Sube la confianza traccionada por los consumidores de mayores recursos

El ICC de abril se incrementó 5,1% respecto de marzo, merced al empuje de aquellos compradores con elevado poder adquisitivo (9,2%), mientras que en el estrato más pobre se elevó sólo 1%

El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) registró un incremento de 5,1% en abril respecto del mes inmediato anterior, debido, principalmente, al empuje recibido por aquellos compradores de mayores recursos. Así lo determinó un estudio elaborado por el Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT).

En efecto, mientras el ICC crece 9,2% entre los consumidores de los estratos de mayor poder adquisitivo, sube tan sólo uno por ciento entre los más pobres.
Guido Sandleris, director de la institución indicó que, “en abril, se recuperó considerablemente la confianza de los consumidores de mayores recursos, impulsada por una mejora significativa en la predisposición de compra de bienes durables e inmuebles (19,1%) y por un mayor optimismo en cuanto a situación económica general futura (8,3%). No obstante, la confianza del estrato más pobre creció uno por ciento”.

Los que menos
Por su parte, los que cuentan con menor poder adquisitivo no mejoran sus expectativas debido a que ven “licuarse” sus recursos merced a la suba de precios de alimentos, bebidas y demás elementos de primera necesidad.

Así lo explica un cálculo realizado por la consultora Equis que dirige Artemio López, a partir del cual se muestra que la canasta básica de pobreza de un matrimonio con un hijo menor aumentó desde principios de año de $1.114,96 a 1.225,80. Es decir, se encareció $110, un 77% de los $144 que ese matrimonio recibe en concepto de Asignación Universal por Hijo, plan implementado por el Gobierno en diciembre de 2009.

Con dos hijos, la canasta subió $140, casi la mitad de los $288 de asignación por los dos hijos, por lo que poco podrían mejorar sus expectativas a futuro, y menos aún su predisposición para la compra de bienes durables o inmuebles.

En el otro rincón
En la UTDT señalaron que “mejoró considerablemente la predisposición para la compra de bienes durables e inmuebles (13,9%). El aumento en el subíndice se debió a una suba en todos sus componentes, aunque se observó mayor optimismo tanto en la predisposición de compras importantes (casas y automóviles) como para la adquisición de electrodomésticos (5,1% y 19,8%, respectivamente)”.

Esto encuentra su razón de ser en un contexto de elevadas expectativas inflacionarias y un dólar sin cambios bruscos, lo que determina que “haya mayores incentivos a gastar que a ahorrar”, según la consultora Ecolatina, quien agregó que “aumenta la demanda de bienes durables porque operan como refugio de valor”.
Asimismo, la consultora aseguró que “el auge” en el consumo “muestra un comportamiento dispar, ya que las cantidades vendidas crecen respecto a 2009 en casi todos los rubros, excepto supermercados”.

Es que “automóviles e inmuebles surgen como alternativas ante los retornos reales negativos de los activos financieros tradicionales”, indicó.

Finalmente, el ICC de la Di Tella,  destacó que el índice mostró un comportamiento homogéneo entre regiones, dado que el indicador aumentó 6,2% en Capital Federal; 4,3% en el interior y 5,1% en el Gran Buenos Aires.

Situación personal

Según la UTDT: Las expectativas de la gente sobre la evolución de su Situación Económica Personal caen 1,1% impulsadas por una baja en la percepción del encuestado acerca de su situación económica actual en comparación con la de hace un año atrás.
Según la Universidad Tres de Febrero: La percepción de los entrevistados acerca de su Situación Económica Personal actual en relación con la de hace un año atrás presentó una caída de 15,6%, siempre midiendo abril.

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