La recaudación de Ingresos Brutos creció, pese al Acuerdo Fiscal

La recaudación del impuesto a los Ingresos Brutos hasta octubre inclusive, creció en términos reales en las provincias, esto pese a que el Acuerdo Fiscal firmado entre los estados federales y la Nación, apuntaba a reducir alícuotas de esa imposición calificada de “distorsiva”.
El dato surge de un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) en base a información de 22 provincias.
Concretamente, los ingresos de ese impuesto subieron 0,1 por ciento respecto a 2017 cuando se esperaba una contracción del 0,4 por ciento a partir de la reducción de alícuotas.
El objetivo del Acuerdo Fiscal apuntaba a eliminar las denominadas aduanas interiores. Asimismo, se establecieron exenciones y alícuotas máximas para el tributo, valores que se irían reduciendo en un sendero de cinco años.
A nivel consolidado, la recaudación de IIBB en los primeros 10 meses del año fue de 438.332 millones de pesos. La participación del tributo concentró el 73 por ciento del total de ingresos provinciales el año pasado.

“Este comportamiento deja en evidencia que en materia de política tributaria, hubo cambios que significaron aumentos de alícuotas y que probablemente también haya habido cambios en administración tributaria que pueden haber resultado en anticipos de recaudación, como regímenes de percepción y retención del impuesto”, señaló el documento de la entidad que encabeza el economista Nadin Argañaráz.
Al analizar la situación de cada provincia, surge que La Rioja, Neuquén, Chubut, Salta, Río Negro y Tierra del Fuego, fueron las que más aumentaron la alícuota máxima. En total, 10 distritos subieron esos valores mientras que 12 los mantuvieron constantes.
En el caso de Córdoba, la alícuota máxima se mantuvo constante en 5,71 por ciento.
“Un gran número de provincias terminó 2018 con mayor presión tributaria efectiva del impuesto a los Ingresos Brutos que en 2017. Siguieron la línea de priorización de la recaudación cuando en realidad la presión tributaria de IIBB debe bajar mientras la recaudación efectiva del impuesto Inmobiliario tiene que subir, compensando la baja del primero”, indicó el informe como parte de las conclusiones.
“Mientras el peso del gasto público no baje de manera sostenida, la estructura tributaria argentina seguirá siendo modificada con un sesgo hacia priorizar una mayor recaudación, relegando los objetivos de eficiencia y equidad., concluyó el documento.

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