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La madera, un crisol de respuestas para el medioambiente, la vivienda y la economía

Es un material noble, renovable y reciclable, que tiene un gran potencial productivo forestal en Argentina. Es pilar del sistema Platform Frame, la construcción en seco que crece en el mundo y gana prestigio y valor inmobiliario. La Cámara Argentina de la Madera asegura que la construcción con madera puede contribuir con 50 mil viviendas extras por año para la reducción del déficit habitacional.

Por Laura Pantoja

La madera es un material renovable, reciclable y carbono neutral, de la cual cada vez hay más conciencia mundial por sus beneficios y ventajas competitivas, y es además uno de los “productos estrella” para el desarrollo sostenible. En un mundo que tiene el desafío de absorber el crecimiento de la población, la inclusión en el bienestar de millones de pobres y en un contexto de recursos escasos y cambio climático, las opciones de productos amigables para un desarrollo sostenible son pocas y la  madera es una de ellas.

Este material provee materia prima para productos de primera necesidad de la población, como viviendas, muebles, papeles, energía, químicos, y permite reemplazar el uso de productos no renovables provenientes de la minería y los combustibles fósiles.

Sobre esta base, crece en el mundo el sistema más popular de construcción en seco con madera denominado Platform Frame. Esta nueva técnica es la evolución del tradicional sistema Ballon Frame, que surgió en los Estados Unidos durante el siglo XVIII, y desde entonces ha revolucionado la construcción mundial por sus múltiples ventajas, como la reducción del tiempo de realización, menores costos, utilización de materiales ecológicos, renovables y reciclables como la madera, así como la posibilidad de realizar verdaderos proyectos a medida. El sistema consiste en la sustitución de las tradicionales vigas y pilares de madera por una estructura de listones más finos y numerosos, que son manejables y pueden clavarse entre sí. Con esta solución, por ejemplo, está edificada la gran mayoría de viviendas en Estados Unidos y Canadá.

Según la La Cámara de la Madera (CADAMDA), Argentina tiene un alto potencial para desarrollar este sistema constructivo, ya que tiene alta disponibilidad de maderas cultivadas como pino, álamo y eucalipto, que se adaptan muy bien a este sistema de construcción. Además, respecto al cultivo de árboles, Argentina tiene una de las tasas de crecimiento más importantes del mundo en especies forestales como el eucalipto o el pino. También hay una alta disponibilidad de tierras para expandir la superficie forestada y alimentar un desarrollo de la construcción con madera con un material renovable y reciclable. En este sentido, la entidad recordó que mediante el programa Madera y Construcción apoyó y contribuyó en el proyecto para sumar al plan nacional Procrear viviendas construidas con este sistema. El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) elaboró el reglamento de construcción INTI-Cirsoc con el fin de facilitar en el país la presentación de proyectos..

Dado que el sistema, así como se presenta, puede ser una solución sostenible y eficaz para paliar el déficit nacional de viviendas, El Inversor y la Construcción dialogó con Daniel  Lassalle, gerente de la cámara, acerca de sus ventajas, proyecciones de crecimiento y acciones concretas que fomentan su penetración en el mercado nacional.

 ¿Cuál es la proyección de crecimiento en el país de este sistema de construcción?

El camino aún es largo pero si miramos para atrás, vemos cómo en pocos años se ha hecho mucho. Nuestro objetivo es ampliar la base de oferta en opciones de construcción y también expandir la base de unidades de vivienda finalizadas, ya que el gran déficit habitacional que tiene Argentina ronda 3.000.000 de unidades. Las perspectivas de mediano y largo plazos son muy favorables, apoyadas en variables que claramente van a motorizar el sector, como son la reactivación de los programas de créditos hipotecarios en todas sus versiones y el impulso del Gobierno a la construcción con madera. También la combinación de un tipo de cambio más favorable con políticas públicas que apuntan a resolver cuestiones de infraestructura y logística, van a favorecer la vuelta al mercado externo, ampliando de esa forma la demanda de productos “maderables”. Es más, ya estamos en proceso de acuerdos comerciales con industrias de afuera con las cuales generamos sinergias e intercambios tecnológicos no sólo como complemento de nuestra gama de productos sino en cuestiones asociadas al negocio, como son las prácticas silviculturales y desarrollos genéticos en plantas clonales y otras materias.  

¿Cuáles son los factores que apuntalan hoy ese camino?

Se alcanzó un real y significativo cambio de opinión y percepción tanto en el consumidor final como en los industriales y empresarios acerca del uso de la madera en la vivienda, lo que les permitió adoptar nuevas propuestas, perder  miedos y alejar mitos. Esto se pone en evidencia en el gran caudal informativo existente sobre construcción con madera, que es tendencia mundial, con edificios cada más altos que soportan fuego, el paso del tiempo y enormes estructuras. Esto cambió definitivamente la mentalidad del consumidor, hoy se piensa en la madera como un material noble, que además da prestigio y alto valor inmobiliario, tanto por considerarlo apto para la decoración como para la construcción y el desarrollo de pisos. Por otra parte, la madera es uno de los pocos materiales totalmente sustentables, lo que la hace aún más interesante cuando de se trata de construir de forma amigable con el medio ambiente.

¿El futuro es prometedor entonces?

Consideramos un excelente futuro para el desarrollo de la madera. Hoy hay aproximadamente 1.200.000 hectáreas cultivadas de bosques plantados y, a través de la plataforma ForestAR 2030, se espera alcanzar para ese año 2.000.000 de hectáreas. Claramente esto habla del gran desarrollo y potencial de toda la cadena foresto-industrial. Argentina cuenta con una superficie de 1,2 millón de hectáreas de bosques cultivados y una de las mejores tasas de crecimiento mundiales en especies como el pino o el eucalipto, que son de las más utilizadas en el mundo para la construcción. Un pino natural de Canadá tarda unos 80 años en crecer, aquí en la Mesopotamia se calcula unos 18 años, por las condiciones de suelo y clima. Esto nos da una ventaja enorme para obtener materia prima accesible y renovable. Además, esa superficie forestada puede duplicarse o triplicarse sin competir con otras actividades rurales.

Esto también abre nuevas posibilidades de creación de empleo, ¿no?

Asimismo, el destacado desarrollo de la construcción no tradicional, es decir construcción con madera, ha determinado que se realicen o que surjan nuevos oficios y profesiones, muy necesarias para impulsar este crecimiento en todo el territorio nacional. Ésta era una de las dificultades que se debían afrontar: la capacitación especializada de la mano de obra y, además, de cursos, especializaciones y posgrados para la comunidad de arquitectos. Esto sin dudas nos ha llevado a aglutinar distintas actividades en un mismo rubro. En la cámara, por ejemplo, hoy contamos no sólo gente destinada a la agroindustria sino constructores, arquitectos, ingenieros, desarrolladores inmobiliarios, es decir se le fue dando a todo este sector una profesionalización no sólo desde el área técnica sino también desde las comercial y financiera.

¿Cuáles son las ventajas del sistema en relación con la construcción húmeda?

No sólo la velocidad y el ahorro de costos son factores determinantes: la sostenibilidad ambiental juega un papel preponderante en el mundo de la construcción. Hoy la arquitectura de vanguardia apunta a construir de una manera más amigable con el medio ambiente y en este terreno la madera saca enormes ventajas. Si se compara la cantidad de energía que se utiliza para producir, por ejemplo, aluminio, hierro o cemento, con la madera, la diferencia es abismal. Otro punto crítico es la huella de carbono neutral de la madera, ya que en su vida el árbol secuestra carbono de la atmósfera que queda almacenado en una viga o un machimbre, contribuyendo así a mitigar los efectos del cambio climático.

La aislación térmica del material es fundamental, ¿no?

Otro punto destacable es el menor consumo de energía de la vivienda, ya sea en verano o invierno. La aislación del sistema de Ballon Frame correctamente instalado supera en promedio unas 15 veces el hormigón, lo que produce miles de pesos en ahorro energético y menor contaminación ambiental. La madera no sólo contribuye a brindar eficiencia térmica al ahorrar energías renovables y no renovables sino que, además, desde el árbol hasta convertirse en un producto maderero, presta un servicio ambiental a toda la humanidad porque produce oxígeno y secuestra C02, lo que queda almacenado en cada producto -ya sean bastidores, tablas o machimbre, por ejemplo-. La madera además es el único material de la construcción renovable, reciclable y reutilizable y el uso de energía para producirlo es infinitamente inferior al del acero, ladrillos o cemento. Por todo esto, estos modernos conceptos constructivos, como el desarrollado Casas Pasivas y Bioconstrucción, tienen este material como el principal en todas sus edificaciones.

¿Cuántas viviendas bajo este sistema podrían construirse por año?

Según la Cámara de la Madera de Argentina, la construcción con madera podría contribuir con unas 50 mil viviendas extras por año y así ayudar a reducir el déficit habitacional, principalmente por la velocidad de ejecución de obra. En este sentido, se calcula que para levantar una vivienda de unos 60 m2 con construcción húmeda se requieren unos ocho meses para finalizar la obra; en cambio con sistemas de construcción con madera los plazos bajan a tres meses en promedio.

Puntualmente, ¿cuáles son las acciones de la cámara tendientes a promover la penetración de este sistema en el país?

Estamos conscientes de que la construcción sustentable es una tendencia global, por ello estamos impulsando un cambio en el paradigma de la construcción, en provecho de los beneficios, características y ventajas que ofrece la madera como elemento fundamental de construcción para apoyar esta renovación, por eso tomamos la delantera y presentamos el  primer curso online de Argentina enfocado al sistema de construcción, para difundir el uso de la madera en la construcción y dar a conocer las particularidades del sistema de entramado de madera.

¿En qué consiste el curso?

Es un curso 100% virtual sobre la construcción de viviendas, mobiliario y decoración para profesionales de la construcción, arquitectos, ingenieros, maestros mayores de obras y otros afines. Este primer caso se denomina “Diseño y construcción con madera. Sistema de entramado cerrado”, y tendrá por objetivo difundir el uso de la madera en la construcción y divulgar las  particularidades del sistema de entramado de madera.

Plantaciones forestales combaten la pérdida de los bosques nativos

La pregunta que surge inmediatamente es de dónde obtener maderas de forma sostenible. Tradicionalmente han sido los bosques naturales los proveedores de madera. Éstos tienen valores en biodiversidad, conservación de suelo y de cursos de agua, etcétera, que pueden superar el valor de la madera que proveen. Ya se han perdido millones de hectáreas de bosques por el reemplazo con agricultura y ganadería. Diversas organizaciones ambientales apoyan las plantaciones forestales gestionadas sosteniblemente como la opción para proveer madera y así quitar presión a los bosques nativos, al menos en la parte “maderable”. Las proyecciones de demanda de madera realizadas por la prestigiosa WWF indican que para lograr que no se pierdan más bosques nativos se requerirán 250 millones de hectáreas de plantaciones forestales para 2050. Esto implica plantar globalmente siete millones de hectáreas por año. Argentina tiene alto potencial de crecer en forestaciones de alta productividad. Actualmente, cuenta con un patrimonio de 1,3 millón de hectáreas de plantaciones forestales, principalmente de pino, eucalipto y salicáceas. Cerca de 40% de ellas se encuentran certificadas por sellos de gestión sostenibles, como son FSC (*) y PEFC (**). Estas plantaciones proveen materia prima a 95% de las industrias de base forestal del país, que incluyen alrededor de 2.700 pymes que emplean en forma directa a cerca de 100.000 personas.

(*) La certificación de gestión forestal FSC (Forest Stewardship Council) confirma que la unidad de gestión forestal está siendo bien gestionada según los Principios y Criterios del FSC. Para conseguir la certificación de Gestión Forestal FSC, el propietario o gestor forestal debe contratar a una empresa certificadora acreditada para que lleve a cabo una evaluación.

(**) PEFC (Programa para el Reconocimiento de Certificación Forestal) es el sistema de certificación forestal más usado en el mundo. El objetivo del PEFC es asegurar que los bosques del planeta sean gestionados de forma responsable y que su multitud de funciones estén protegidas para generaciones presentes y futuras. Para ello, cuenta con la colaboración de propietarios y empresas del sector forestal que, apostando por la certificación de sus bosques e industrias, están asegurando la sostenibilidad del sector.

El PEFC proporciona el marco para la aplicación de normas comunes, acordadas en el ámbito internacional, a todos sus sistemas de certificación nacionales y a los gestores forestales y empresas de transformación de productos forestales. Los productos de origen forestal (madera, papel, corcho, setas, resinas, esencias) certificados por el PEFC garantizan a los consumidores que están comprando productos de bosques gestionados sosteniblemente. Al escoger el PEFC, los compradores pueden ayudar a combatir la tala ilegal y fomentar las principales funciones que ejercen los recursos forestales.

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  • 2 pensamientos en “La madera, un crisol de respuestas para el medioambiente, la vivienda y la economía

    1. Luis Oviedo Ortiz

      Pero ojo, hay factores a tener en cuenta. Los seguros de casas aumentarían en el rubro incendios; en USA el concepto que más influye en las casa de madera es Incendio e Inundaciones; si a la Argentina le sumamos que es el robo (las casa de madera son menos seguras) deberíamos ver como impactaría eso en nuestro país. Yo después de vivir en Argentina y ahora en USA con casas de maderas solo una recomendación, es horrible la casa de madera para vivir y en verano te derretís. Pero son prácticas para reformas y etc.

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      1. carlesadalbert@hotmail.com

        En verano una casa de material tambien es complicado ambientarla, sino se le aplica un equipo de aire, pero de todos como material, es el mas noble.
        Un tema importantisimio es el material de acabado, pues en Argentina, e incluso en algunos paises de Europa, como España, todavia se usan materiales filmogenos como las pinturas, los barnices, los impregnantes, pero hace tiempo que existen otros materiales, como los aceites, siendo algunos de altisima calidad pues no son toxicos, estabilizan la madera, son ignifugos, pero hay que saber aplicarlos, porque si la madera no tiene la humedad correcta o esta verde, el resultado siempre es pesimo. Por lo tanto le recomiento que busque en Face Sbaki Maderas.

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