fuerte presencia, estamos trabajando con un alto nivel de ocupación. Pero la incertidumbre en algún momento golpea. La racionalidad de los agentes económicos lleva a una demanda de mediano plazo mucho más fuerte, que ya se sentía desde el año asado. Creo que había una expectativa de que la nueva administración iba a trabajar más en el mediano plazo que en el corto, que sirvió para arregalr las cosas y salir de la crisis. Es que en el momento de la crisis nadie demandaba más porque lo que se quería era salir. Hoy la situación económica forma parte del patrimonio adquirido y los agentes quieren mayor certidumbre futura.

– ¿Puede haber presiones por el tipo de cambio?
– La estabilidad cambiaria está asegurada. El Gobierno tiene un amplio nivel de reserva para mantener un tipo de cambio en el lugar que quiera. Si se sabe que vamos a crecer al cinco por ciento con cambio estable, se tiene una perspectiva cierta. Cuanto más estabilidad tenemos, hay menos incertidumbre. El negocio siempre es incierto, por eso se le pide al Estado que dé certidumbre en las políticas macro, para que disminuyan el nivel de incertridumbre, lo que es propio de cualquier negocio.

– Hay preocupación de algunos sectore

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