Comercio exterior, Economía, Opinión

“Armar una estrategia más sólida con visión asiática, clave para Argentina 2021”

Según el especialista Gustavo Scarpetta, el país tiene todavía la mente -y los puertos- dirigidos a Europa o a EEUU. China es nuestro principal socio comercial, por lo que es necesario cuidar esa relación. Aseguró que esa región es el motor del comercio mundial 

GUSTAVO SCARPETTA

“Las exportaciones cayeron al igual que las importaciones. El mundo se derrumbó con la pandemia y los organismos internacionales ya preveían una fuerte merma. Terminarán bajando cerca de 15% y generando un saldo de más de 13 mil millones de dólares. Esto tiene dos visiones: una positiva, que es que quedan divisas en el país, y otra negativa, que es que la caída significa mucho menos movimiento económico. Cuando las importaciones descienden es porque la economía no está bien”, señaló a Factor Gustavo Scarpetta, contador público y especialista en comercio exterior. 

¿Qué se espera para 2021?

Después de la tormenta viene la calma y -en exportaciones- después de una gran caída viene un rebote. El tema es el tamaño de ese rebote. Podemos pronosticar un crecimiento de 10%, pero eso no llegaría a recuperar lo perdido durante este año. El resultado va a depender de varios factores. 

¿Cuáles son esos factores?

Podemos dividirlo en tres: nuestros clientes, nuestros productos y la economía mundial.

Cómo les vaya a China y Brasil es fundamental para nosotros porque son nuestros dos socios principales, y en algunos sectores industriales -como el automotor- el país vecino es casi el único mercado de destino. 

El precio de la soja es el mejor en cuatro años, y hay que seguir el comportamiento de maíz y trigo. Nuestras exportaciones, más allá de las declaraciones políticas sobre valor agregado, se han primarizado y dependemos de estos tres commodities para elevarlas. La economía mundial dependerá de cómo sigue la pandemia, por lo que la efectividad de las vacunas es clave y que todo vuelva a cierta normalidad.

¿Cómo visualiza usted la economía mundial?

En noviembre pasaron dos cosas esenciales para la economía mundial que con nuestras crisis pasaron desapercibidas. China firmó un acuerdo comercial con 15 países; será el mayor acuerdo histórico con países que vienen creciendo fuertemente como Vietnam o Singapur. Eso potenciará el comercio en Asia, y definitivamente lo convertirá en el gran motor del comercio y economía mundial. Por otro lado, con la victoria de Biden en EEUU las bolsas subieron y las asiáticas aún más, sabiendo que eso bajará la temperatura de la guerra comercial. Ambas situaciones pueden ser positivas para América Latina, pero hay que trabajar sobre eso.

¿Cómo se puede preparar Argentina para ese nuevo escenario?

Aún no trabajamos con mucha visión asiática. Tenemos la mente -y los puertos- dirigidos a Europa o EEUU. Deberíamos armar una estrategia más sólida hacia Asia, incluso cuidando el tema de embajadores. China es nuestro principal socio comercial, por lo que debemos cuidar esa relación. Eso no debe significar elegir uno u otro, pero el mundo del comercio mundial crece desde esa región. 

Mejorar las salidas de mercaderías vía Chile es esencial. Aún tenemos un solo gran paso de exportaciones hacia el Pacífico. Hubo varios proyectos, en San Juan, en San Rafael, en La Rioja, pero nuestras exportaciones sufren las nevadas y se cierra la salida a Chile, casi dos semanas al año.

También hay que considerar que Australia y Nueva Zelanda firmaron el acuerdo RCEP (sigla en inglés de Alianza Integradora Económica Regional) con China, y eso puede dar ventajas en productos con los que competimos y buscamos vender en Asia como carne vacuna.

¿Que podríamos hacer para mejorar?

Analizar el mundo del siglo 21 y no seguir pensando como pensábamos en el siglo pasado. Este siglo es la era de los servicios. Los servicios han crecido durante los primeros 20 años del siglo a un ritmo más intenso que las mercaderías y no tienen el problema logístico. Nosotros tenemos buena mano de obra para eso. La reciente eliminación de retenciones para esas exportaciones es una buena noticia, va en el sentido que el mundo debe ir. Hay que impulsar ese sector. Aún faltan cosas. Todo lo que se haga para impulsar la exportación de servicios está bien. Es el mundo actual. 

¿Y respecto a mercaderías tangibles?

Hay que elegir mercados interesantes a los que potenciar. Vietnam, India y nuestra región son buenos casos. Nuestras ventas a Vietnam han crecido a pesar de la pandemia y las ventas con India subieron 20% -crecieron en plena pandemia- lo que es una gran noticia en este contexto. En el ámbito regional, Paraguay, Chile, Bolivia son países que deben ser plataforma de exportación para nuestras pymes. Debemos cambiar el chip de que solo exportan cuando no pueden vender al mercado interno. La facilitación de comercio, disminución de la carga impositiva y promoción comercial deben ser claves para potenciar nuestras exportaciones. 

Perspectivas de la economía nacional 

Según Scarpetta, la evolución de la economía nacional dependerá de cómo evoluciona la inflación, y está dependerá de volver a los superávits gemelos y bajar las expectativas inflacionarias; para eso es necesario el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y nivelar ingresos y gastos. Para algunos –refiere el profesional- la solución es bajar el gasto, para otros es subir los impuestos. Destaca que con el déficit fiscal actual y la imposibilidad de endeudarse a tasas bajas, o se imprime o se endeuda a tasas que después terminan generado más gasto y considera que la presión fiscal en Argentina es alta y con el nivel de pobreza actual es muy difícil un ataque a la informalidad. 

“El mejor escenario es arreglar con el FMI, bajar el déficit fiscal y que con crecimiento suba la recaudación impositiva. En ese punto, un aumento de exportaciones puede ser importante porque genera más recaudación -para bajar el déficit-, más divisas -para calmar el mercado cambiario- y más movimiento económico en las regiones exportadoras. China creciendo en forma intensa puede aumentar las compras y subir el precio de las materias primas. El peor escenario, es que la pandemia no se termine y la economía mundial siga cayendo”, sentenció el especialista.