Mendoza goza buen mercado exterior del vino, que crecería en 2020

En la región cuyana organizaron un vasto plan de promoción externa del producto, que ahora se beneficia por la competitividad del tipo de cambio. Asoman los mercados no tradicionales como nuevos destinos a los despachos nacionales

La producción vitinícola nacional está viviendo un momento importante. El país exportó 312,6 millones de litros de vino a lo largo del 2019, lo que representó un alza de las ventas de 13,6% respecto de 2018, de acuerdo a un informe oficial elaborado por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV).

De todo ese volumen exportado en 2019, 191,7 millones de litros (el 61,3%) correspondieron a vinos fraccionados, 2,8% más que en 2018; y 120,9 millones de litros (el 38,7%) fueron vinos a granel, 36% más que el año anterior.

También subió la comercialización de mosto concentrado, medido en cantidad de toneladas, que registró un posicionamiento del 19,7% en diciembre de 2019 con relación al mismo mes del año anterior.

Esta categoría, que la industria la toma como un commoditie, traccionó en el período enero-diciembre 2019 resultados favorables, ya que las 139.433 toneladas exportadas reportaron un incremento del 31,6% más que en similar período de 2018.

Por supuesto, de esa realidad la provincia de Mendoza es la que recibe los mejores beneficios. Más de 400 empresas vitivinícolas de Mendoza exportaron unos 270 millones de litros durante 2019, que significaron exportaciones para la provincia de US$ 10,8 millones, informó ayer la fundación ProMendoza.

«Se trata de 414 empresas que concretaron exportaciones en 2019 con un retorno en exportaciones para la provincia de US$ 10.850.000”, informó la entidad a partir de datos proporcionados por los mismos participantes.

La fundación gubernamental atribuyó ese logro “a la participación de la industria de la bebida nacional en actividades de promoción con una inversión aproximada de US$ 430.000, para posicionar aún más el vino mendocino en el mundo”.

El año pasado, Mendoza participó de cuatro misiones comerciales exploratorias en China, Estados Unidos y Europa, además de ser parte de once Ferias Internacionales en cinco países claves del comercio exterior.

A su vez, ProMendoza organizó rondas inversas con compradores relevantes del mercado internacional y otros de mercados no tradicionales destacándose lo que se denominó el “Mega encuentro internacional de compradores de vino a granel” llevado a cabo en agosto pasado.

Esas acciones comerciales permitieron que “además de los exportadores tradicionales, 65 bodegas retomaran o iniciaran la actividad en el circuito del comercio internacional en 2019”, indicaron desde la fundación.

Desde estas acciones Mendoza se abrió caminos en 2019 en nuevos mercados como Ningbo (China), Barbados, Rumania y Ucrania.

En tanto para 2020, se indicó que el sector vinos comenzará sus acciones internacionales en marzo con “Vinexpo New York City”, una Misión Comercial que visitará las ciudades de Nueva York, Chicago y Cincinnati donde se presentarán los vinos en la Casa Central de una muy importante cadena nacional de supermercados.

En mayo se realizará una gira a varias ciudades chinas para promocionar los vinos locales en visitas técnicas, ferias, road shows y degustaciones, para consolidar el vino en las más importantes ciudades del gigante asiático.

La recuperación que registró el mercado interno en 2019 y la mejora verificada en las ventas al exterior fueron recibidas con «expectativa» por los directivos de la Unión Vitivinícola Argentina (UVA), mientras que desde Bodegas Argentinas relativizaron estos resultados bajo el argumento de que no reflejan «de manera acabada» lo que pasa en el sector.

Ambas cámaras, que integran la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), se refirieron de esta forma a un informe elaborado por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) en el que se dio cuenta el aumento de las exportaciones. José Alberto Zuccardi, presidente de la UVA, dijo a Télam que «las cifras de ventas de la vitivinicultura durante el año 2019 son alentadoras, ya que quiebran una tendencia». «En el mercado interno debe ser uno de los pocos productos de consumo masivo cuyo consumo ha subido», señaló Zuccardi.

«La muestra de crecimiento en las exportaciones también marcan un quiebre de tendencia, porque desde el 2011 veníamos con dificultades, especialmente por los tipos de cambio. Si se define una política francamente exportadora, yo creo que esa tendencia debería mantenerse, e inclusive se puede incrementar sustancialmente por la relación calidad precio de los vinos que Argentina ofrece al mundo», agregó.

Con una posición más cauta, Francisco Do Pico, vicepresidente de Bodegas de Argentina, advirtió que «el informe en que se basa el INV son despachos y no son ventas, pueden ser un termómetro de la situación de mercado, pero no reflejan a la perfección lo que está pasando en la calle».

POSICIONES DE MERCADO
Dudas sobre el verdadero estado del sector

“Desde Bodegas de Argentina tomamos con precaución esa comunicación», dijo su titular, Francisco Do Pico. Para el dirigente, lejos de mostrar un repunte, aseveró que «los vinos han demostrado una caída en 2019, aunque no ha sido tan fuerte como la de otras bebidas -tanto con alcohol como sin alcohol- que han tenido mermas en casi todos los casos de doble dígito, y eso va en línea con la situación del consumo en la Argentina».
Do Pico sostuvo que «en 2019 el bolsillo de los consumidores se ha visto muy golpeado y no hemos estado ajenos».
Por último, el empresario dijo que «en lo que hace a exportaciones se puede confiar más en el crecimiento, pero reitero que desde Bodegas de Argentina tomamos las estadísticas del INV con precaución, ya que se han visto crecimiento en algunos segmentos, pero no en todos, y en términos generales estamos viendo una caída en el mercado interno, y no un crecimiento».

 

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