Tránsito: preparan combo con suba de ITV, control a playas y nuevo estacionamiento

El paquete se suma a la instalación de cámaras para la detección de infracciones, ya anticipado por este medio. Los proyectos se aplicarán de manera escalonada. Es inminente el ingreso de la iniciativa para un fuerte ajuste en las tarifas de la Inspección Técnica Vehicular. Respecto de las playas, se apunta a reflotar las inspecciones y exigencias ya vigentes además de sumar nuevos servicios, entre ellos espacios tarifados para bicicletas. A la espera de la licitación por los nuevos parquímetros, se estudia un esquema de transición,

La Municipalidad de Córdoba prepara un paquete de medidas vinculadas con el esquema de movilidad urbana, en este caso para los vehículos particulares, que incluye desde una inminente suba de la Inspección Técnica Vehicular (ITV), controles de playas de estacionamiento y un nuevo sistema tarifado de aparcamiento en la vía pública que, hasta su puesta en marcha, incluirá un mecanismo de transición.

El combo se complementa con la instrumentación de cámaras para la detección de infracciones de tránsito, dato anticipado días atrás por este medio.

Las medidas fueron confirmadas a Comercio y Justicia por el secretario de Servicios Públicos, Julio Waisman, y por el subsecretario de Tránsito, Pablo Farías.

El primer proyecto que se reflejará en los hechos se vincula con un aumento de las tarifas del ITV.

La iniciativa apunta a aplicar una polinómica vinculada con el aumento de costos incluida en el contrato con la empresa Inspecentro, concesionaria del servicio.

En ese marco, Waisman confirmó que “en los próximos días” ingresará al Concejo Deliberante el proyecto.

Si bien evitó precisar porcentajes, trascendió que la suba será cuanto menos de 40 por ciento. De ser así, la tarifa para un vehículo particular pasará de 150 a 210 pesos.

El ITV fue concesionado dos años atrás y desde entonces no hubo ajustes tarifarios, recuerdan en el municipio. De hecho, la empresa había interpuesto un pedido de aumento hace ya más de un año, expediente que recién ahora llegará al Concejo Deliberante.

Estacionamiento público y “privado”
Respecto del estacionamiento se trabaja en dos frentes.

Por un lado, el demorado cambio de sistema tarifado para los espacios públicos y, por otro, una reformulación del mecanismo vigente para las playas no sólo por hora sino principalmente las mensuales ubicadas en el macrocentro y barrios aledaños.

En el primer caso, Waisman confirmó que se encuentra en la etapa final la elaboración de los pliegos para contratar el equipamiento informático, tanto software como hardware, que permitirá migrar el actual sistema, completamente obsoleto y con serios problemas de mantenimiento, por uno electrónico que posibilite contratar el estacionamiento a distancia o por medio de otros medios de pago.

En ese marco, Farías avanzó con más precisiones y confirmó que el futuro sistema, que debería regir no más allá del año próximo, apuntará a contratar el estacionamiento ya sea a través de un teléfono móvil o bien en puntos fijos.

“Los inspectores de tránsito, a través de una lectora inteligente, podrán constatar en tiempo real y previo ingreso de la patente del auto, si pagó el estacionamiento o bien si se le venció el horario”, explicó. En rigor, el mecanismo es el mismo que en su momento ya se había anticipado y que se aplica en otros puntos del país, por caso en Río Cuarto desde 2011.

La novedad, en todo caso, es que el sistema regirá no sólo para los espacios del micro y macrocentro sino también en las principales avenidas y calles de los barrios de la ciudad, en este caso bajo el control de los “naranjitas”. Actualmente, si bien esos trabajadores nucleados en diferentes cooperativas tienen a su cargo el cobro del estacionamiento en sectores aledaños al centro, el mecanismo de percepción se realiza de manera tradicional, esto es a través de un ticket de papel de un talonario provisto por el municipio. La idea es que también ellos dispongan de un sistema electrónico para el cobro del estacionamiento en los lugares que hoy tienen asignados.

Respecto de la tarifa, Farías eludió anticipar alguna cifra. De todas formas, adelantó que la idea es ir a un mecanismo cuyo precio sea escalonado y creciente conforme la cantidad de horas que estacione un vehículo.

“Consideramos que hay que priorizar a aquellas personas que estacionan por una hora para hacer un trámite, por caso, y no a aquellos que dejan el auto toda una mañana, por ejemplo.

La idea es que la tarifa sea creciente a medida que se contrata el estacionamiento por más tiempo”, aseguró.

Al mismo tiempo, Farías adelantó que, hasta tanto se licite y se ponga en marcha el nuevo esquema, el municipio analiza un sistema de “transición” que, sin embargo, evitó precisar.

Según trascendió, esa etapa intermedia podría incluir algún ajuste de tarifas. Con todo, el actual lote de parquímetros y tickeadoras, tal como está diseñado, no permite la incorporación de otro sistema de pago que no sean monedas que hoy escasean como para aumentar la tarifa por esa vía.

La única alternativa en esa línea sería la incorporación de algún cospel o ficha. No está resuelto aún ese frente.

En cuanto a las playas privadas, la intención es ajustar los controles para el cumplimiento cabal de la Ordenanza 11712 que las regula.

En esa línea, se mantendrán las autorizaciones por cinco años y, respecto de los controles, se buscará hacer cumplir determinados requisitos, por caso la prohibición de dejar el auto “con llave”, tal como ocurre hoy en muchas playas. “Es una práctica que está prohibida”, recordó el funcionario.

También se avanzará con el controlar de las playas “privadas” para vehículos que contratan estacionamientos mensuales.

“Hay en diferentes puntos de la ciudad y muchas no cumplen con los requisitos exigidos”, señaló Farías.

Con todo, se sumarán nuevos elementos.

Por caso, se buscará consolidar la oferta de playa para motos a tenor del fuerte crecimiento del parque de ese tipo de vehículos en la ciudad.

También se trabajará en sumar estacionamiento para bicicletas, en el marco de desincentivar la circulación de vehículos y como medio alternativo de transporte.

“La tarifa para bicicletas no deberá superar un porcentaje de la de autos”, adelantó, y deslizó que ese porcentaje debería ser de 10 por ciento.

De ser así, una playa que cobre 20 pesos la hora por auto, debería percibir dos pesos para una bicicleta.

Por lo demás, los proyectos, al menos en esta etapa, se completarán con la instalación de cámaras móviles (montadas sobre colectivos del transporte urbano de pasajeros) y fijas para el control de tránsito y el labrado de multas por infracciones.

Ese mecanismo anticipado días atrás por este medio, ya cuenta con el visto bueno de los inspectores de tránsito que serán quienes controles el sistema.

La estrategia es sumar tecnología y capacidad al contralor del tránsito y de infracciones como invasión de carriles selectivos, estacionamiento indebido o cruce de semáforos en rojo, entre otras faltas.

Debuta el nuevo Código

El viernes próximo comenzará a regir de manera efectiva el nuevo Código de Convivencia Ciudadana que, entre otros puntos, incluye un fuerte incremento en el valor de las multas, entre ellas las de tránsito. En ese marco, el miércoles pasado, el Concejo Deliberante aprobó una modificación a la norma en lo referido al valor base para el cálculo de las sanciones.

Ahora, la unidad económica no será el valor de 15 litros de la nafta de menor octanaje sino de 10 litros. Con todo, las multas sufrirán una suba de hasta mil por ciento en casos específicos respecto del valor que tenían en la actualidad. Fuentes del Ejecutivo negaron que se estudie prorrogar su entrada en vigencia.

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