Comercio exterior

Si hubiera un campeonato mundial de exportaciones, Argentina no se inscribiría

Según el especialista Gustavo Scarpetta, algún gobierno -el actual o su sucesor- tendrá que devaluar, para que las ventas al exterior sean más competitivas 

“El turista argentino que puede salir del país suele visitar un supermercado porque, en cualquier otro país, más de un cuarto de las mercaderías de las góndolas es internacional, lo que no vemos en nuestro territorio”, señaló a Factor (Suplemento de Comercio y Justicia) Gustavo Scarpetta, contador público y especialista en comercio exterior.

Según el especialista “la historia nos condena”. Argentina es uno de los cinco países con menor cantidad de importaciones con relación a su Producto Bruto Interno (PBI). Casi 15% contra 28% del resto de Latinoamérica. Eso impacta también en tecnología, en inversión, en capacidad de innovación y -en el caso de los sectores más importantes- en mejoras productivas como el agro y la metalmecánica.

¿Cómo se comporta Argentina en su participación en el comercio mundial?

Argentina viene reduciendo su participación en el comercio mundial desde hace 50 años. Vende menos porque produce menos y porque aquello que fabrica no es competitivo en el mercado internacional. Para un país acostumbrado a vender en el mercado interno, la exportación, al contrario que en el mundo desarrollado, es una excepción y no la regla. Entonces nos fuimos encerrando, convirtiéndonos en uno de los diez países más cerrados del mundo, y -como indica la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE)– el segundo país con menor contenido importado en sus exportaciones. 

¿Qué es lo que más exporta el país?

Lo que más exportamos es harina de soja; luego, maíz y, en tercer lugar, aceite de soja. Después vienen los autos, que generan déficit comercial; es más lo que importamos que lo que exportamos; por un lado, por el componente importado y, por otro, por la complementación económica dentro del acuerdo con Brasil. Un acuerdo que se firmó a mediados de los años 90 para que fuera plataforma para exportar al mundo. Salvo Toyota, ninguna fábrica lo logró y todas se quedaron cambiando figuritas en el mercado del Mercosur. 

Este año, ¿cómo cierran las exportaciones agrícolas?

Este año será récord histórico de exportaciones. A octubre llevan 75.144 millones de dólares y llegarán a cerca de 88.000 millones de dólares, una cifra nunca alcanzada en la historia. Si el mundo avanza un poco, para 2023, incluso podría mejorarse esa fecha. Como país productor agrícola, necesitamos que llueva más, y que a nuestros principales socios comerciales les vaya bien.

Las importaciones también van a ser récord. Por eso el superávit comercial que en 10 meses es de 4.400 millones sería reducido de acuerdo con las necesidades.

¿Cómo ve el futuro en el ámbito nacional?

Alguien va a tener que devaluar; si le alcanzan las reservas no será el gobierno actual sino el próximo. Eso haría más competitivas las exportaciones, al menos por un tiempo. Tal vez si hay alguna noticia buena a escala global, como el fin de la guerra en Ucrania y ningún rebote del covid en China que la complique, reduciendo su nivel de crecimiento y por lo tanto el comercio mundial, podríamos aspirar a llegar a la ambiciosa cifra de 100 mil millones de exportaciones para 2023 o 2024. 

¿Cree que se debería ajustar el tipo de cambio?

Un tipo de cambio más alto aumentaría el superávit comercial, encarecería las importaciones, pero impulsaría la inflación, por lo que el saldo final para la economía estará más relacionado con las demás acciones que tome el Gobierno y las expectativas.

Abrirnos al mundo, materia pendiente

«Argentina actualmente exporta menos que Qatar, Rumania, Chile y Arabia Saudita»

Chile se animó a más acuerdos y hoy atrae más inversión y logra mayores exportaciones. El especialista considera que el país tiene pocos acuerdos comerciales y que es necesario abrirse. El temor a una apertura inteligente está relacionado con mantener los privilegios y la dificultad para intentar acceder a los mercados internacionales. “En términos futbolísticos, es como si no nos animamos nunca a jugar la Copa América o el Mundial, porque nos pueden ganar. Un jugador de fútbol nace soñando con jugar en Europa y un Mundial. Ese pensamiento debería ser el de las exportaciones: competir en las grandes ligas, meternos entre los líderes del ranking global«.

En el ranking de exportaciones cada vez vamos más hacia atrás. Si fuera un Mundial, no lo jugamos”,concluyó

One thought on “Si hubiera un campeonato mundial de exportaciones, Argentina no se inscribiría

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *