En el tercer trimestre, la desocupación se ubicó en 9% y el PBI cayó 3,5% interanual

Las cifras corresponden al momento más difícil del año en términos de retracción de la demanda interna, impacto de la sequía en toda la actividad y alta volatilidad cambiaria

Entre julio y septiembre pasado, la desocupación en todo el país cerró en nueve por ciento y el PBI cayó 3,5% interanual, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
Con relación a estas cifras, vale señalar que estos tres meses se correspondieron con el momento más difícil para la economía nacional ya que se conjugaron factores negativos tales como la retracción de la demanda interna, el impacto de la sequía en toda la actividad y la alta volatilidad cambiaria.
En cuanto al mercado laboral durante este período, el organismo estadístico precisó que los resultados del tercer trimestre de 2018 correspondientes al total de aglomerados urbanos muestran que la tasa de actividad es de 46,7%, la tasa de empleo es de 42,5% y la tasa de desocupación alcanza nueve por ciento, cifras que para la entidad “no representan diferencias estadísticamente significativas respecto al trimestre anterior”.
Mientras tanto, en la relación interanual sí se registró un incremento importante específicamente en lo que respecta a la desocupación, ya que en el mismo período de 2017, ésta había sido de 8,3%.
En detalle, el informe aseguró que la suba relevada en la tasa de actividad comparando el período julio-septiembre con el trimestre anterior se debe principalmente al aumento de la participación de las mujeres, que alcanza 0,6 puntos porcentuales (de 48,5% a 49,1%), en particular de aquellas que tienen entre 30 y 64 años de edad, cuya tasa de actividad se incrementa en 1,1 punto porcentual (de 67,3% a 68,4%). “Como contrapartida, la actividad del grupo de mujeres más jóvenes desciende en 0,5 puntos porcentuales (de 40,3% a 39,8%)”, afirmó el Indec.

Mientras tanto, en cuanto a la ocupación, los ocupados plenos representaron en el tercer trimestre 54,2% (1,4 punto menos que en el trimestre anterior) y los subocupados alcanzaron 13,0% (0,6 punto más que en el segundo trimestre). Por su parte, el porcentaje de sobreocupados alcanzó 29,5% (0,2 punto más que en el trimestre anterior).
Respecto de la tasa de desocupación, y comparando los trimestres dos y tres de 2018, el Indec pudo observar que la participación de los varones en esta dimensión se redujo de 8,7% a 7,8%, mientras que afirmó que en el caso de las mujeres la tasa “se muestra prácticamente estable” (10,8% y 10,5%), a igual que el indicador relacionado con los jefes de hogar.
En su análisis por rubros, el Indec evaluó: “Del examen de la rama de actividad de la población ocupada, en términos de distribución, surge que la principal variación se registra en la industria manufacturera que pasa de 11,5% a 11,1% disminuyendo su peso relativo en 0,4 puntos porcentuales”, lo cual es consecuencia de la baja en la actividad de casi todos los sectores industriales durante este período.
“De manera semejante, las actividades relacionadas con hoteles y restaurantes y transporte, almacenamiento y comunicaciones experimentaron una caída de 0,3 puntos porcentuales (descienden de 4,2% a 3,9% y de 7,3% a 7,0% respectivamente)”, agregó el organismo, aunque advirtió que sí registraron mejores desempeños la construcción y el servicio doméstico en las cuales la proporción de ocupados aumentó en 0,3 puntos porcentuales (aumentan de 9,2% a 9,5% y de 7,4% a 7,7%, respectivamente).

Recesión confirmada
Por otro lado, con relación a la caída del PBI, los datos observados para los meses en julio, agosto y septiembre confirmaron la recesión, ya que se sumaron seis meses consecutivos con números negativos (entre abril y junio el retroceso había sido de 4,2%)
Con base en la estimación provisoria del producto interno bruto que midió el Indec, en el tercer trimestre de 2018 disminuyó 11,2% la formación bruta de capital fijo, el consumo privado cayó 4,5%, el consumo público lo hizo en cinco por ciento y, por último, las exportaciones de bienes y servicios reales cedieron 5,9%.
En términos desestacionalizados, con respecto al segundo trimestre de 2018, el consumo privado retrocedió 4%; el consumo público cayó 1,5%; la formación bruta de capital fijo descendió 8,1%; las exportaciones crecieron 4,1% y las importaciones disminuyeron 7,5%.
Según el informe del Indec, con base en precios básicos desagregado por sector de actividad económica, el valor agregado del sector agricultura, ganadería, caza y silvicultura retrocedió 5,2% en este período con respecto a igual lapso del año anterior; la explotación de minas y canteras cayó 0,1% y la industria manufacturera bajó 6,6%. En cambio, el sector pesca creció 7,3% en la comparación interanual.

Por su parte, el nivel de actividad del sector electricidad, gas y agua creció 1,4% durante el tercer trimestre de 2018 con respecto al mismo período de 2017; la actividad de la construcción retrocedió 0,8% y el comercio mayorista y minorista retrocedió 8,9% contra igual período de 2017.
Además, el tercer trimestre del año el rubro restaurantes y hoteles cayó 3,5%; mientras que el ítem transporte, almacenamiento y el sector comunicaciones lo hizo en 3,8%.
Por el contrario, en el tiempo analizado por el informe oficial la actividad de intermediación financiera y de otros servicios financieros creció 5,1%. Otro sector que mostró números positivos fue el de actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler, que entre entre julio y septiembre subió 1,1% interanual; al igual que servicios sociales y de salud que avanzó 1,4%.
Por último, los sectores administración pública, defensa y sistema de seguridad social obligatoria bajaron 0,5%.
En tanto, vale señalar que, en la evolución de este año, los resultados trimestrales muestran que, durante el primer trimestre del corriente año, el PBI registró un avance de 3,6% interanual; el segundo trimestre cayó 4,2% y el tercer trimestre cedió 3,5%.

COSTO DE VIDA
Las canastas básica y alimentaria se incrementaron 4%

Por otro lado, también ayer, el Indec informó que los precios de los productos que integran la Canasta Básica Total (CBT) -que mide el umbral de ingresos que requiere una familia tipo para no caer en la pobreza- registraron en noviembre un incremento de 4% respecto de octubre y el valor total estimado llegó a $25.206,03.
En tanto, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) – por debajo de la cual las personas se encuentran en situación de indigencia- también avanzó 4% en igual período y costó a los $10.122,9.
En los últimos 12 meses, la CBT y la CBA registraron un incremento de 57,3% y 54,1, respectivamente.

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