El empresariado cordobés criticó las recientes medidas del Gobierno nacional

La Mesa de la Producción de Córdoba emitió ayer un comunicado en el que criticó las recientes medidas tomadas por el Gobierno nacional, que consideró “señales de desaliento para la economía y la producción”.

“Como sector productivo asistimos con preocupación al conjunto de medidas del Estado nacional que desalientan la actividad económica, sembrando mayor incertidumbre y alejando aún más la perspectiva de una pronta recuperación”, refirió en un comunicado que distribuyeron a la prensa.

“En distintos ámbitos, las decisiones que se vienen imponiendo generan el efecto contrario al que dicen promover”, expresó y detalló: “Las restricciones impuestas a la exportación del maíz desorganizan esa cadena productiva, impactan negativamente en los precios internos y externos y atacan la confianza de productores y compradores, con el consabido efecto en la relación con terceros países y la generación de divisas. Por el lado de la importación, la imposición creciente de restricciones para el acceso a dólares para la adquisición de productos también impacta sobre los precios del mercado interno y está provocando serias dificultades en la provisión de insumos indispensables para la producción de bienes y servicios”.

Según indicó la mesa, las políticas de regulación y/o control de precios del mercado interno, más la intervención en la fijación de las tarifas de servicios “agregan una nueva fuente de distorsión que aumenta la confusión y desconfianza de operadores e inversores”.

De acuerdo con lo expresado, todas las medidas poseen como denominador común que “intentan contener problemas de fondo de nuestra economía (como el impacto de la pandemia, la aceleración de la inflación, la pérdida de reservas y la brecha cambiaria, entre otras) mediante acciones de corto plazo, ineficientes e insostenibles en el tiempo, sin medir los impactos que se generan en las cadenas de valor”.

Asimismo, la mesa aseguró que la gravedad de esas decisiones es que “emiten señales negativas” para todo el aparato productivo. “Muestran una visión sesgada sobre los problemas de fondo y generan desaliento entre los actores económicos”, explicaron.

Finalmente, detallaron que aspiran a tener señales “claras, honestas y coherentes”, que demuestren “racionalidad y conocimiento de las problemáticas y necesidades propias de cada sector productivo”. 

“Sólo así puede restablecerse la confianza necesaria para el funcionamiento de la economía”, finalizó.

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