Asesor Inmobiliario

La fibra óptica es una pieza clave para las casas inteligentes

Las casas inteligentes, el homeschooling y el teletrabajo son tendencias que llegaron para quedarse. Pero… ¿tenemos la conectividad necesaria?

*Por Lucas Samyn, responsable de Producto y Aplicaciones de Furukawa Electric LatAm

Desde hace unos años, viene instalándose el concepto de «casa inteligente» a partir del continuo desarrollo de dispositivos y programas que generan mayor eficiencia en la vida cotidiana. Esta nueva tendencia tiene varios beneficios, como comodidad, eficiencia energética, automatización de tareas, gestión de tiempo, seguridad y accesibilidad. Frente a este escenario, es vital la calidad y el ancho de banda acorde a estas tecnologías. Definitivamente, esta “nueva normalidad” requiere de un replanteo de la arquitectura de red y TI existente.

Las viviendas con control y automatización inteligente son aquellas que cuentan con electrodomésticos y sistemas de climatización, ventilación, iluminación, de audio y vídeo, y de seguridad que se pueden comunicarse entre sí y pueden ser controlados de forma remota desde cualquier lugar con el dispositivo que se desee. Por ejemplo, se puede pulsar un botón en el celular y apagar las luces o prender el aire acondicionado.

Para poder instalar estas nuevas tecnologías es necesario adaptar los hogares y contar con un ancho de banda que lo permita. La conexión WiFi hogareña se volvió un servicio básico y esencial en el último año, tan necesario como la luz o el gas. De hecho, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) durante 2020 los accesos a internet fija residenciales crecieron 4% y los accesos fijos de organizaciones tuvieron una caída de 14,1%.

Sin embargo, la cantidad de nuevos usuarios conectados constantemente puede presentar ciertos desafíos, como mantener la conexión a sin caídas. Para evitar estos conflictos, los proveedores de servicios de internet (ISP) necesitan desarrollar una infraestructura que soporte un gran número de dispositivos simultáneamente.

La fibra óptica tiene la capacidad de enviar grandes cantidades de datos e información, una mejor seguridad de la señal y la simplicidad de monitoreo, lo que ayuda a prevenir fallas.

En este marco, en el país es tendencia considerar la conectividad como factor clave para elegir una vivienda.

Sumado a esta nueva tendencia, es importante mencionar que el aislamiento social también puso a prueba la conexión de internet de los hogares a raíz de la educación y el trabajo a distancia, decenas de videoconferencias, entre tantas actividades que debieron digitalizarse. Esto generó que la conectividad modificara su demanda, ya sea porque el consumo residencial creció en gran medida como por la redistribución geográfica que habilitó el hecho de poder trabajar “desde cualquier lado”.

Frente a este contexto, que llegó para quedarse, los productores inmobiliarios deben contemplar la calidad de la conectividad como condición necesaria para la radicación de un nuevo inquilino o propietario. Asimismo, se aceleró el interés de las empresas constructoras en incorporar a sus proyectos de desarrollo redes de fibra que lleguen directo al hogar.

En Furukawa Electric LatAm, empresa fabricante de soluciones completas para infraestructura de redes de comunicación y energía, registramos un constante incremento de las consultas de los desarrolladores inmobiliarios y de las cooperativas en toda Argentina. Desde el comienzo de la pandemia hemos acompañado múltiples proyectos de este tipo, comprobando en cada uno de ellos la relevancia que tomó la conectividad en el rubro inmobiliario.

Además, las zonas donde se demandaba mayor conectividad evidencian atomización. Debido al encierro provocado por el aislamiento social preventivo y obligatorio (ASPO), las personas se desplazaron de las grandes urbes a localidades más alejadas con el objetivo, en muchos casos, de cambiar de departamentos a casas y disfrutar de espacios abiertos en el interior del hogar.

Ante esto, es fundamental democratizar la fibra óptica para garantizar el acceso a internet tanto en los grandes centros urbanos como en las localidades más pequeñas de todo el país. El rol de las cooperativas ha sido y es fundamental en este aspecto. Actualmente, en Argentina hay aproximadamente 547 cooperativas de telecomunicaciones registradas que prestan servicios de internet, telefonía y/o televisión por cable, distribuidas en 20 provincias, que tienen el objetivo de acortar la brecha digital y generar una mayor igualdad de condiciones aun en los pueblos más pequeños y alejados.


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