Impuestos

Se avizora un nuevo blanqueo para quienes inviertan en construcción

Marcos González, especialista en tributación, se refirió a este nuevo proyecto e hizo un repaso de este tipo de amnistías, que ha sido implementado desde el retorno a la democracia por los distintos gobiernos, y evaluó sus resultados para el Estado

El pasado 20 de octubre, el Gobierno nacional envió al Congreso un proyecto de ley que contempla determinados incentivos fiscales destinados a impulsar la actividad de la construcción. Ese proyecto contiene una serie de beneficios impositivos, como la exención de Bienes Personales y el diferimiento de Ganancias o del impuesto a las Transferencias de Inmuebles (ITI), además de un nuevo blanqueo de capitales para aquellas personas que tengan activos no declarados, en el país o en el exterior, y busquen invertirlos en la construcción. Factor dialogó con Marcos González, contador público UNC y especialista en tributación, quien señaló: “Lo que se propone con este nuevo régimen es movilizar ahorros hacia la actividad de construcción, y generar empleo en uno de los sectores de más rápida reacción ante la fuerte crisis que atraviesa con motivo del notable deterioro macroeconómico de los últimos años, sumado a los efectos negativos provocados por la pandemia”

¿Cómo será la operatoria y hasta que fecha se podrá adherir al blanqueo?

Según prevé el Capítulo IV del proyecto, las personas humanas, sucesiones indivisas y sociedades de capital podrán declarar de manera voluntaria la tenencia de moneda extranjera y/o nacional, en el país y en el exterior, dentro de un plazo que se extenderá desde la fecha de entrada en vigencia de la ley hasta el 28 de febrero de 2021. Luego de ser declarados, los fondos deberán depositarse en una cuenta bancaria especial, para ser afectados únicamente a inversiones en obras privadas nuevas, o con un grado de avance inferior a 50%, dentro del país.

Este blanqueo no es gratis. Quien acceda a éste deberá tributar un impuesto especial que se determinará sobre el valor de la tenencia, expresada en pesos, al momento de ingreso a la cuenta especial, conforme las siguientes alícuotas:

a)5%  Ingresados desde la fecha de entrada en vigencia de la ley hasta el 31/12/2020, ambas fechas inclusive.

b)15%  Ingresados desde el 01/01/2021 hasta el 31/01/2021, ambas fechas inclusive.

c)25%  Ingresados desde el 01/02/2021 hasta el 28/02/2021, ambas fechas inclusive.

Este impuesto especial no resultará deducible ni podrá ser considerado como pago a cuenta del impuesto a las Ganancias.

¿Cuáles son los beneficios para quienes adhieran?

Los sujetos que efectúen esta declaración voluntaria gozarán de los siguientes beneficios por los montos declarados:

a) No estarán sujetos a lo dispuesto en el inciso f) del art. 18 de la Ley 11683 (incrementos patrimoniales no justificados), respecto de las tenencias exteriorizadas.

b) Quedan liberados de toda acción civil, comercial, penal tributaria, penal cambiaria, penal aduanera e infracciones administrativas que pudieran corresponder.

c) Quedan eximidos del pago de los impuestos que hubieran omitido declarar, en función de determinadas disposiciones.

Vale aclarar que no quedan eximidas las sanciones vinculadas con infracciones por lavado de dinero, financiamiento del terrorismo y de otros delitos previstos en leyes no tributarias. Tampoco quedan eximidas las sanciones impositivas vinculadas con retenciones o percepciones practicadas no ingresadas.

Por último, se aclara que no podrán ingresar al blanqueo los declarados en quiebra, los condenados por delitos, los que ejerzan o hayan ejercido la función pública ni sus familiares.

¿Cuántos blanqueos de capitales se han aplicado en el país?

Desde la vuelta a la democracia en 1983, casi todos los presidentes -a excepción del presidente provisional Eduardo Duhalde, de Néstor Kirchner y (por ahora) de Alberto Fernández- han impulsado la implementación de blanqueos de capitales con el objetivo de mitigar la constante fuga de capitales y la merma en la recaudación producto de las crisis económicas que han tenido que enfrentar.

Así, hubo seis blanqueos desde 1987, aunque fueron tres en el período 2008-2016. Las normas que los distintos gobiernos han implementado fueron los siguientes (ver cuadro)

       
Raúl Alfonsín Ley 23495, Título I 11/03/1987 Régimen de normalización tributaria, condonación de sanciones y remisión de intereses
Carlos Menem Ley 24073, Título III 13/04/1992 Exteriorización de la tenencia de la moneda extranjera, divisas y demás bienes en el exterior
Fernando de la Rúa DNU 1387/01 02/11/2001 Saneamiento y capitalización del sector privado
Cristina Fernández de Kirchner Ley 26476, Título III 24/12/2008 Exteriorización de la tenencia de moneda nacional, extranjera, divisas y demás bienes en el país y en el exterior
Cristina Fernández de Kirchner Ley 26860 03/06/2013 Exteriorización voluntaria de la tenencia de moneda extranjera en el país y en el exterior
Mauricio Macri Ley 27260, Libro II, Título II 22/07/2016 Régimen de sinceramiento fiscal

Es interesante observar que la palabra “blanqueo” no se menciona ni en la denominación ni en el texto de ningún artículo de estas estas normas legales, pues se prefiere siempre asignarle palabras propias del tecnicismo fiscal que puedan maquillar la verdadera naturaleza de su implementación: el otorgamiento de una amnistía a personas que delinquen leyes tributarias.

Con el fin de hacerlas más atractivas ante la opinión pública, y de que las aceptemos como decisiones política y económicamente correctas, se les atribuye siempre un destino noble a lo recaudado por los blanqueos.

¿Puede determinar cuáles fueron los destinos que se le adjudicaron a cada uno de los blanqueos? 

Seguro. En el de 1987, el destino era la creación de un fondo para el mejoramiento de la infraestructura social. El de 1992 tenía como propósito incentivar el depósito de los fondos blanqueados en una cuenta del Banco Nación (por un lapso no inferior a 180 días) para otorgar préstamos a la actividad productiva. El de 2001 eximía de todos los impuestos nacionales a los incrementos patrimoniales no declarados si se destinaban a la compra de acciones para fortalecer el mercado de capitales. El de 2008 tenía como fin principal repatriar fondos no declarados en el exterior incentivando la compra de títulos públicos y las inversiones industriales, inmobiliarias o agropecuarias. El de 2013 fue prorrogado nueve veces hasta el 31/12/15 con el propósito de repatriar capitales para la compra de títulos públicos (Cedin y Baade) para promover en el país inversiones inmobiliarias y energéticas vía YPF. Y en el de 2016 el justificativo fue destinar los fondos recaudados a la Reparación Histórica de los haberes de los jubilados.

Los blanqueos que usted mencionó ¿qué resultados tuvieron en las arcas del Estado?

Si hablamos en términos de recaudación, el de Menem recaudó el equivalente a dos por ciento de la recaudación total de los ejercicios 1992-1994. Con respecto a los dos implementados por el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, en el primero se blanquearon fondos por US$4.700 millones (96%, ya existente en el país) y se recaudó US$280 millones; y en  el segundo, de los US$4.000 millones que se habían propuesto conseguir, apenas lograron captarse US$2.022 millones en Cedin y US$349 millones en Baade. El de la administración de Macri tuvo una recaudación récord de US$6.800 millones pero muy lejos de los US$20.000 millones que el gobierno esperaba recaudar. En este último, vale recordar que aquellos que habían “blanqueado” sus activos del exterior, luego fueron perjudicados con el aumento de alícuotas en Bienes Personales que trajo aparejado la Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva Nº 27541 que sancionó el nuevo gobierno apenas asumió a finales de 2019.

La misma receta una y otra vez

Según González, la  iniciativa de un nuevo blanqueo para favorecer a la actividad de la construcción había sido propuesta meses atrás por la Cámara que nuclea a los empresarios del sector y agregó que es indiscutible que esta actividad realiza un importante aporte al Producto Bruto Interno y a la generación de puestos de trabajo, tanto por sus efectos directos como por su muy importante, diversificada y distribuida cadena de valor agregado en todo el territorio, constituyendo una actividad fundamental para el sustento de miles de familias argentinas.

“También es cierto que el costo del metro cuadrado en dólares está en el mínimo de los últimos 15 años, y que hay una gran cantidad de argentinos que tienen dólares no declarados en el país y en el exterior que se pueden ver tentados a invertirlos en esta actividad si es que se les ofrece un buen incentivo fiscal. Sin embargo, si tenemos en cuenta los antecedentes históricos y los resultados reales que han tenido este tipo de medidas en comparación con los resultados esperados, quizás sea hora de pensar en soluciones alternativas para reactivar la inversión de sectores productivos, y no seguir insistiendo con las mismas recetas que no funcionaron en el pasado”, refirió el profesional.

Finalmente, González citó una frase que se le atribuye a Albert Einstein, aunque –aclaró-no existan pruebas fehacientes de que sea realmente suya. El físico alemán decía: “Locura es seguir haciendo siempre lo mismo y esperar resultados diferentes”.