Dirigentes vecinales proponen método de financiamiento

Dirigentes barriales de la zona sur de la ciudad de Córdoba, avalados también por la Federación de Centro Vecinales de la provincia, impulsan una propuesta para que el Municipio pueda saldar el crédito de 60 millones de pesos acordado ya con el Banco Nación.
Los dirigetnes plantean que podría crearse “un impuesto de emergencia transitorio, de carácter excepcional”, en cuotas y por un período delimitado. Según explicaron, la administración de los fondos debería estar a cargo de una comisión que incluyera “representación de los vecinos”.
La iniciativa surgió poco antes de que la Municipalidad fuera autorizada por el Concejo Deliberante para tomar el préstamo para saldar los pasivos con proveedores y contratistas de obra pública, de acuerdo a lo informado oportunamente por el Ejecutivo municipal.

Según opinó Guillermo Molas y Molas, presidente del Centro Vecinal de Barrio Inaudi y uno de los impulsores de la propuesta, “no era momento para tomar créditos, a no ser a tasas fijas y en pesos”. Además estimó que, según sus cálculos, “se pagarán intereses durante cuatro años por un total mayor a 30 millones de pesos. Es una locura, aunque no se note en el bolsillo de la gente cotidianamente”, indicó a Comercio y Justicia el dirigente.
En rigor, la alternativa fue presentada al momento de desarrollarse la audiencia pública para debatir sobre la toma del préstamo, luego de haber sido aprobado en primera lectura.
Varios vecinalistas acercaron entonces una opción alternativa a los concejales. La iniciativa estuvo apoyada por dirigentes de los barrios Santa Rosa, Inaudi, Cupani, Parque Alameda y Alicia Risler. Consiste en la creación de un “impuesto de emergencia transitorio y de carácter excepcional”, que podría integrarse a las tasas de Inmuebles o Comercio e Industria.

“Es antipático pensar en nuevas tasas, pero esta propuesta nos permitiría ahorrar muchos millones en estos años, que podrían destinarse a la realización de obras y servicios en los barrios bajo la modalidad del presupuesto participativo”, explicó Molas y Molas.
De acuerdo a su fundamentación, el proyecto pretende también “darle un corte al endeudamiento a que nos van llevando”. Para el dirigente vecinal, “comprometer los recursos financieros para pagar deudas y no para obras es gravísimo y sólo tiene como resultado nuevas solicitudes de préstamos para pagar los anteriores. Es la famosa bola de nieve que ya hemos vivido con la deuda externa nacional”.

Si bien la intención de los dirigentes era impedir la toma del préstamo del Nación y, por contrapartida, instrumentar el “tributo de emergencia”, la idea sigue en pie tanto para el repago del crédito o bien para evitar futuras tomas de fondos a través de ese mecanismo.
Plata en mano
De todas formas, desde el Municipio argumentaron en contra de esa iniciativa.
“Necesitamos una suma importante de fondos en el corto plazo que un tributo transitorio difícilmente nos podría reportar, no al menos sin un costo político enorme”, reveló un informante.
Es que, para graficar, la fuente indicó que 60 millones de pesos es la recaudación mensual en tributos propios, por lo que cualquier imposición transitoria para reunir esos fondos, incluso en un plazo de tres o seis meses, implicaría una fuerte presión fiscal sobre los contribuyentes.

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