“Hacen falta decisión política y coraje para enfrentar la realidad de una sociedad vulnerable”

De vuelta en el cargo -luego de la renovación de autoridades regionales del día 3 pasado-, Humberto Spaccesi, presidente de la delegación córdoba de la asamblea de los pequeños y medianos empresarios, redobló la apuesta y llamó a las pymes a hacerse cargo del rol que les toca en el espacio social. Consideró fundamental el papel de éstas en la inclusión y en función de ello le reclamó al Estado la redirección de recursos hacia ellas en pos de la generación de espacios de recreación de trabajo productivo.

En medio de las acciones que la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme) viene llevando a cabo junto con representantes del empresariado nacional, trabajadores, estudiantes, cooperativistas y demás sectores populares por el afianzamiento de un modelo de desarrollo nacional con industrialización, fomento de las mipymes, equidad distributiva, soberanía e integración latinoamericana, su Delegación Córdoba realizó la renovación de autoridades regionales, de la que emergió Humberto Spaccesi como nuevo presidente.

Nuevamente en ese cargo y luego de la asunción, dialogó con Comercio y Justicia y destacó: “Las pymes vamos a tener que hacernos cargo de nuestro rol en la sociedad, de una vez por todas. Hasta ahora miramos de fuera y conversamos en las mesas de café sobre lo que otros deciden. Vamos a tener que asumir el rol y la responsabilidad que nos toca y no reclamar desde abajo. Si bien es algo que hemos hecho constantemente, habrá que redoblar la apuesta. Porque nosotros siempre que nos hemos quejado hemos ofrecido una alternativa, peleamos pero proponemos algo. Fundamentalmente en Córdoba tenemos mucho por hacer. La línea de trabajo que marca nuestra agenda es por demás importante, y no podemos dejársela a otro para que lo haga.

-¿Por dónde va esa línea, cuáles son los desafíos que deben enfrentar?
-Ocupar el rol que les corresponde a las pymes. Cuando los estados Municipal o Provincial diseñan una política, deben tener las pymes como eje central y no como colateral, porque son las pymes las que pueden articular con el resto de la sociedad, por lo tanto son las primeras que deberían ser consultadas. Somos nosotros los que damos la posibilidad, no las corporaciones. Si vamos a poner en marcha un PPP (Plan Primer Paso), son las pymes las que deberían ser consultadas, no las corporaciones ni los call centers. Porque cuando las pymes toman un PPP están enseñando a tener un régimen de trabajo, a cumplir un horario, etcétera. Cuando lo toma una gran empresa, ésta no sabe ni quién es. Cuando nosotros lo tomamos sabemos quién es, cómo está compuesta su familia, qué le pasa, qué siente. Eso una corporación no puede hacerlo. Entonces, la idea es: si vamos a hacer PPP, direccionemos, hagamos alguno exclusivo para las pymes para que sea inclusión real. Ahora, si lo utilizamos para subsidiar las corporaciones, no sirve.

-Ése es el desafío en lo laboral. ¿Hay otro desafío para esta nueva etapa?
-Tenemos dos grandes desafíos. La carga tributaria es injusta si para todos es la misma. Por ejemplo, el peso de la mano de obra no es igual en una pyme que en una gran corporación. La incidencia en el producto final no es la misma. Tenemos que asignar cargas tributarias proporcionales a la capacidad contributiva. En la otra cara tenemos el acceso al crédito. No pedimos crédito porque sí. El acceso al crédito para las pymes es posibilidad de capitalizarnos y generar más trabajo, porque el dinero que nosotros ganamos lo invertimos en el mismo lugar. ¿De qué sirve darles crédito a las grandes corporaciones que después giran sus utilidades hacia fuera? Queremos que nos den la posibilidad a nosotros de desarrollarnos. Cuando nosotros más crecemos, más inclusión y trabajo damos y más repartimos. ¿Qué mejor distribución de la riqueza que la que se da naturalmente con el trabajo? Sólo hace falta generar propuestas de desarrollo para las pymes porque ellas naturalmente articulan con la sociedad. No es tan difícil, hace falta voluntad política de hacerlo.

-¿Qué les impide a las pymes acceder al crédito?
-Los bancos tienen un monto para prestar y ese monto lo direccionan hacia donde les conviene. Si segmentan la capacidad de préstamos hacia mil pymes, tienen mil situaciones por atender. En cambio si lo direccionan hacia dos o tres grandes corporaciones, sólo tienen dos situaciones por atender y se acabó. Son decisiones políticas que no pueden quedar en manos de los banqueros, las debe tomar el Estado, y para eso hay que hacer las modificaciones a la ley de entidades financieras por las que venimos bregando desde hace mucho.

-¿Qué opinión le merece la ley que reduce los aportes patronales de las pymes?
-Que es muy importante el sentido de la norma. Muchas veces se dice que se debe subsidiar determinado sector de la sociedad porque no tienen posibilidades de… Hay que pensar por qué no tienen posibilidades. A veces es así porque no hubo nadie que le extendiera la mano. Esa tarea la puede realizar una pyme porque no solamente tiene la posibilidad de dar empleo legítimo sino que puede capacitar y darle el tiempo necesario para que esa persona genere los lazos de socialización necesarios para cumplir con determinadas normas de productividad. Eso lo puede hacer una pyme, pero con ayuda.

Entonces, ¿dónde es mejor que el Estado ponga el recurso? ¿Se lo va a dar al necesitado per se? A veces es mejor generar espacios de recreación de trabajo productivo donde realmente se pueda capacitar a la gente. Pero para ello hace falta que los articuladores naturales sean las pymes. No hace falta que se destine más dinero sino que lo mismo que van a gastar se redireccione. Muchas veces se capacitó, se dio dinero para la compra de máquinas de coser -por ejemplo- y después la gente no sabe a quién ofrecerle su producto y todo queda en la nada. Usemos el mismo dinero generando espacio de producción dentro de las pymes y nosotros vamos a generar una verdadera inclusión social. El resto son sólo acciones de buena voluntad que no tienen un futuro.

-¿Qué hace falta para ello?
-Decisión política y coraje. A veces hay que tener el coraje suficiente para enfrentar la realidad de una sociedad vulnerable que está llena de reclamos y de necesidades. Pero hay que enfrentarla y encarar políticas concretas en lugar de dar subsidios para calmarlos y que no molesten. Hay que asumir y encarar los problemas, porque lo que hoy está sucediendo lo generamos hace años, con mayor o menor medida de responsabilidad. O nos ocupamos de ver cómo los ayudamos o después no nos quejemos. Y el Estado tiene una función fundamental porque tiene los recursos legítimos que a veces los utiliza de manera ineficiente. Es hora de que se empiecen a redireccionar de otra manera.

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