Por la mayor actividad, en el semestre decreció 25% el superávit comercial

Las importaciones -sobre todo de bienes intermedios y piezas para bienes de capital- crecieron 40%, mucho más que las exportaciones (18%). En la segunda mitad podría frenarse la caída.

Si bien incrementa la recaudación impositiva, por otro lado la recuperación de la actividad y de la demanda interna le está jugando una mala pasada al Gobierno nacional, que cerrará el semestre con un retroceso de 25% del superávit comercial. Como ocurrió a lo largo de todos los primeros meses del año, el crecimiento de las importaciones a un mayor ritmo que el de las exportaciones fue la principal causa de la reducción del saldo positivo del intercambio.

De acuerdo con los datos difundidos por la consultora Abeceb, durante la primera mitad de 2010 las exportaciones nacionales se recuperaron 18% en comparación a igual período de 2009, motorizadas sobre todo por la cosecha gruesa récord y las ventas de vehículos a Brasil. Esta mejoría se produjo a pesar del cierre del mercado chino para el aceite de soja, que finalmente fue reemplazado por la demanda india.

Pero lo que retrajo 25% el superávit comercial en el semestre fue el importante aumento de las importaciones, que crecieron 43% con relación a similar período de 2009. En ese sentido, la recuperación de la actividad productiva y del consumo empujaron una mayor demanda de bienes intermedios, combustibles y piezas y accesorios para bienes de capital.

Pese a las polémicas con China y Brasil en torno a las trabas aduaneras impuestas por Argentina, lo cierto es que durante los últimos meses se produjo una flexibilización de las medidas de restricción, a lo que se sumó -además- una mayor demanda interna.

De todas maneras, cabe destacar también que -si bien aún es grande-  la caída del superávit comercial se frenó a lo largo del año, pues fue de 40% en el primer trimestre y de 19% en el segundo trimestre.

Justamente a esta reducción apunta buena parte de los esfuerzos que están llevando adelante gobiernos y empresarios. Así ocurre, por ejemplo, con las terminales automotrices, quienes recientemente se comprometieron a presentar al Ejecutivo nacional un plan para aumentar la integración local, lo que podría generar una reducción del déficit comercial en el sector de entre 1.000 y 2.000 millones de dólares entre 2010 y 2011.

Tendencias futuras
El análisis de la balanza comercial de los seis primeros meses revela algunas tendencias que seguramente se mantendrán hasta diciembre. Por un lado, un fuerte incremento de las exportaciones de productos primarios y de las manufacturas de origen industrial: las primeras crecieron 54% medidas en precios y ocho por ciento en cantidades, en tanto que las segundas lo hicieron 33% en precios y no tuvieron cambios en las cantidades. Por otro lado, se registró una suba de 61% de los despachos al exterior de combustibles.

Entonces, de la mano de la recuperación de la demanda mundial y de la buena cosecha, Argentina logró un aumento de sus colocaciones de productos primarios y más rentabilidad en las exportaciones industriales.

Por el lado de las importaciones, casi todos los rubros mostraron grandes incrementos en la primera mitad del año: el ingreso de bienes intermedios creció 12% en cantidades y el de combustibles 33%, en tanto que la entrada de bienes de consumo creció tan sólo tres por ciento y la de bienes de capital uno por ciento.

Lo que ocurre es que en todos los rubros se produjeron enormes saltos en los precios, de entre 37% y 80%.

Por lo tanto, no sólo el mayor ingreso de bienes extranjeros hizo retroceder el superávit comercial, sino también los mayores precios de los productos ingresados.

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