El repunte obligará a la agroindustria a ampliar su capacidad instalada

La industria de alimentos y bebidas ocupa un lugar central en el esquema productivo cordobés y, según cálculos oficiales y privados, será uno de los sectores –junto al agropecuario y el automotor- que el próximo año encabezará el repunte en la actividad económica.
Las estimaciones indican que en 2010 – 2011, si continúa el aumento de la demanda internacional y local, la industria recuperará los niveles máximos de producción alcanzados durante 2008, con la consecuente exigencia sobre su capacidad de fabricación. Y allí justamente aparecen los nuevos desafíos, impensados meses atrás: para que una recomposición en la demanda pueda ser aprovechada plenamente, el sector de alimentos y bebidas debería concentrarse los próximos meses en aumentar su capacidad instalada, que llegó a un máximo a principios de 2008 (93%) y podría encontrarse nuevamente ante ese escenario en el próximo bienio.

Los indicadores de la industria –tanto los privados como los oficiales– comenzaron a dar señales de recuperación a partir del segundo semestre del año. En su serie desestacionalizada, el Estimador Mensual Industrial (EMI), calculado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) presentó la quinta suba mensual consecutiva en noviembre.
La misma tendencia captaron las estadísticas privadas: según la Unión Industrial Argentina (UIA), en octubre el sector manufacturero acumuló un alza sostenida de 8,5% con respecto a febrero, el mes que marcó su piso en 2009.
El mayor aporte al repunte lo realizaron las industrias automotriz y siderúrgica, pero también los sectores de alimentos y bebidas y de sustancias y productos químicos. Estos dos últimos fueron los que mayor crecimiento acumulado registraron en 2009 (9,4% y 10,4% respectivamente, según el Indec).

Interrogantes de la nueva etapa
El repunte obligó a los consultores privados a preguntarse sobre las posibilidades de la capacidad instalada en la industria, principalmente en aquellos sectores que ya mostraron máximos porcentajes de aprovechamiento durante 2008.
Según la medición del Indec, la utilización de la capacidad instalada se ubicó por debajo de los niveles de 2008 en todos los meses de este año, con excepción de febrero y noviembre: de acuerdo con la estadística oficial, la industria utilizó 79,2% de sus posibilidades de producción durante el mes pasado, superando el nivel de uso de noviembre de 2008 (78,2%) y ubicándose muy cerca del máximo de la serie oficial, alcanzado en el mismo mes de 2007 (79,3%)
Según los cálculos de la consultora Abeceb, si el próximo bienio –para el que se estima un moderado repunte de la actividad– continúa en aumento la demanda externa y el consumo interno, la industria en su conjunto recuperará los niveles de producción alcanzados en 2008, como ya mostró durante los últimos meses.

“En ese sentido, resulta de importancia identificar los sectores en los que la utilización de la capacidad instalada estaba llegando a un máximo a principios de 2008, para que, ante una recomposición de la demanda, las restricciones de la capacidad instalada no se vuelvan limitaciones en la competitividad”, anticipó la consultora.
De acuerdo con su análisis, uno de los sectores más críticos sería el de refinación de petróleo, que superó 95% de utilización de su capacidad en mayo de 2008. Apenas detrás estarían los rubros de be

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