Subsidios y moratoria impulsaron un 43% el gasto público de 2007

Las erogaciones de la administración nacional fueron en 2007 un 43 por ciento más altas que en 2006, según un estudio realizado por el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), en base a datos proporcionados por el Ministerio de Economía.
El análisis financiero alertó así sobre la probabilidad de que el aumento del gasto público derive en una crisis fiscal.
Según Idesa, el aumento del gasto público nacional fue de $43 mil millones pasando desde $101 mil millones a $144 mil millones.
Además, la finalidad “servicios económicos” creció en $9 mil millones pasando de $15 mil millones a $24 mil millones.
En tanto, las moratorias previsionales representaron un incremento del gasto público del orden de los $10 mil millones.
“El crecimiento del gasto en la finalidad de servicios económicos es explicado casi en su totalidad por los crecientes subsidios a empresas de transporte ferroviario y automotor, energía eléctrica y productores de algunos alimentos. El objetivo perseguido es sostener precios por debajo del nivel de equilibrio en bienes y servicios que integran la canasta de consumos básica, como, por ejemplo, la tarifa eléctrica, el transporte urbano de pasajeros y algunos alimentos (harinas, pollos, leche)”, estimó el estudio.
Un rasgo relevante es que la mayor parte del aumento es explicado por intervenciones regresivas y de bajo impacto como factor de desarrollo económico y social.
Las moratorias previsionales son un ejemplo. Con este instrumento se jubilan personas que no hicieron aportes en su vida activa sin consideración de su situación socioeconómica y con procedimientos altamente burocráticos. El resultado es que, en general, los adultos en mayor estado de vulnerabilidad sólo han podido acceder a una proporción muy marginal de estas erogaciones públicas, mientras que los segmentos medios y altos tienen acceso más ágil.
Por otra parte, Idesa señala que entre los factores que explican el progreso de los países desarrollados se destaca que el nivel del gasto público no es tan importante como la calidad de las intervenciones que realiza el Estado.
“En términos simples -dice Idesa- el éxito depende de que el Estado se centre en cobrar impuestos que sean lo menos distorsivos posible para el funcionamiento de la economía y usar esos recursos para garantizar el acceso a servicios de valor estratégico.
Asimismo, agrega que el mercado, por sí solo, no es capaz de proveer en niveles suficientes.
“La Argentina acumula una historia de costosas crisis por desequilibrios fiscales”, consideró la consultora.
“Esto justifica la preocupación por la dinámica del gasto público. El argumento de que los ingresos también crecen a tasas muy altas es relativo porque la estructura tributaria es muy endeble. De cualquier forma, el punto clave es que las erogaciones públicas se expanden con prioridades y estilos de gestión que no contribuyen a mejorar la distribución del ingreso ni a generar las bases para el desarrollo económico y social”, concluyó.

Artículos destacados