En Diputados, el proyecto de Presupuesto para 2019 se encontró con un duro debate

Los legisladores se adentraban a votar la iniciativa al cierre de esta edición. El oficialismo contaba con los 108 legisladores propios y alrededor de 21 de los 33 del interbloque Argentina Federal

En otra maratónica sesión que contó con un debate tenso, por momentos hasta con agresiones entre algunos legisladores de la Cámara de Diputados, el oficialismo y aliados se aprestaban esta madrugada, al cierre de esta edición, a darle media sanción al proyecto de Ley de Presupuesto para el año que viene, que pretende alcanzar el “déficit cero”, luego del acuerdo sellado con el Fondo Monetario internacional (FMI).
Así, la sesión empezó pasadas las 11.30 y tuvo momentos de tensión, como en el que oficialistas y opositores se cruzaron en un debate acalorado que casi llegó a los golpes de puño, mientras en las inmediaciones del recinto, manifestantes y las fuerzas de seguridad también se enfrentaban con balas de goma y piedras. “No vamos a sesionar hasta que no finalice la represión en las calles”, dijo el jefe del bloque del Frente para la Victoria, Agustín Rossi.
Entonces, a fin de garantizar la continuidad de la sesión, el oficialismo llamó al secretario de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires, Marcelo D’Alessandro, quien se comprometió a preservar la tranquilidad.
De ese modo, continuó el debate de la ley que prevé para 2019 una inflación interanual de 23% a diciembre; un dólar promedio a 40,10 pesos; una caída de 0,5% del PBI; y un crecimiento de las exportaciones de 21% interanual.
En la iniciativa se establece que el Ejecutivo transferirá a las provincias el costo de los subsidios al transporte y a la tarifa social eléctrica. También iban a debatirse otras cuatro reformas que forman parte del paquete económico: la suba de la alícuota de Bienes Personales; el revalúo de balances por inflación; la adenda al Consenso Fiscal; y la creación de un monotributo especial para pequeños productores cañeros y tabacaleros.
Con el objeto de asegurarse los votos, el oficialismo concedió numerosas modificaciones al proyecto enviado por el Poder Ejecutivo, tales como la anunciada por el ministro Guillermo Dietrich, quien dijo que se creará un fondo compensatorio de 6.500 millones de pesos para las provincias por el traspaso de los subsidios al transporte. La decisión se tomó a partir de los planteos de intendentes de Cambiemos en provincias con gestión peronista.

Según el artículo incorporado, los criterios de asignación y distribución estarán a cargo del Ministerio de Transporte, y habrá “un mecanismo automático por 5.000 millones de pesos y un mecanismo compensatorio de otros 1.500 millones”.
Además, se eliminó el polémico artículo 53 del proyecto original, que habilitaba al Ejecutivo a reestructurar deuda pública según las “condiciones imperantes del mercado financiero”. Se mantendrá el artículo 65 actualmente vigente de la Ley de Administración Financiera, que determina que para realizar estas operaciones debe haber un mejoramiento de los montos, de los plazos o de intereses.
El Presupuesto contendrá además, por primera vez, la exención del impuesto interno a las bebidas espumantes. También se mantendrá en 30% el tope a las retenciones a la soja -el proyecto del Ejecutivo proponía llevarlo a 33%-.
Se incorporará un refuerzo de 500 millones de pesos para el INTA, y se aumentarán en 500 millones de pesos las partidas para el Conicet y para la Secretaría de Cultura. Habrá un incremento de 100 millones de pesos para la Sedronar y se duplicó -de 30 millones a 60 millones- la partida destinada al Plan de Lucha contra la Violencia de Género.

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