La UIA y la CGT llegan al Pacto Social con agendas muy distintas

Esta semana comenzarán los encuentros tripartitos convocados por el Gobierno nacional para frenar las expectativas inflacionarias en 2011.

Con la intención de contener las expectativas inflacionarias en 2011, el Gobierno nacional reunirá esta semana  la Unión Industrial Argentina (UIA) y la Confederación General del Trabajo (CGT) en el marco del Pacto Social y Económico. Si bien el Ejecutivo se muestra optimista sobre el futuro de los encuentros, su principal desafío será congeniar los intereses diversos -y hasta contrapuestos- de ambas entidades, ya que mientras los empresarios pretenden frenar las demandas salariales y el debate sobre la distribución de ganancias, los trabajadores buscan mejorar el poder adquisitivo de los asalariados y su inserción en la “torta” distributiva.

Tras el anuncio realizado por la Presidenta Cristina Fernández en la conferencia anual de la UIA, en noviembre pasado, finalmente esta semana se realizará el primer encuentro formal del espacio de diálogo que integrarán empresarios y trabajadores. Los ministros Julio de Vido y Carlos Tomada encabezarán la mesa de negociaciones.

El objetivo de la administración nacional es lograr un acuerdo tripartito que colabore para frenar la escalada de precios que viene afectando hace tres años a los consumidores y a algunos sectores productivos.

Asimismo, el Ejecutivo pretende fijarle un techo a la inflación para que no ponga en riesgo el crecimiento del próximo año, que según sus estimaciones podría ubicarse en entre 6% y  7%. Justamente, la escalada en las expectativas inflacionarias es lo que pretende frenar el Gobierno nacional, a sabiendas de que resulta un componente central en la puja distributiva que se plasma en las negociaciones colectivas.

La visión empresarial
Pero para ello tendrá que lidiar con los objetivos diferentes que tienen la UIA y la CGT dentro del espacio.
La agenda que prepara la entidad empresaria para esta semana tiene entre sus principales puntos la necesidad de una rápida contención de las demandas sindicales, dado que los gremios ya están pensando en aumentos salariales de 25% para 2011. También pondrán sobre la mesa su preocupación por el “avance” del Estado sobre el sector privado, su principal queja en la última conferencia industrial.

Por último, los empresarios buscarán acordar  leyes laborales que frenen la denominada “industria del juicio” e intentarán interferir en el proyecto de ley que propone el reparto parcial de las ganancias empresariales entre los trabajadores.

La postura de la CGT
Por su parte, la agenda que prepara para esta semana la central que encabeza Hugo Moyano tiene entre sus principales aspectos un fuerte reclamo para frenar la escalada de precios, con el objetivo de conservar el poder adquisitivo de los asalariados. Aquí habría un punto de acuerdo con los empresarios, pero la cuestión será en qué punto ubicar el porcentaje de aumento para 2011.

Asimismo, la CGT expresará un pedido por mejores condiciones laborales en sectores específicos y mayores inversiones.

La opinión oficial

-El ministro de Trabajo Carlos Tomada, uno de los que encabezará las negociaciones, aseguró el fin de semana que “hay una gran voluntad y decisión política para trabajar” en lograr el diálogo tripartito entre empresarios, trabajadores y el Estado y se mostró optimista en lograr acuerdos “en el corto plazo”.

-“He percibido una gran voluntad, una decisión política importante, tanto en empresarios como en trabajadores”, destacó el ministro, y añadió que “apareció la idea de firmar acuerdos de actividad”. También ratificó que no habrá un techo para los aumentos de sueldo sino que se buscará que los precios no superen la pauta salarial de 2011.

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