Inversión en obras viales no mejora el empleo

Según Afip, existe una “inconsistencia” entre el nivel de crecimiento de la rentabilidad del sector y el número de empleados registrados. En Córdoba son varios los factores que configuran este escenario.

La construcción de edificios para vivienda redujo su ritmo de crecimiento y la obra pública ha venido ganando protagonismo en la inversión.

Por un lado, esto implica montos más importantes de inversión y, por otro lado, más utilización de tecnología industrial, en reemplazo del pico y la pala.

En ese sentido, el último informe sectorial de la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip) indica que si bien la actividad de la construcción creció 18%, el empleo registrado se redujo 0,5%.

El informe del organismo oficial revela que en 2009 la construcción facturó 65.977 millones de pesos contra 55.770 millones de 2008.

El Impuesto a las Ganancias también experimentó un alza de 21,8 por ciento, dado que en último período se abonó 2.306 millones de pesos contra los 1.893 millones pagados en el ejercicio anterior.

Según el titular de Afip, Ricardo Echegaray, en función de las ventas acumuladas de enero a septiembre de 2010, ya “se verifica un incremento de 13 por ciento con respecto al mismo período del año anterior”.

El panorama local
De acuerdo con el relevamiento de Afip, la construcción emplea a 391.600 personas, con un ingreso promedio de 3.100 pesos. Durante los primeros trimestres del año Córdoba lideró la creación de empleo, en función de la inversión de excedentes provenientes de un floreciente sector industrial.

En la Cámara de la Construcción de Córdoba -entidad que nuclea a los empresarios del sector- indicaron que actualmente la construcción de edificios de vivienda ha ralentizado su ritmo, con un fuerte incremento de la inversión en obras viales.

En ese sentido, en diálogo con Comercio y Justicia el contador de la entidad empresaria, Santiago Montoya, remarcó un retroceso en el empleo de mano de obra intensiva principalmente vinculada con la construcción de unidades habitacionales multifamiliares que hoy está paralizada y -por otro lado- señaló que las “obras viales generan gran actividad económica, pero poco uso de mano de obra”. En esa línea, Montoya dio el ejemplo de la construcción de una autopista, “donde son pocos los operadores de grandes máquinas que completan kilómetros”.

Realizando un cálculo estimativo, el desarrollo de una obra para completar una autopista requiere un promedio de 50 personas de manera permanente, con dos o tres operadores por máquina. Mientras que en la construcción de viviendas se emplea un promedio de 1,3 personas por unidad, lo cual implica que construyendo 120 viviendas en el plazo de un año se emplean alrededor de 180 trabajadores.

Así lo consignaron en la Cámara de la Construcción y detallaron que una autovía implica la inversión de unos 500 millones de dólares, mientras levantar una casa significa invertir un promedio de 100 mil pesos.

De allí que exista una disociación entre el volumen de inversión y la creación de puestos de trabajo registrados.

Con base en la informalidad
Por otro lado, si bien retrocedió la edificación habitacional, que se observa de manera notable en barrios como Nueva Córdoba, en nuestra capital sigue firme la construcción de propiedades horizontales. No obstante, el tipo de obras corresponde a un sector no formal de la actividad, donde el empleo es generalmente no registrado.

Consultado sobre este tema, el contador de la Cámara de la Construcción cordobesa indicó que -comparativamente con otras provincias- la edificación de propiedad horizontal “nunca cae estrepitosamente”, aunque sí modifica circunstancialmente su ritmo y esto garantiza la productividad en el sector.

“Córdoba mantiene su estabilidad debido al peso de la actividad privada en la construcción horizontal”, sostuvo Montoya. Esto implica que en nuestra ciudad existe una base estable de empleo fundamentalmente no registrado.

Un tercer factor se suma en Córdoba para el registro de una baja cantidad de trabajadores en blanco. Esto es que los controles por presunción de Afip están viendo reducido su alcance al interior provincial, donde existe una fuerte inversión ligada a los excedentes agrícolas. “La renta del campo genera actividad constructora en los pueblos, pero ésta no se encuentra formalmente registrada”, aseguró por su parte Montoya, complejizando la interpretación de los datos oficiales.

Artículos destacados