Poder adquisitivo: aun con el bono, los salarios perderán 8,7% en términos reales

Es el cálculo que realizó el Ieral de la Fundación Mediterránea respecto de la aplicación del pago extra obligatorio que determinó el Gobierno y pese a que el cumplimiento genere una expansión de la masa salarial de 6,8%

El pago del bono extraordinario de fin de año de 5.000 pesos determinado por el Gobierno nacional para los trabajadores formales del sector privado, generará una expansión del 6,8% de la masa salarial con un impacto positivo sobre el consumo de fines de diciembre y comienzos de 2019.
Así lo planteó un informe del Instituto de Estudios Económicos de la Fundación Mediterránea (Ieral), en el que se detalló que si se considera noviembre y diciembre de 2018, sobre el total de trabajadores, es de esperar que la masa salarial nominal se expanda 6,8% en el caso de la instrumentación de un bono generalizado sobre los trabajadores formales.
La estimación aclaró que la proyección abarca el caso que se termine incluyendo al sector público nacional con las exclusiones ya dispuestas por el gobierno y a los asalariados estatales del nivel provincial y municipal.
“Esto representa un incremento en la masa salarial nominal que se encontraría entre un total de $25.000 millones y $66.000 millones, según el escenario considerado”, destacó el Ieral.
Sin embargo, aun asumiendo un escenario de plena convalidación e instrumentación del bono, es decir, que éste se pague tanto en el ámbito privado como en el público, la caída en la masa salarial sería de 8,7%, en términos reales.

El informe del Ieral consideró que, comparando el nivel salarial observado hasta octubre de 2018 (última referencia disponible) con relación al mismo mes en 2017, se observa una caída del salario equivalente a 11,5% en términos reales. Asimismo, el salario promedio de 2018 (entre enero y octubre) resulta 12,6% más bajo que el de idéntico período de 2015 y se sitúa 11,8% por debajo de la misma referencia correspondiente a 2011, siempre corrigiendo por la evolución del nivel general de precios.
El Ieral reconoció que la comparación por sectores evidencia matices significativos, “aunque plantean un escenario de caída generalizada del salario real en todas las actividades económicas”.
Según se indicó, en promedio, los salarios de la economía se expandieron interanualmente en un entorno de 25% a 28% hasta septiembre pasado, en términos nominales (y a nivel general). En contrapartida, de acuerdo con el Indec, correspondiente a septiembre pasado, el crecimiento anual del nivel general de precios (entre septiembre e idéntico mes de 2017) fue de 40,5%, con un acumulado de inflación a lo largo de 2018 de 32,4%.
“Considerando estos efectos, la masa de recursos salariales sobre el total de trabajadores de la economía podría cerrar el 2018 con una pérdida real en términos interanuales del 9,8%”, sentenció el Ieral y agregó: “Así, la implementación del pago de un bono de fin de año permitiría recuperar una porción poco significativa de esa pérdida: aun asumiendo un escenario de plena convalidación e instrumentación de éste, tanto en el ámbito privado como público, la caída en la masa salarial podría reducirse hasta 8,7%, en términos reales”.
Por su parte, las diferencias existentes en los salarios nominales entre sectores conducen a un impacto relativo muy desigual del bono de fin de año, si se lo mide en términos del salario promedio del sector.

Efecto sobre el consumo
De igual modo, en todos los casos, es de esperar que la medida genere “un efecto positivo sobre el consumo, especialmente en el consumo de no durables”, añadió el trabajo.
“La alta correlación exhibida permite prever que la instrumentación del bono, si se ejecuta de manera extendida, repercutirá en que la mayor parte de este ingreso adicional sea destinado a fortalecer el ya resentido consumo de las familias de clase media”, se agregó.
A pesar del impacto positivo de bono, la Fundación Mediterránea alertó que “una arista adicional a considerar respecto al bono de fin de año, es su escasa cobertura sobre el total de personas activas en el mercado laboral”.

Sobre cerca de 21 millones de personas que forman parte de la población económicamente activa, con la definición actual del beneficio podrán recibirlo como máximo 6,3 millones de personas, esto es, 30% de la PEA, en el caso que se pague en todo el sector privado formal.
“Quedarían excluidos, por ejemplo, 4 millones de trabajadores por cuenta propia y cerca de 4,5 millones de asalariados informales”, detalló el instituto, mientras que respecto al empleo público, queda por ver “qué ocurre en las provincias aún sin definición y en los municipios”.
El Gobierno oficializó por decreto la instrumentación de un bono extraordinario de fin de año de $5.000 para los trabajadores formales del sector privado, a pagar con los salarios de noviembre y enero, o de otra manera, a recibir por los asalariados en los primeros días de diciembre 2018 y febrero 2019.
Vale recordar que el mismo decreto dispone que las empresas podrán adecuar la implementación del pago en cuanto a plazo y montos para las actividades o sectores que se encuentren en crisis o declinación productiva, y brinda la posibilidad a los empleadores de que el bono quede a cuenta de paritarias futuras.

Artículos destacados