Gremios proyectan subas salariales de hasta 25%

Durante el año pasado, empresarios y trabajadores acordaron que la prioridad era mantener los puestos de trabajo en medio de la grave situación generada por la crisis económica internacional y amainaron la puja distributiva que se expresa, entre otros ámbitos, en las negociaciones salariales. Pero 2010 comenzó con otro horizonte y los gremios cordobeses ya evalúan cómo recuperar parte de lo que –según interpretan– resignaron el año pasado y cómo ganarle a la inflación prevista para éste. Por ello proyectan subas de sueldos de entre 20% y 25% y, eventualmente, la posibilidad de abrir los acuerdos luego de unos meses, en el caso de que el incremento de los precios licúe los aumentos conseguidos.

Más allá de los matices, existe un acuerdo entre los trabajadores y los empresarios con respecto a las expectativas para 2010: se espera una recuperación de la actividad en la mayoría de los sectores –la construcción aparece aún un poco más frenada– y el consumo interno se mantendría como un pilar importante para la producción. Todo esto, sumado a un frente externo levemente promisorio –por el precio de los commodities y la demanda de vehículos de Brasil–, configura un horizonte bastante diferente al del año pasado.
En ese sentido, la propia Unión Industrial de Córdoba (UIC) adelantó semanas atrás que espera para 2010 un piso de crecimiento de la actividad del sector de 2,4% y un techo de 10,4% –similar al registrado tras la crisis del Tequila, en 1996–.

La entidad indicó además que 60% de las empresas tiene previsto realizar inversiones este año, que casi 90% considera nada o poco probable tener que despedir trabajadores y que cerca del 80% calcula que su producción será igual o mayor a la de 2009. Es decir, un escenario promisorio aunque también cauteloso.

Asimismo, los propios industriales cordobeses ya se imaginaban como un “factor limitante de la actividad” las “presiones salariales” durante 2010. Tanto para trabajadores como para empresarios las dudas surgen con relación al nivel inflacionario que podría registrarse en el corriente año, por la dinámica de la obra pública –importante para la construcción– y por el impacto de las subas impositivas.

Las expectativas

Entre los trabajadores de los sectores industriales más importantes en la provincia es un hecho que el nivel de actividad mostrará un moderado ascenso durante 2010.
Fuentes de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) calculaban que, en líneas generales, “este año será de producción para las empresas y de tranquilidad para los trabajadores”, aunque no descartaban conflictos porque “el aumento de la productividad que se está dando –por ejemplo, a través del acortamiento de las vacaciones en muchas autopartistas– tiene que ir acompañado de mejores salarios”.

En la UOM señalaron que la inflación podría ubicarse en 20%, por lo que proyectan una suba salarial de 25%, “un porcentaje que permita recuperar los salarios con respecto a lo que se perdió el año pasado y ponerlos ‘a tiro’ de la canasta y de los alquileres”, explicaron.

El convenio del sector culmina el 31 de marzo y los metalúrgicos esperan empezar a negociar “por lo menos en febrero, para no tener que pasar ocho meses sin acuerdo, como ocurrió el año pasado”, adelantaron.

El Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata) anticipaba un escenario similar al esperado por la UOM. De hecho indic

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