Las ventas de pymes minoristas retrocedieron 6,9% en 2018

El desempeño de los locales tradicionales fue negativo durante todo el ciclo, mientras que en el segmento online se registraron mejoras, según informó el sector

Las ventas minoristas cerraron 2018 con una caída de 6,9%, esencialmente por el magro desempeño en los locales tradicionales, donde las operaciones tuvieron un declive de 11,2%, mientras que en el segmento online mejoraron 3,1%, según el último informe emitido ayer por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
Este resultado se dio luego de que en diciembre las ventas bajaran 9,9% respecto a igual mes de 2017, medición que confirmó la retracción del consumo durante los doce meses del año.
En el informe de CAME se detalló que las ventas en locales físicos tradicionales tuvieron a lo largo de 2018 un declive de 11,2% anual con descenso en todos los grandes rubros relevados.
En tanto, la modalidad online -que representa 8% del despacho minorista- subió 3,1%, con 13 ramos en alza y dos sin cambios.
«Diciembre fue un período de venta lenta pero constante, con el flujo más masivo concentrado en la semana previa a la Navidad. Si bien esta celebración no fue la mejor, sirvió para levantar la actividad del mes. Aunque este año, el consumo de bienes en esa fecha compitió fuerte con el de servicios», indicó la entidad en su comunicado.
En diciembre, 72,1% de los negocios físicos consultados por la CAME tuvieron bajas anuales en sus ventas, un porcentaje menor al 83,3% de noviembre pasado.

Rubros
Las caídas más profundas fueron en los rubros de materiales para la construcción (-15,9%); electrodomésticos, artículos electrónicos, de computación y celulares (-13,8%); muebles (-13,5); y bazares y regalos (-13,4%).
En alimentos y bebidas, la comercialización medida en cantidades disminuyó 4,3% interanual y acumuló un declive de 3,2% en el año. En este segmento, “las promociones agresivas de los hipermercados también contribuyeron a restar ventas a las pymes”, dijo CAME en su comunicado.
En indumentaria, el número de operaciones se redujo 11,5% frente al mismo mes del año pasado y sumó así un descenso de 6,8% en cantidades entre enero y diciembre pasados.
Mientras, en jugueterías y artículos de librería, las ventas declinaron 7,8% respecto al mismo mes del 2017 y el ramo acumuló una retracción del 5,3% en 2018, entre otros rubros. En este rubro, para la organización, se notó el daño que ocasionó el incremento del “comercio ilegal y el menor poder adquisitivo de las familias”. Además, informó que un segmento con “muchas promociones y poca salida” fue textil blanco y ropa de cama. Las ventas bajaron 11,1% y finalizaron el año con un declive del 8,1%. “Hubo muchas promociones y descuentos para hacer circular la mercadería, pero se despachó poco. En e-commerce las ventas levantaron sólo 2,8% que si bien ayudó a morigerar la caída en los locales tradicionales (-12,6%), no alcanzó”, estableció el informe de la entidad que agrupa a las medianas empresas y en el país y se agregó que afectó mucho a esa rama la venta clandestina y “las fuertes promociones de los hipermercados, con los cuales el comercio minorista no puede competir”.
Finalmente, se detalló, en electrodomésticos, artículos electrónicos, de computación y celulares, las compras sufrieron una reducción de 13,8% frente al mismo mes de la temporada anterior (en cantidades) y acumularon un descenso del 7,7% en 2018. “Lo que más se despachó en diciembre fueron ventiladores, aires acondicionados, y celulares aprovechando los descuentos de hasta 40%”, dijo CAME.

INVERSIÓN
Se registró un crecimiento de 2% entre enero y septiembre

La inversión creció 2% en los primeros nueve meses de 2018 en su comparación interanual a pesar de que el tercer trimestre cerró con números negativos, en parte debido a los mayores costos para importar, la menor actividad en el sector agrario e industrial y la suba de tasas de interés.
Así lo indicó el último informe del Monitor de la Inversión, que elabora mensualmente la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional (Aaici), en el cual se afirmó que en el tercer trimestre los flujos de inversión extranjera directa alcanzaron los US$3.150 millones, 5% menos que en el mismo período de 2017.
De ese total, US$2.100 millones fueron de reinversión de utilidades de parte de las empresas, US$710 millones correspondieron a aportes de accionistas y US$340 millones fueron toma de deuda con matrices.
«En 2017 la inversión fue el principal motor del crecimiento de la economía, y continuó así hasta el primer trimestre de este año. Venimos de meses difíciles y hoy el contexto macro es más adverso; sin embargo, hicimos muchos cambios y continuamos desarrollando iniciativas que nos permiten modificar procesos y allanar caminos para mejorar desde las bases el clima de negocios en Argentina», expresó Francisco Uranga, director General de Inversiones de la Aaici.
El informe, de carácter trimestral, anticipó que en octubre pasado se verificaron 23 anuncios de inversión por un total de US$1.600 millones, entre ellos el proyecto de YPF en la refinería de Luján de Cuyo para alcanzar 70% de su producción baja en azufre, y las inversiones chinas en Entre Ríos para obras de gas, líneas de alta tensión y fibra óptica.
A pesar de esto, en el décimo mes del año pasado todos los componentes de la inversión cayeron debido a que los mayores costos para importar afectaron la compra de maquinaria y equipo de transporte de origen extranjero, que bajaron 15%, mientras que la inversión en construcción lo hizo de forma más moderada con una baja 1,5% respecto al año anterior.

Artículos destacados