La política “juega con fuego” en el debate de Presupuesto para 2011

La oposición dilata el debate de la ”ley de leyes”. En tanto, el FPV buscará aprobar esta semana el proyecto que responde al plan de gobierno previsto para el año electoral que se aproxima.

Esta semana, el oficialismo intentará aprobar el proyecto de Presupuesto 2011 en una sesión especial convocada para el miércoles. El proyecto se debatirá en el recinto, luego de que la semana pasada los diputados lo devolvieron a la Comisión de Presupuesto de la Cámara Baja, por presión de bloques opositores.

El Ejecutivo planificó la distribución de recursos económicos con base en la inercia del último trimestre, contemplando un crecimiento de 4,3% y una inflación de 8,9%, y el dólar a 4,10.

Los opositores cuestionan el plan de gobierno, en el cual pretenden introducir modificaciones desde la Cámara Baja y recaen en igual postura con respecto a los índices económicos que cita el oficialismo para justificar el proyecto presupuestario para 2011.

En el fondo del debate se encuentra la discrecionalidad del Gobierno nacional para el manejo de fondos públicos. En ese sentido, mientras el Ejecutivo tiende a sobrevalorar el programa (con base en la subestimación de los ingresos) a los fines de prevenir un Estado deficitario, en la oposición apuntan a ajustar los números a una medida que pone límites a la gobernabilidad.

Según un informe del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa) difundido ayer, “el presupuesto es el instrumento de gestión pública más importante con que cuenta una República” y, en ese sentido, el informe plantea que la ley de leyes “enuncia los compromisos que asumen los gobernantes sobre cómo van a usar los impuestos que los ciudadanos pagan”.

De ahí que los diputados de Frente para la Victoria (FPV) afirmen que el Grupo A y Proyecto Sur intentan poner “palos en la rueda” al último año de gestión del gobierno de Cristina Fernández, que también es período electoral.

Mucha política, poca técnica

Con relación al debate en el Congreso sobre el plan de gobierno, distintos especialistas en temas presupuestarios y de finanzas públicas coinciden en que el debate carece de sustento técnico y se polariza en términos políticos.

“Así, se degrada una herramienta que en toda República bien organizada tiene una relevancia estratégica como instrumento de planificación y control de gestión”, afirmó Idesa en su informe semanal y agregó que “el problema de fondo, que afecta de manera transversal a casi toda la clase dirigente argentina, es el bajo nivel técnico”.

Consultado sobre este tema, el economista José María Rinaldi (especialista en temas de finanzas públicas y miembro del equipo del Plan Fénix) aseguró que en el Congreso “no se están debatiendo principios presupuestarios”.

“El debate es político”, reconoció Rinaldi, al tiempo que remarcó que -en cualquier caso- no aprobar el programa económico del Gobierno “es gravísimo” y que concretamente apunta a “pedir la cabeza del jefe de Gabinete” ya que cercena su capacidad de acción en políticas públicas.

Asimismo, el economista señaló la “poca capacidad” en la confección de los proyectos alternativos presentados por la oposición y recordó que, a diferencia de este año, en la década de 90 los procesos de aprobación presupuestaria se abordaban como un “trámite” casi automático.

Según el informe de Idesa, en nuestro país “el tratamiento del presupuesto es motivo de improvisaciones, oportunismo y denuncias de corrupción” y destaca los casos de países vecinos como Chile y Uruguay, donde no opera “el deterioro ético y profesional en el tratamiento técnico de esta valiosa herramienta de ejercicio republicano”.

Cien por ciento lucha
Los ingresos “adicionales” que no se computan en el presupuesto alimentan la masa de recursos que se administran discrecionalmente y, en el caso del Presupuesto 2011 del Ejecutivo, se basan en un criterio “incremental”.

En caso de aprobarse, el proyecto del oficialismo otorgaría al Gobierno nacional la posibilidad de disponer de unos 40 mil millones de pesos de libre disponibilidad, para la puesta en marcha de políticas públicas. La cifra se duplica si el Ministerio de Economía decide la prolongación del presupuesto actual, como consecuencia de la dilación planteada desde la oposición.

“Esto es cien por ciento lucha”. Así definió Rinaldi la puja política que enturbia hoy la concreción de una herramienta clave para la gestión de cualquier gobierno democrático y republicano.

Claves

– En cuestiones reglamentarias, oficialismo y oposición hacen una interpretación distinta. Lo primeros dicen que los dictámenes no cayeron y convocan a una nueva sesión.
La oposición afirma que sí han caído y que la Comisión de Presupuesto debería volver a dictaminar.

– En 1986 ocurrió lo mismo con un proyecto de ley de reforma del IVA (la Cámara baja resolvió volver a comisión un proyecto que tenía dictamen) y en Labor Parlamentaria se autorizó a debatirse nuevamente sin volver a Comisión.

– Así, el Frente para la Victoria (FPV) llevará el tema a una sesión especial solicitada para el miércoles.

– De no aprobarse el proyecto de ley de Presupuesto 2011, el Gobierno puede prorrogar por decreto el presupuesto de este año.

– La propia oposición estimó en 60.000 millones de pesos el excedente de 2010 y en al menos 35.000 millones de pesos el de 2011. Cerca de 100.000 millones de pesos que el Gobierno podría usar sin control parlamentario y en pleno año electoral, si no se aprueba el proyecto.

Artículos destacados