Fuerte reacción oficial para evitar «ajuste o default»

Tras el fuerte cimbronazo sufrido en las últimas horas en el Senado y en la Justicia, el Gobierno nacional reaccionó ayer para evitar el fracaso de su política de desendeudamiento y de expansión del gasto público. La propia presidenta Cristina Fernández, en cadena nacional, confirmó que el Ejecutivo seguirá adelante con su idea de pagar deuda externa con reservas y respaldó a la titular del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, a quien consideró víctima de una “venganza”. Por último, pidió a la oposición que le proponga opciones para afrontar el pago de obligaciones sin afectar los derechos adquiridos por los ciudadanos, como los sueldos de los empleados públicos, los dos aumentos jubilatorios garantizados por año o la asignación universal por hijo otorgada a finales del año pasado.

La jornada del miércoles arrojó un crudo panorama futuro para el Gobierno nacional. La oposición tomó el control político del Senado y, a partir de allí, apuntó a impugnar el nombramiento de Marcó del Pont y a frenar el pago de deuda con reservas. Además, se propuso interpelar al ministro de Economía e introducir cambios en el mecanismo de coparticipación del Impuesto al Cheque para otorgar más fondos a las provincias.

Cada una de estas acciones tendría un fuerte efecto sobre las finanzas públicas -por caso, en la estrategia de desendeudamiento o el financiamiento público- y la economía privada -desde las tasas crediticias hasta los incentivos a la inversión.

Ayer se sumó además otro fuerte golpe para el Gobierno, pues la jueza en lo Contencioso-administrativo Federal, Claudia Rodríguez Vidal, suspendió el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) anunciado el lunes por la Presidenta, que permite al Gobierno usar reservas para pagar deuda con acreedores privados.

Nuevas Medidas de Aislamiento/Noviembre

Horas después de esa decisión, la jueza aceptó la apelación oficial presentada y justificó sus decisiones señalando que fue “respetuosa de las instituciones y de las investiduras”, en respuesta a las críticas oficiales.

La reacción oficial
Frente a este panorama, la propia mandataria nacional fue la encargada de levantar la voz en nombre del Gobierno, demostrando la importancia que el Ejecutivo otorgó a las decisiones judiciales y legislativas tomadas.

Cristina Fernández reafirmó dos posiciones fuertes: en primer término, que está dispuesta a pagar deuda y a evitar a cualquier costo la cesación de pagos y, además, a saldarlas con reservas o cualquier otro recurso que garantice el mantenimiento de las políticas de sostenimiento del mercado interno y de infraestructura, sin recurrir al enfriamiento de la economía.

“Esta Presidenta va a pagar la deuda con reservas del Banco Central. Estoy dispuesta a enfrentar la condena de cualquier juez circunstancial de la Argentina, lo que no estoy dispuesta es a la condena de la historia y a condenar a la Argentina otra vez más al endeudamiento, al default”, expresó, para luego enfatizar: “Quiero asegurarles a los acreedores que van a cobrar”.

Estas declaraciones fueron también una fuerte crítica al papel de la Justicia, para quien además señaló: “Vamos a hacer honor a las deudas que otros contrajeron y recurren a jueces que parecen alquilados”.

La mandataria también pidió opciones a la oposición para enfrentar el pago de deuda externa.“Si están en desacuerdo con esta propuesta para pagar la deuda, que hagan otro proyecto de ley paralelo y les expliquen

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