Inversiones: opciones para ganarle a la inflación en el mercado de capitales

Por Cecilia Pozzobon
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Ante el desafío de protegerse de la suba de precios y una posible devaluación, asesores financieros consultados por Comercio y Justicia consideran que la cartera debe diversificarse en monedas e instrumentos. Propuestas y resultados en un informe especial.

Las proyecciones del último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), que elabora mensualmente el Banco Central de la República Argentina (BCRA), estiman que en diciembre lainflación se ubicará 37,2% por sobre igual mes del año anterior.

Si bien ese guarismo muestra una desaceleración de 1,5 puntos porcentuales con relación a la estimación realizada a fines de mayo y se ubica bastante por debajo de las proyecciones de principios de año, asesores financieros consultados por Comercio y Justicia alertaron sobre una posible escalada en el índice de precios, en un plazo no muy lejano, debido a la presión que generará en la economía la voluminosa emisión monetaria avalada por el Gobierno nacional para hacer frente a la pandemia de coronavirus.

De hecho, son de público conocimiento las medidas que ha ido tomando el organismo monetario -a pedido de la gestión de Alberto Fernández- para que ese excedente de dinero circulante no se vuelque al mercado cambiario, se apropie de los dólares necesarios en el marco de la renegociación de la deuda y sume presión al tipo de cambio.

Sin embargo, lo que por el momento también está contenido -merced al aislamiento o distanciamiento social establecido para controlar el avance del covid-19- amenaza con desbocarse cuando la crisis sanitaria se haya superado.

Así lo expresa Lucas Croce, de DLC Asesores Financieros, quien -consultado por este medio con el objeto de armar una cartera de inversiones para que un ahorrista pueda sortear los efectos de la inflación- indicó: “Podemos llegar a tener una devaluación igual o mayor a 50%. No lo sabemos, pero no está descartado para nada con las brechas actuales, con la inflación reprimida, con las tarifas congeladas, con la gente encerrada en su casa. Cuando la gente salga, se va a acelerar la circulación de la brutal masa de dinero que se ha emitido. Eso va a elevar la tasa de inflación, va a generar presión en el tipo de cambio que se va a atrasar más de lo que ya está, y no hay que descartar que tengamos un fogonazo inflacionario y una devaluación relativamente importante”.

Todo ese contexto es “extremadamente adverso y desafiante para los inversores por dos razones”, indica y detalla: “La renegociación de la deuda y la inflación”.

“Una parte muy importante de la deuda, la que está en dólares, aún está siendo negociada. La local está por comenzar a negociarse. En tanto, la inflación podría ser más alta en el futuro. Hay expectativas inflacionarias muy altas que hacen que los inversores no estén dispuestos a invertir en pesos a las tasas actuales”, refirió.

Quien también hace referencia a la negociación de la deuda es Anibal Casas Arregui, presidente de S&C Inversiones. Casas Arregui describe el contexto actual como “de tensa calma” en el marco de la última propuesta presentada por el Gobierno a los bonistas. “Es bastante lógica y atiende los requerimientos de un amplio grupo de acreedores”, consideró.

En ese sentido, dijo que una propuesta razonable de inversión para un ahorrista “es diversificar tanto en monedas como en instrumentos”.

Por su parte, Florencia Freytes, asesora financiera de Empresas de TSA Bursátil, indicó que “cuando el objetivo del ahorrista es protegerse de la inflación, generalmente lo más adecuado es buscar un instrumento específico para ello, como pueden ser los bonos atados al Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER) u obligaciones negociables vinculadas al UVA”.

“No obstante, en general estos instrumentos cuentan con su período de gloria en momentos de apreciación del tipo de cambio real, es decir, cuando la inflación resulta mayor que el aumento del tipo de cambio. Hoy, este cálculo resulta particularmente difícil, dado que -si bien en junio el tipo de cambio oficial se deslizó a mayor velocidad que la inflación- el dólar bolsa pasó de 107,45 a 100,37, mostrando una fuerte apreciación nominal”, explicó y agregó: “En las últimas proyecciones contenidas en el REM, los encuestados consideraron que el dólar le ganará a la inflación desde agosto a noviembre, mientras que el aumento de precios se ubicaría por encima del billete verde oficial en julio y diciembre”.

El desafío de definir la cartera
Al igual que Freytes, Croce consideró que cuando el objetivo de los ahorristas es protegerse de la inflación, lo más atractivo pasa por instrumentos que pagan pesos más CER.

Los bonos ajustables son instrumentos emitidos por el Gobierno nacional, cuyo capital varía en función del índice de la inflación.

“Si bien esa tasa hoy es baja, producto del confinamiento por el coronavirus, tarde o temprano, por el exceso de emisión monetaria como única fuente de financiamiento, irá aumentando”, dijo Casas Arregui, coincidiendo con los demás asesores en que las expectativas inflacionarias son altas.

Respecto de estos instrumentos, Freytes explicó que se destacan aquellos ubicados en el tramo corto de la curva, que rinden cinco o seis por ciento por encima de la variación del CER, mientras que aquellos del tramo largo rinden entre siete u ocho por ciento por encima de la inflación.
Las alternativas en el mercado tienen vencimientos que van de 2021 a 2024.

“Es lo más atractivo que hay”, refirió Croce y agregó: “Los precios de esos bonos han subido una barbaridad. Los inversores que ingresaron a esos bonos a principios de año han tenido buen rendimiento de capital porque hay algunos que han duplicado su precio en lo que va del año”.

La otra gran coincidencia entre los asesores en cuanto a la diversificación de la cartera es la que ofrecen las obligaciones negociables (ON) dollar linked.

“Se trata de bonos corporativos, es decir, títulos que emiten las empresas. Tienen plazos promedios de entre 18 y 24 meses. Se consiguen algunos a 12 meses pero no son muchos. Tienen una TIR aproximada de uno o dos por ciento en dólares. Estos instrumentos se compran y venden en pesos, se hacen al tipo de cambio oficial de la fecha y ofrecen cobertura del riesgo devaluatorio. Ése es el gran punto de este instrumento”, aseguró Croce.

“Los ahorristas con pesos podrían aprovechar la inversión en ON dollar linked, que si bien paga rentas inferiores a las que se pagaban hace meses en instrumentos similares, brinda la posibilidad de cubrirse ante la variación del tipo de cambio, sin asumir el costo de las tasas implícitas propios de la cobertura con futuros”, explicó Freytes.

Asimismo, refirió que existe también la posibilidad de utilizar “sintéticos”, es decir “comprar un instrumento en pesos y futuros de dólar, convirtiendo la tasa en pesos en una tasa en dólares. Esta estrategia, junto con los bonos corporativos ya mencionados, suele ser la utilizada por los fondos comunes de inversión (FCI) dollar linked”.

Con esta opción se siente más cómodo Casas Arregui, quien en la conformación de la cartera con un fondo hipotético de un millón de pesos sugerido por este medio, destinó 15% a un FCI dollar linked y 30% a un FCI de ON con instrumentos de renta fija corporativa latinoamericana.

“El primer fondo tiene un objetivo claro y definido: obtener apreciación de capital producto de los movimientos del tipo de cambio oficial. Diversifican su portafolio en distintos bonos corporativos, cuyos retornos son de cupón fijo más la variación del tipo de cambio oficial”, explicó.

“El segundo, es un fondo de inversión en dólares que ofrece Galileo Event Driven y que brinda al inversor de mediano plazo un buen vehículo para diversificar su cartera con instrumentos de renta fija corporativa latinoamericana. Tiene administración activa y permite acceder a un portafolio variado sin contar con un monto elevado de dólares”, agregó.

Otras opciones
La elección de los instrumentos con los cuales un ahorrista va a diversificar su cartera de inversiones siempre está relacionada con el perfil de aversión al riesgo que tenga esa persona. Si es más osado y su corazón soporta la incertidumbre política-económica argentina, podrá agregar a su cartera instrumentos más riesgosos, como las acciones. Si -por el contrario- es más conservador, las opciones que ofrecerán los asesores serán acordes con ello.

En ese abanico de posibilidades, aparecen otras opciones de inversión con las cuales un ahorrista puede darle batalla a la inflación.

Casas Arregui menciona la alternativa de colocar pesos excedentes en cheques de pago diferido -opción que ha crecido enormemente en el mercado merced a la necesidad de financiamiento de las pymes- que, dependiendo del plazo y del segmento de mercado, “poseen rendimientos de hasta 35% de tasa nominal anual (TNA)”.

“Con la expectativa de un acuerdo positivo en la renegociación de la deuda soberana, otra opción válida es colocar una porción del portafolio en acciones, bajo una administración activa de especialistas que colocan las fichas de acuerdo con el momento de los distintos sectores de la economía”, añadió.

En el mismo sentido, Freytes sugirió considerar a los certificados de Depósito Argentinos (Cedear) y también las acciones, que “si bien no brindan cobertura contra la inflación ni contra la devaluación- son instrumentos de renta variable que ofrecen alternativas, con potencial de arrojar rendimientos importantes”.

“Mientras que los inversores posicionados en los primeros lograron capturar la recuperación de los mercados americanos desde el piso de finales de marzo, quienes se posicionen o estén posicionados en las segundas podrían verse favorecidos ante un potencial arreglo entre el Gobierno y los bonistas”, dijo, coincidiendo con Casas Arregui.

“Sin embargo, remarcamos que una parte importante del rally condicional a la reestructuración de deuda ya tuvo lugar, por lo que es necesario ser selectivos en la elección de papeles”, concluyó Freytes.

Escuchá y mirá el video con las principales recomendaciones de los especialistas

OPINIÓN
Se profundiza “la grieta” entre la economía financiera y la economía real

Por Nicolás Alfonso / Presidente de Focus IM Investment Management y gerente de la filial Córdoba del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF)

MARTÍN GUZMÁN. El ministro de Economía encabeza las negociaciones con los acreedores.

Debido a que los actores de los diferentes rubros de la economía trabajan sobre distinto tipo de información es que nos imaginamos un futuro cercano en el que habrá un “desacople” mayor entre la evolución de los mercados financieros y los indicadores que surjan de la economía real.

Los primeros trabajan con proyecciones, con los futuros flujos de fondos por generarse y las expectativas de tasas de interés que se estiman tener hacia adelante. La economía real trabaja con lo “que pasó”, como dato estático, y con lo “que está pasando”, como información dinámica.

Dados los diferentes análisis que utilizan los actores de ambos mercados para realizar sus inversiones y tomar sus decisiones, en momentos de crisis sanitaria y económica como las que se está transitando, esta “grieta” entre las diferentes economías se acrecienta de manera llamativa.

Para poder comprender el concepto, imagínese Ud. lector que está en medio de una fuerte tormenta (la economía real), en la que la lluvia entra por todos lados y el viento derriba los árboles. El presente es malo, muy malo y algunos quedarán en el camino. Pero las proyecciones a futuro (la economía financiera), luego del vendaval, pueden verse atractivas si uno piensa que todo lo que la tormenta rompió va a exigir una reconstrucción y que lo que hoy vale (precio) por el dato del presente lo va a poder vender mañana con el potencial dato del futuro (de nuevo, el precio).

Toda esta introducción podríamos resumirla en la conocida frase: “Toda crisis genera una oportunidad”.

Y eso es lo que desde nuestro lugar de analistas financieros estamos viendo con buenos ojos. La oportunidad de comprar activos a valores (precio) de un presente malo que pueden tener un recupero en un futuro, al menos, menos malo.

En este sentido, las recomendaciones de inversión pasan por acciones de empresas argentinas, de empresas brasileñas y, aún, de empresas americanas o europeas.

Las premisas para la selección de estos papeles, al menos a nuestro criterio, son simples y se aplican tanto para el mercado de capitales como para cualquier aspecto de la vida comercial, ya que el inversor estará comprando parte de empresas

  • con baja/razonable exposición a la deuda;
  • que hayan ganado dinero en años de bonanza económica.
  • Asimismo, podrá atomizar la inversión en distintos rubros y distintas empresas con buena marca, clientela sólida y disponibilidad de efectivo.

Algunos ejemplos de papeles que cumplen con varias de estas premisas y que podríamos mencionar son, en el mercado local: Consultatio, Ternium, Pampa Energía, Banco Macro. En el mercado brasileño miramos con atención al banco Bradesco y a Oi (telefonía), así como directamente el índice EWZ, que replica el comportamiento del mercado. Y en el caso americano las apuestas están en Microsoft, Disney, Adobe, Nike, MasterCard, Twilio, Biogen, Alibaba y ETF como IHI, XLE y VGT.

El tema de la deuda argentina y su proceso de reestructuración quedará para un próximo artículo. Si bien las expectativas son favorables, faltan definiciones aún para hacer un análisis más realista.

Para el deudor de impuestos cordobés, la sugerencia es que no deje de aprovechar la oportunidad de pago con los recientes bonos emitidos por la Provincia y la Municipalidad que otorgan grandes beneficios.

Para concluir, la recomendación para todo inversor es que hay que estar muy atentos. El manejo del buen timing para migrar de la economía financiera hacia proyectos de la economía real cuando ésta comience su recupero, podrá traerle buenos réditos.

CARTERA DE INVERSIONES POSIBLES
Las propuestas de los analistas

Florencia Freytes /Asesora Financiera de Empresas, de TSA Bursátil

La cartera de inversión propuesta por Florencia Freytes, para un monto hipotético de 1 millón de pesos incluye

  • Bonos atados al CER
  • Obligaciones Negociables Dollar Linked
  • Cedear
  • Acciones corporativas

Aníbal Casas Arregui / Presidente de S&C Inversiones

La cartera de inversión propuesta por Casas Arregui, para un monto hipotético de 1 millón de pesos incluye

  • Fondo Común de Inversión Dollar Linked (15%)
  • Bonos ajustables por CER (20%)
  • Cheques de pago diferido (15% )
  • Cartera Administrada de Renta Variable (20%)
  • FCI de Obligaciones Negociables Latam (30%)

Lucas Croce / Cofundador de DLC Asesores Financieros

La cartera de inversión propuesta por Croce, para un monto hipotético de 1 millón de pesos incluye

  • Obligaciones Negociables Dollar Linked (60%)
  • Bonos atados al CER (40%)

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