Sólo una “revolución de exportaciones” puede sacar a los fideeros de la crisis

Según el secretario de la Unión de Industriales Fideeros de la República Argentina (Uifra), Juan Manuel Airoldes, quien se refirió al cierre de algunas pymes, al exceso de oferta de productos en el mercado interno y a la capacidad instalada ociosa desde 2012.

Cecilia Pozzobon – cpozzobon@comercioyjusticia.info

La industria fideera argentina se encuentra atravesando una severa crisis derivada del exceso de oferta de producto, la capacidad instalada ociosa (desde 2012), que alcanza a 40% y las exportaciones prácticamente nulas.

“Si uno grafica la evolución de la producción, se ve una curva descendente, con tendencia suave pero permanente que, en el caso de algunas empresas, hizo un quiebre entre finales del año pasado y los primeros meses de este año. Esos son los casos de las pymes fideeras que debieron cerrar y que ya suman tres”, explicó a Comercio y Justicia Juan Manuel Airoldes, secretario de la Unión de Industriales Fideeros de la República Argentina (Uifra).

“Las que lograron ‘aguantar’ hasta mayo, es decir, pasaron los peores meses de verano en los que estacionalmente baja el consumo, están experimentando algún alivio, pero es por la temporada que recién arranca”, explicó el empresario de Molinos Tres arroyos SA.

Según relató, los problemas del sector son estructurales. “Si no exportamos no se puede sostener la situación. Sucede que no somos competitivos. Somos muy caros en comparación con otros países. Hemos perdido los mercados de Chile, Paraguay, Bolivia y Angola. En 2015 hemos logrado exportar sólo 2.000 toneladas, lo que es virtualmente igual a nada ya que ese volumen es lo que produce una fábrica mediana en un mes”.

Asimismo, explicó que 40% de la capacidad industrial instalada está ociosa desde el año 2012 cuando las exportaciones comenzaron a caer.

“Hay una sobreoferta brutal del producto, lo que afecta principalmente las pymes. Las pequeñas y medianas empresas están en crisis, algunas cerraron este semestre”, subrayó.

En ese contexto, sostuvo que las pymes no resisten la competencia con los grandes elaboradores de pastas, que cuentan con mejor tecnología. Además, dijo que el aumento del precio de las tarifas contribuye a la crisis.

“Para salvarnos necesitamos revolucionar las exportaciones. Necesitaríamos que los grandes ‘jugadores’, aquellos que tienen integrada las producción de trigo y le agregan valor con la producción de pastas, exporten grandes volúmenes, no sólo generando ingresos de divisas al país sino permitiendo también a las pequeñas que sean las que se dediquen a abastecer el mercado interno”, dijo.

Para buscar soluciones a la crisis que atraviesan están manteniendo reuniones con el Ministerio de Agroindustria de la Nación, a cargo de Ricardo Buryaile, sin embargo asegura que aún no han hallado una solución.

“Tenemos una mesa de diálogo abierta con el actual gobierno nacional. El jueves que viene volvemos a juntarnos. Pero todavía no le hemos encontrado la vuelta”, indicó.

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