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Los posibles futuros vínculos entre Argentina y China

Por Salvador Treber

La gran potencia asiática, desde mediados de 2015, ha logrado superar a Estados Unidos y accedido al máximo sitial ecuménico, según la comunicación del Consejo de Seguridad de la de la Organización de las Naciones Unidas. A modo de aclaración, sus dirigentes confesaron que las metas se cumplirían a fines de 2030, cuando logren completar la reeducación de 350 millones de actuales agricultores en alguna de las 25 nuevas ciudades que tienen programado fundar. 

Este proceso, único en el mundo, les permitirá triplicar su producto bruto interno. Por otra parte, en tales condiciones por lo menos hasta fines del presente siglo no tendrán competidores de ninguna índole. De acuerdo con la información trascendida, este programa se viene cumpliendo sin mayores dificultades. Al margen de los enfoques políticos diferenciales que sostienen, disponen de un mercado interno con una sostenida alza de su poder adquisitivo; lo cual viene concitando en forma creciente la atención de los mayores exportadores del planeta.

Dentro de este esquema generalizado, las relaciones con los países de los cinco continentes se siguen extendiendo, advirtiéndose la vocación por ser autores protagónicos en la concreción de grandes proyectos y hacerlo sin exhibir intenciones de corte imperialista. Actualmente ocupa el segundo lugar en emprendimientos de esta índole y espera para dentro de un quinquenio pasar a encabezarlos.

En África está en plena ejecución una línea férrea que parte de un puerto del cuerno oriental de Etiopía sobre el océano Indico y, después de atravesar horizontalmente todo dicho continente, logrará llegar a un puerto situado muy próximo a Dakar, sobre el Atlántico. Una obra semejante ha ofrecido ejecutar, uniendo un puerto brasileño vecino a Pernambuco con otro en Perú, sobre el Pacífico. En nuestro país, pese a los obstáculos y trabas que implementaron agentes estadounidenses, lograron ejecutar una obra localizada en Neuquén destinada a realizar investigaciones astronómicas en todos los planetas que integran en el sistema solar y están finalizando en el sur de la provincia de Santa Cruz dos centrales generadoras de electricidad impulsadas por energía hidráulica.

En la actualidad, los funcionarios argentinos están procurando incentivar las relaciones con el gigante chino para lo cual se necesita conocer en detalle el tipo de bienes que pueden integrar la potencial demanda china. Actualmente una epidemia está afectando muy seriamente al ganado porcino chino en todo su territorio y torna muy peligroso el consumo de producción propia. Esta especial circunstancia ha impulsado a Pekín a fomentar una corriente de provisión externa que incluye nuestro país. Como inicio de esta demanda, ya se han concretado dos embarques, sin que hayan presentado inconvenientes ni reclamos; aunque esos envíos se fundan en causas circunstanciales y transitorias.

Lo deseable es lograr acceder a un régimen permanente de intercambio que interese a ambos países. Recientemente las relaciones comerciales, financieras e incluso políticas se vienen ampliando en todas sus diversas facetas.

Los factores que gravitan en el resultado de la relación
Consolidar las relaciones y concretar proyectos conjuntos requiere un amplio intercambio de experiencias. Para lograrlo, se debe acceder a información muy actualizada referida a costumbres, peculiaridades y preferencias en materia de consumo de la población china, que suelen ser muy diversas pero compatibles, para impulsar racionalmente los respectivos procesos productivos y operar con mayores chances.

Dada la buena y reconocida calidad que revisten los chinos en la producción industrial, hasta ahora, han requerido diversos bienes de consumo característicos del sector primario, que empresas de todas las dimensiones, no sólo grandes, exportan a China. Efectivamente, en el conjunto de firmas que suman alrededor de 650, más de 300 son pymes que han logrado vender anualmente en promedio el equivalente a US$650 mil cada una. El ingreso al mercado chino no es nada fácil pues las muy notorias diferencias en cuanto a hábitos y preferencias pueden constituirse en un serio obstáculo, difícil de superar. Un factor positivo al respecto es la participación activa y diligente del personal de su embajada, de lo cual hay palmarias y reiteradas muestras.

Seguramente ello se ha logrado por haber sido previamente entrenados para alcanzar niveles óptimos y eficaces. La agencia argentina que tiene a su cargo la misión de orientar y asesorar a los empresarios que aspiran a incursionar en el mercado interno chino lo realiza en consonancia con la embajada y, por lo visto, está concretando un gran acierto pese a su condición de pymes y que sus ejecutivos no pueden viajar con frecuencia a un país tan distante y por ello se ven obligados a delegar esa tarea para colocar sus productos.

En lo últimos años China se consolidó como el mercado más relevante del mundo en materia de electrónica. Para corroborar esta importancia, puede citarse que las ventas concertadas sólo en este rubro durante el año 2017, último dato disponible, ascendieron a U$S680 mil millones. Empresarios argentinos han logrado concretar un acuerdo que les asegura prioridades en la provisión de ciertos productos industriales. La mayoría de los que han concretado ventas con el referido país asiático incursionó por medio del  e-commerce, que oficia al respecto como una virtual vidriera y ha pasado a ser una valiosa y efectiva vía para hacer conocer en detalle los productos que en China son muy requeridos.

Expectativas, dificultades y perspectivas
Las relaciones de intercambio con países tan lejanos como China implican de por sí muy serios problemas para las pymes argentinas, especialmente en materia de logística y distribución pues, como es de rigor, deben cumplir con plazos de entrega semejantes a los destinos menos lejanos que el chino. Ello ha obligado a aguzar el ingenio para implementar centros de almacenaje y existe un programa para intensificarlo, preferentemente apelando a los servicios de zonas francas localizadas en los principales mercados internacionales.

En esencia, se trata de lugares equipados y habilitados que permiten receptar para luego, a partir de ellos, distribuir en los principales mercados que interesen atender prioritariamente. En nuestro caso se han logrado habilitar dos en las ciudades chinas de Shanghai y Guangzhou, que permiten negociar accediendo a condiciones muy competitivas. Nuestras empresas, al igual que otros países, han encarado las relaciones ofreciendo tarifas preferenciales que suelen incluir el servicio de almacenaje gratuito; además la difusión de las actividades, se ofrecen en showrooms especializados al efecto aunque se han vuelto insuficientes debido al incremento de éstas.

Para facilitar las operaciones se ofrecen créditos del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), que suelen financiar hasta 100% de dichas exportaciones. Ello permite ampliar considerablemente las posibilidades de concretar el intercambio, haciéndolo más frecuente y con tendencia creciente. Estas condiciones se han hecho imprescindibles para poder competir con éxito. Ello también ha influido decisivamente para que el presidente estadounidense Donald Trump acentuara sus conflictos con China buscando evitar por todos los medios el aumento de las relaciones comerciales chinas; pero sin lograrlo.

Nuestro país, por el contrario, viene acrecentando las relaciones comerciales con el gigante asiático y respaldó con señalado éxito la gestión de los exportadores. El mercado chino se ha convertido en el más codiciado del planeta y en el futuro lo será aún más. Ello porque su población supera año a año sus niveles de ingresos, y también la demanda externa que antes no estaba a su alcance.

Tal como ya se ha explicado, incursionar con éxito requiere conocer los hábitos de consumo de sus habitantes, así como los aspectos culturales para evitar un rechazo y el cierre abrupto de las negociaciones. Estos estudios de campo no son habituales en la actividad de las pymes exportadoras; además, tanto el Gobierno argentino como los funcionarios del área tampoco tienen mucha experiencia y necesitan con premura interiorizarse al respecto.

Todos esos factores explican las dificultades que se deben enfrentar para lograr explorar y convertirse en proveedor habitual del muy diverso mercado chino. Ello exige estar atento para detectar las oportunidades que con bastante frecuencia se suelen presentar pero que exportadores de varios países también pretenden conquistar.

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