El miedo al contagio en Europa desplomó las Bolsas del mundo

La Bolsa porteña no logró despegarse del mal clima que se respiró ayer en los mercados del mundo ante los temores de una propagación de la crisis griega en la Eurozona, e indicadores adversos de la economía de Estados Unidos.

El índice Merval de las empresas líderes se hundió 5,4% a 2.161,73 unidades acumulando ahora la mala racha de tres ruedas consecutivas que dejan un saldo negativo de 10,4%. La diferencia terminó por evaporar toda la ganancia del año y retrotrajo el termómetro preferido de todos los análisis bursátiles a niveles que no exploraba desde el 2 de noviembre del año pasado.

Todas las opiniones apuntaron a la tendencia negativa de los mercados extranjeros en el momento de justificar el derrumbe que soportan las acciones y bonos. “El creciente nerviosismo de los mercados empuja los capitales hacia alternativas más conservadoras, de tal manera que todo juega en contra para los inversores de riesgo», señaló un avezado operador en el viejo recinto de la Bolsa.

Al igual que en el mercado bursátil, los bonos también despertaron fuertes caídas y otra vez entre las emisiones más difundidas lo peor estuvo por el lado de los cupones PIB, que terminaron con un rojo de 7,62%. “Los bonos no rebotaron mucho, quedaron por encima de los mínimos pero tuvieron bajas profundas”, detalló Guido Macchi, vicepresidente de Julio Macchi Sociedad de Bolsa.

Nuevas Medidas de Aislamiento/Noviembre

A su vez, el Discount en pesos acompañó la tendencia negativa de los mercados globales con una caída de 6,83 por ciento y el Par en la misma moneda, con una diferencia de 4,68, mientras que el Boden 2015 quedó 3,93 abajo. “Los bonos respondieron claramente a una tendencia de afuera, ya que el escenario está impactando en la administración de riesgos», opinaron desde un fondo de inversión.

Según Julio Macchi, si se aprecia “el escenario macro de la Argentina no tendríamos que ver estos precios porque, según lo que dicen las autoridades, el canje viene marchando y el Tesoro tiene con qué responder a los próximos vencimientos, no es para desprenderse”.

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