Industriales y gremios coincidieron en pedir “acuerdos básicos”

El presidente de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal) y vicepresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Daniel Funes de Rioja, y el titular de la Unión Obrera de la Construcción (Uocra), Gerardo Martínez, coincidieron ayer en reclamar “consensos básicos” para avanzar en un desarrollo sostenible ante la coyuntura.

Los dos dirigentes compartieron uno de los paneles de la primera jornada del Séptimo Coloquio Industrial organizado por la UIC en el Sheraton Hotel.

En rigor, el planteo fue coincidente también con quienes los precedieron en la palabra, entre ellos los organizadores y el ministro de Industria de la Provincia, Martín Llaryora.

También disertó el economista Roberto Bisang respecto a la “La industrialización del agro: mitos y realidades”. En tanto, sobre “Competitividad e innovación para agregar valor a la producción”, expusieron el rector de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), Francisco Tamarit, y Santiago Sacerdote, vicepresidente de Asuntos Tecnológicos del Conicet.

Nuevas Medidas de Aislamiento/Noviembre

Cerró la jornada el politólogo Sergio Berensztein, con un duro diagnóstico respecto a la gestión nacional.

Sin la presencia de Omar Dragún, titular del Smata Córdoba, Funes de Rioja y Martínez expusieron su visión sobre “Diálogo social para la construcción de una agenda compartida”.

En ese marco, el industrial hizo una breve cronología de las crisis y señaló que “nosotros somos parte del problema”.

Consideró: “No hemos logrado consensos básicos. El diálogo es una expresión de deseos que se desvanece cuando se llega al Gobierno”.

“Hoy, pensar en una transición que no busque acuerdos básicos lo que anticipa es conflicto”, dijo, y pidió “diálogo social” para evitar esa confrontación o para que sea atenuada.

Reseñó logros (contención social) y carencias de la gestión (empleo en negro, medidas en la macroeconomía) y volvió sobre la idea de “desidiologizar el diálogo, que sea sustentable y con respecto al otro”.

Paralelamente, pidió un “Estado eficiente mas allá de que sea chico o grande” y respetar “los roles” de cada parte, al tiempo que reclamó “superar las indiferencias, el fatalismo trágico y el populismo”. Y concluyó: “Es irremediable el diálogo social”.

Por su parte, Martínez recordó la “relación” entre el gremio y la Cámara de la Construcción que permitió superar diferentes conflictos, al tiempo que crear un observatorio del empleo en el sector.

En ese marco, reclamó avanzar en una “agenda común” y dotar de “contenido” al diálogo.
Al respecto, más allá de los acuerdos que deberían consensuarse entre Gobierno, empresarios y trabajadores, también consideró clave unificar posturas con el resto del movimiento obrero.

Rattazzi insistió en mejorar competitividad  y abrir nuevos mercados a exportaciones
El presidente de Fiat Auto Argentina, Cristiano Rattazzi, volvió a reclamar al Gobierno una mejora en la competitividad del sector al tiempo que, ante la caída de la demanda de Brasil, insistió en la necesidad de abrir nuevos mercados para las exportaciones del sector automotor.

En diálogo con Comercio y Justicia, el empresario relativizó el impacto del supuesto default sobre la economía en general. “En realidad el país ya estaba en un medio default al quedar un grupo de bonistas fuera de los canjes”, recordó.

Respecto al tema de la competitividad, reclamo permanente del industrial, consideró que la mejora vía tipo de cambio que se había logrado con la devaluación de enero “ya se licuó”.

En ese sentido, volvió a insistir en bajar la inflación, la que consideró todavía un tema irresuelto.

En la misma línea, le apuntó a la presión fiscal como otro punto a considerar a la hora de recuperar la competitividad del sector.

En cuanto al mercado automotor, ponderó el plan ProcreAuto como un “paliativo” para mejorar las ventas internas. Al respecto, arriesgó que los patentamientos cerrarán el año en torno a 650 mil unidades.

Con relación a Fiat, dijo que las ventas en el mercado local vienen bien. De hecho, es la única terminal que prácticamente no registró caída en la comercialización de unidades.
De todas formas, Rattazzi admitió su preocupación por la evolución de Brasil, a donde Fiat exporta 80% de la producción de la planta de Ferreyra.

“Las ventas cayeron 14% en ese mercado”, advirtió. Con esa dinámica, reconoció que la planta de Córdoba podrá sufrir la baja de demanda de ese destino, aunque por ahora ratificó que se mantendrá el ritmo de producción con eventuales suspensiones puntuales.

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