Para 2019, el Gobierno estima inflación de 23%, dólar a $40,1 y caída del PBI de 0,5 %

Según la Ley de Presupuesto presentada ayer en el Congreso de la Nación por el ministro Nicolás Dujovne, el próximo año las exportaciones crecerán 21%, aunque tanto el consumo privado como la inversión del Estado y de las empresas continuarán en retroceso

Finalmente, ayer se conocieron números más finos de la Ley de Presupuesto General de la Administración Nacional para 2019, la cual se encuentra en consonancia con lo anunciado hace dos semanas por el Gobierno nacional, en relación con el objetivo de lograr el “déficit cero” el próximo año.
Las perspectivas establecidas en el documento que presentó en el Congreso el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne (quien estuvo acompañado por los titulares de las comisiones de Presupuesto en Diputados, Luciano Laspina, y en el Senado, Esteban Bullrich) se apoyaron en dos pilares diferentes: las renegociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) -en el marco del pedido de Argentina de adelanto de los fondos correspondientes a los próximos tramos del acuerdo stand by firmado en junio pasado, con el objetivo de cumplir el programa financiero de 2019- y en un nuevo convenio con los gobernadores provinciales, negociado la semana pasada.

En líneas generales, el proyecto presentado por Dujovne estima para el próximo año una inflación interanual de 23% “punta a punta” (aunque podría ser más alta por “arrastre” del incremento de precios de este año y alcanzar un promedio de 34,8%); un dólar promedio de $40,1 (menor que la cotización al cierre de rueda de ayer) y una caída en el Producto Bruto Interno (PBI) de 0,5%. Según se espera oficialmente, los números más positivos serán para las exportaciones, que se prevén que crezcan 21%, y para las importaciones, que subirán 2,8%. No obstante, los consumos privado y público (inversión estatal) continuarán en retroceso (-1,6% y -3,4%, correspondientemente), mientras que la inversión privada caerá 9,7%.
En tanto, se proyecta un déficit de cuenta corriente de aproximadamente US$9.900 millones (2,2% del PBI), que se compara con los US$22.400 millones estipulados para 2018, según precisó el Gobierno nacional.
Por otro lado, en términos de gasto del Sector Público No Financiero (SNPF), las principales disminuciones se registrarán en los subsidios económicos, en los cuales se gastarán $287.302 millones, 6,9% menos que en 2018, rubro en el que se destaca la baja de los destinados al transporte (-18,1%) y a las transferencias corrientes a las provincias (en los ítemes educación, desarrollo social y otros), que mostrarán una caída de 17,5% con un total de $81.633 millones. Vale señalar que estos dos puntos son una parte importante de las negociaciones con los gobernadores, de días pasados.

“Converger al equilibrio fiscal es uno de los objetivos centrales de la política económica de este gobierno. La sustentabilidad de las cuentas públicas es indispensable para tener una economía ordenada, previsible, que promueva la inversión y la generación de empleo, y que permita reducir las vulnerabilidades de la economía ante shocks y evitar crisis recurrentes, tales como las que aquejaron la economía argentina durante décadas”, precisó Dujovne al respecto de estos números en su presentación, y agregó que “el equilibrio fiscal primario en 2019 será producto del efecto combinado de diversas acciones”.
En este sentido, el documento presentado destaca -además- acciones tendientes a frenar el ingreso de personal a la Administración pública y la incidencia positiva que tendrá en materia de ingresos el restablecimiento de los derechos de exportación para bienes primarios ($4 por cada dólar exportado) y para bienes con mayor valor agregado ($3 por cada dólar exportado), ambas medidas anunciadas a principios de este mes.
En tanto, según se detalló, el componente del gasto primario que más crecerá en 2019 es el relativo a las prestaciones sociales. Así, señaló Dujovne, se destinarán $2.258.784 millones a este ítem, monto 34,4% superior a lo erogado en 2018 que 60,8% del gasto primario. Mientras, en términos del PBI, las jubilaciones y pensiones contributivas y las asignaciones familiares (incluyendo la Asignación Universal por Hijo) tendrán un incremento de 0,2 punto porcentual durante el próximo año.
Específicamente en lo que se refiere a los recursos tributarios, se espera que los rubros que aporten más a las arcas del Estado durante el próximo año sean los impuestos al Valor Agregado (IVA, 7,82% del PBI) y a las Ganancias (4,90%), y las retenciones a aplicar a los bienes exportados (2,39%). En este punto, en todo el ciclo se espera una recaudación de $4.829.033 millones de pesos, cifra 38,9% superior a la estimada para este año, que representará 26,2% del PBI.

A diciembre
Por otro lado, ya alejadas las metas planteadas para este año en el presupuesto original aprobado por el Congreso en diciembre pasado, el Gobierno estima que al finalizar diciembre próximo la economía habrá caído 2,4%; el consumo privado, 3,4%; el público, 2%; la inversión apenas habrá crecido 0,6%, las exportaciones, 3,1%, y las importaciones finalizarán el año con una baja de 0,7%.

DEUDA PÚBLICA

A diciembre próximo habrá alcanzado 87% del PBI

En tanto, el proyecto presentado por Dujovne ayer reconoce un dato alarmante que fue anunciado por mediciones privadas días pasados: a diciembre de 2018, el stock de deuda pública será de US$315.698 millones, lo que en términos de porcentaje del PBI significa un incremento de 29,9 puntos respecto del último mes de 2017 -pasó de 57,1% a 87%-.
“Estos aumentos se deben esencialmente al incremento del tipo de cambio registrado este año, y el aumento en la deuda está asociado principalmente al aumento en el tipo de cambio real, que está en niveles elevados en términos históricos”, se admitió.
En tanto, para afrontar el programa financiero de 2019 el Gobierno necesitará US$2.500 millones de colocaciones netas y el refinanciamiento de US$20.100 millones. En total, se precisó, las necesidades financieras brutas (excluyendo Letes) ascienden a US$38.900 millones que, en principio, se afrontarán con los US$11.700 millones de los ingresos correspondientes al programa firmado en junio con el FMI y los US$4.600 de organismos internacionales. El dinero restante se conseguirá con refinanciamientos y, en menor medida, con nuevas colocaciones.

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