Están atrasados los megaproyectos energéticos

A casi dos años de anunciadas la ampliaciones de las centrales Pilar y Sudoeste y el plan de exploración y explotación de hidrocarburos para la provincia, las tres principales obras energéticas proyectadas en los últimos años en Córdoba, sólo la usina ubicada en Pilar fue finalmente adjudicada, mientras que el resto aún esperan resolución tanto de la Nación como de la Provincia.
La demora, adjudicada a diferentes causas, deja al descubierto no sólo el sensible atraso e incumplimiento de plazos oportunamente comprometidos con el consiguiente descrédito oficial. En el caso de Sudoeste, el retraso genera directos perjuicios a la industria, toda vez que la energía generada por esa ampliación iba a ser destinada íntegramente al sector productivo cordobés bajo la modalidad de Energía Plus.
El punto de partida de los mega- proyectos arranca el 24 de agosto de 2006.
Ese día, el entonces gobernador José Manuel de la Sota junto al ex presidente Néstor Kirchner anunciaron en Casa Rosada los proyectos de ampliación de las centrales Pilar (Zanichelli) y Sudoeste (Bazán) de la EPEC y, a modo de bonus, la intención de la Provincia de llamar a licitación para explorar y explotar gas y petróleo en Córdoba.
Se trataba de proyectos ambiciosos. Urgentes en el caso de las dos centrales y más efectista que práctico, al menos en lo inmediato, en el tema hidrocarburos.
La licitación de las centrales incluía una erogación original de US$ 274 millones (más IVA) y un financiamiento mixto, aunque con mayor peso para la Nación.
El llamado a concurso internacional se concretó en el corto plazo pero pronto llegaron los problemas.
En el caso de Pilar, hubo cuatro interesados (Ansaldo, Electroingenería, Alstom y Siemens). Sin embargo, la apertura de sobres se fue extendiendo en el tiempo. Es que los posibles oferentes no garantizaban la extensión de la vida útil de los “fierros” ya plantados con una potencia de 216 megavatios.
El debate con autoridades de la EPEC derivó en una modificación de los pliegos. De repotenciación, Bazán pasó a ser ampliación por 470 megavatios.
Luego de no pocas idas y vueltas, la obra terminó por adjudicarse a Electroingeniería a fines del año pasado y por $ 1.700 millones.
El plazo para el ciclo combinado es de 30 meses, aunque operará parcialmente en 18 meses.
“Estamos comenzando a ejecutar el contrato. Ya giramos los anticipos financieros para la compra de las turbinas. El proyecto está en marcha”, aseguraron a Comercio y Justicia desde Electroingeniería.
Pero el retraso original ya no tiene marcha atrás. Con suerte, parte de la potencia contratada estará operativa para el invierno de 2009 con el consiguiente perjuicio para la provincia y en realidad el sistema interconectado en general.
Sudoeste, en tanto, transitó un camino similar. La central ubicada en Córdoba ciudad genera 60 mW. La idea era sumar 125 megas extra. La licitación original la convocó EPEC. Alstom fue único oferente, aunque diferencias con la Provincia terminaron por tumbar la propuesta.
Entonces, la ampliación de la central pasó a integrar un paquete con otras cuatro usinas en el país. Enarsa se hizo cargo del fondeo por un total de $3.250 millones.
Otra vez llegaron los anuncios, esta vez en Casa de Gobierno. Fue el 21 de julio pasado y con De la Sota rodeado de los principales popes de la industria local.
La noticia era doblemente buena: EPEC

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