BPM en todos los establecimientos

“Pretendemos estandarizar la aplicación de las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) en todos los establecimientos elaboradores de alimentos de la provincia”, informó a Comercio y Justicia el secretario de Alimentos, José Rovasio.
“BPM es la primera norma de calidad y es la que hoy por hoy nos está exigiendo el Código Alimentario a través de una modificación Mercosur del año 1997”, completó el funcionario, al tiempo que aclaró que, si bien hay empresas en Córdoba que se rigen con normas de calidad muy superiores, “hay otras que tienen dificultad para llegar a este primer piso”.
El Código Alimentario es el reglamento que establece los requisitos generales (esenciales) de higiene y de buenas prácticas de elaboración para alimentos elaborados a nivel industrial para el consumo humano. El objetivo es asegurar la inocuidad de los alimentos y proteger la salud de los consumidores.

“La aplicación de las BPM es lo que pretendemos lograr a través de un plan de trabajo trianual, con el que buscamos instalar una red de municipios de control de calidad de alimentos”, aseguró el titular de la cartera alimentaria.
“Hay algunos municipios que ya están organizados a través de asociaciones civiles o diferentes entidades. Entonces, a partir de ahí, queremos crear redes donde no hay y consolidar la red de redes. Esto debe ser sustentable a mediano y largo plazo; es decir, para que la misma red vaya analizando su problemática y sea la impulsora de las políticas que debemos aplicar desde el Gobierno. Es decir, que sea un ida y vuelta”, explicó.

El plan incluye concientización a nivel departamental, charla con los intendentes y responsables de los departamentos de control de calidad municipales a fin de poder identificar puntos problemáticos. Después, durante tres meses, capacitarán a las empresas de cada departamento y en otros tres o cuatro meses, llegarán desde la Provincia a las plantas con grupos de auditoría para evaluar cómo trasladaron al piso la capacitación.
“El sistema de auditoría es de cogestión”, aclaró Rovasio, añadiendo que se debe “cuidar la inocuidad del producto, por lo que las auditorías, lejos de ser con ánimo punitivo, derivarán en planes de trabajo a corto y mediano plazo con seguimiento”.

El proyecto comprende también la evaluación por parte del Gobierno provincial de las estructuras con las que cuentan los distintos municipios a la hora de hacer los controles, además de un análisis comparado de los Códigos de Faltas de cada una de las comunas para ir unificando y estableciendo puntos básicos de arranque.
“El objetivo es levantar a las empresas que no llegaron al primer nivel de calidad de manufactura”, explicó el titular de la cartera de Alimentos, y agregó: “El ánimo inicial de las visitas a las plantas es apoyar, ayudar para después controlar”.
“Más allá de las BPM, la idea es dinamizar las redes para que comience a provocarse el ida y vuelta, donde la reunión obligatoria sea la excusa para que atendamos este tema que nos tiene que preocupar a todos”, estableció Rovasio.

Si bien reconoció que no existe fecha puntual para el inicio del plan trianual, porque aún sigue en estudio el fondeo del programa, consideró como probable “que a finales de mayo lancemos con el primer departamento”.
Por otra parte, y haciendo referencia a los productos, el funcionario recalcó que “hay pendientes de la gestión anterior una red de laboratorios, lo cua

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