Erosión hídrica afecta 2 millones de hectáreas cultivables de la provincia

“En Córdoba hay dos millones de hectáreas afectadas por la erosión hídrica”, aseguró a este diario el secretario de Agricultura de la Provincia, Héctor Fontán, al tiempo que explicó que la consecuencia de esa situación es la baja en el rendimiento de la producción.
Sin embargo, y a través del Proyecto de Ordenamiento de Escurrimientos Hídricos, que aún se encuentra en formulación y búsqueda de financiamiento, Fontán dijo que “con políticas conservacionistas, un cambio fundamentalmente del productor y obras públicas, se puede recuperar la fertilidad del suelo”.

Si bien los motivos de la erosión se deben en parte a condiciones naturales, el funcionario destacó que también tienen que ver “el mal uso y mal manejo de los suelos”.
Eugenio Fernández, director de Conservación de Suelos y Manejo de Aguas, área dependiente de la Secretaría de Agricultura, explicó que los departamentos más afectados son Río IV, Calamuchita, Tercero Arriba, y Santa María.
“Como consecuencia del proceso de agriculturización, los campos se trabajan de manera más intensa, se producen más cosechas en menos tiempo, hay tierras desnudas lo que produce que las aguas de lluvia encuentren condiciones poco favorables para infiltrarse y los excedentes sean cada vez mayores”, indicó.
“Esos excedentes van hacia los caminos”, apuntó Fontán, y consideró que su mantenimiento “es una tarea casi imposible ya que la erosión es inevitable”.

Proyecto oficial

La solución pasa por inducir la infiltración de agua de lluvia en los terrenos donde precipita. Con ese objetivo, se estudia la construcción de terrazas en los campos, con el objeto de frenar los escurrimientos. Paralelamente, el Estado deberá proyectar microembalses. La estrategia se logrará sobreelevando algunos caminos, lo que llevará en principio tres años. El inicio de las obras exigirá US$ 40 millones, financiamiento que aún busca la Provincia.
Sin embargo, ambos funcionarios destacaron que “la obra pública no tendrá sentido sin la realización, en forma conjunta, de la privada porque si no, las lluvias se llevarían las obras públicas”. Para la construción de las terrazas son necesarios “dos o tres quintales de soja, “inversión que se recuperaría al tercer año, ya que la producción se incrementaría en dos o tres quintales por hectárea”, dijeron.

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