Rosendo Fraga: “Hay que evitar una transición como la de 1989; es clave un acuerdo”

Dijo que Macri tendría que ejercer su cargo y -en todo caso- dejar el rol de campaña a Pichetto. Recordó el caso de Cardoso y Lula en Brasil en 2002. Sobre Fernández, consideró que deberá construir poder dentro de ese espacio y que será clave el rol de su relación con Trump

El politólogo Rosendo Fraga estimó que Mauricio Macri tiene cinco por ciento de posibilidades de forzar un balotaje y que -mientras más piense y actúe como candidato- más impacto generará en la caída de la confianza y agravará la crisis.
En ese marco, consideró que el Presidente debería abocarse a su rol y dejar la campaña -en todo caso- a Miguel Pichetto.
Con referencia a la situación actual, dijo que es clave evitar una transición traumática similar a la de 1989 entre Raúl Alfonsín y Carlos Menem y en todo caso sondear un acuerdo como el que suscribieron Fernando Henrique Cardoso y Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil en 2002, que trabajó un documento común con consensos básicos para evitar una crisis mayor.
Fraga habló ayer invitado por el Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (Iaef) en el Sheraton Hotel, del que también tomó parte el economista Fernando Marengo del Estudio Arriazu.
Con la información que cambiaba hora a hora -el evento comenzó a las 19, luego de la conferencia de prensa de Alberto Fernández tras su comunicación con Macri-, Fraga ponderó ese cambio de actitud tanto del presidente como el propio Fernández, luego de las preocupantes señales del lunes pasado, luego del contundente resultado electoral de las PASO del domingo.
“Macri tiene hoy, a mi juicio, cinco por ciento de posibilidades de forzar un balotaje y mientras siga actuando como candidato y no como presidente, sólo agravará la crisis de confianza y el derrumbe de la economía”, consideró.
Sin embargo, en diálogo con Comercio y Justicia, negó que su posición sugiera que Macri deba desistir de su candidatura. “Claro que puede competir pero debería dejar el rol de campaña a Pichetto, por ejemplo”, dijo.

Acto seguido, Fraga consideró: “Estamos frente a la tercera crisis político institucional y económica desde el regreso de la democracia”.
En ese marco, comparó la situación actual con el escenario de 1989. “Entonces, Alfonsín adelantó las elecciones, perdió y generó una larga transición hasta la entrega del mando. Sin confianza de los mercados y con una economía en baja, debió adelantar el poder. A Menem le costó un año y medio encauzar la economía”, recordó.
La reforma de la Constitución de 1994 buscó, entre otros puntos, acotar las transiciones precisamente para evitar ese escenario.
El punto que ahora, con las PASO, se genera una situación similar. “Macri perdió y faltan cuatro meses para la entrega del mando”, alertó, si bien aclaró que se trató de un “referéndum no vinculante” (en referencia a las primarias) pero que sin embargo generó un resultado contundente y casi definitorio.
“El modelo a seguir es el de Brasil de 2002 entre Cardoso y Lula. Representaban dos modelos muy diferentes y había que garantizar la gobernabilidad”, recordó y lo parangonó con Macri y Fernández.
En aquella situación, Cardoso, Lula y José Serra, el tercero en discordia, firmaron una carta con consensos básicos a respetar que despejaron dudas de cara al mandato de Lula y, por ejemplo, la reacción de los mercados.
“En esta crisis es importante la velocidad con que se actúe, juega un rol importante”, estimó.
“Veo señales de que parece que (los candidatos) empiezan a entender que si no hay acuerdos básicos, no hay chances de reconstruir la confianza”, señaló.

El modelo Fernández
Respecto a un eventual gobierno de Alberto Fernández, Fraga trazó un paralelismo con lo que podría ser un López Obrador en México. “Ni Maduro ni Bolsonaro, creo que estará más cerca de un López Obrador que, por ejemplo, tampoco quiere pelearse con (Donald) Trump”.
“Creo que el rol de Trump será clave para el futuro gobierno. El presidente de Estados Unidos se jugó mucho contra los populismos en América Latina y por Macri en particular. Habrá que ver qué hace ahora. Yo creo que Fernández buscará caminar por el medio pero habrá que ver qué actitud toma Trump”, dijo.
Por lo demás, recordó que, por la trayectoria de Fernández -transitó por todos los gobiernos de todos los signos políticos desde el regreso de la democracia-, “está claro que no tiene un anclaje ideológico”.

Y con relación a su vínculo con Cristina y con otros sectores de ese espacio, volvió a recurrir a un ejemplo, esta vez entre Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner.
Duhalde impuso a Kirchner varios de sus ministros en la gestión del patagónico. Y luego le armó toda la lista de diputados nacionales de Provincia de Buenos Aires con su gente. Kirchner, por su parte, buscó construir poder a partir de la denominada transversalidad, con Aníbal Ibarra, Miguel Lifschitz y Luis Juez, todos intendentes de las principales ciudades del país. Pero Duhalde le hizo sentir el rigor del peronismo y recién en 2005, en las elecciones de medio término, logró imponer Kirchner su propia lista de legisladores.
“Le llevó dos años”, recordó. “Creo que Fernández no buscará chocar con Cristina. Es un conciliador y en todo caso ya esgrimió una pista de por donde buscaría construir poder y neutralizar la influencia de Cristina. “Mi gobierno va a ser el de un presidente y 24 gobernadores”, dijo Fernández. “Creo que ahí está la clave de a dónde buscará recostarse”, concluyó Fraga.

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